carreteras infinitas

11 lugares donde perderte en el Big Sur, California

Entre pueblos bohemios y grandes ciudades, el Big Sur recorre una parte de California a través de acantilados y poblaciones de costa. En este tramo puedes disfrutar de playas ocultas, animales salvajes, merenderos con impresionantes vistas al océano o antiguos muelles de madera donde comer pescado fresco.
Carmel-by-the-sea Big-Sur
6 Jul, 2021
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La legendaria PACIFIC COAST HIGHWAY O HIGHWAY 1 es una autopista estatal que durante sus más de 900 km recorre algunos de los paisajes más bellos y salvajes de la costa del Pacífico en California, alcanzando su máximo esplendor en los 190 km que van desde Carmel-by-the-Sea hasta Morro Bay. Un tramo conocido como BIG SUR, que está considerado como una de las rutas escénicas más fascinantes de los EE.UU.

UN VERDADERO PARAÍSO PARA LOS AMANTES DE LA NATURALEZA Y UN SUEÑO PARA LOS AFICIONADOS A LA FOTOGRAFÍA. 

No es que sea mucha distancia, pero es que este tramo condensa lugares y momentos de una belleza sublime. Aquí encontrarás playas de colores increíbles, leones marinos, surfistas, acantilados espectaculares, pueblos de ensueño, puentes alucinantes, cascadas que mueren en calas vírgenes… y, en general, un encanto natural difícil de describir.

Big Sur California

Hermosas vistas desde uno de los miradores del Big Sur. 

Tanto si quieres hacer una escapada de uno o dos días desde San Francisco, como si te diriges hacia Los Angeles, tenemos el itinerario perfecto con lugares increíblemente hermosos donde detenerte y absorber la esencia de la belleza natural de la zona, con los rocosos acantilados del Big Sur como grandes compañeros de viaje.  

Puedes hacerlo en un día, aunque si quieres descubrir las grandes riquezas de la ruta tendrás que dedicarle, al menos, un par de ellos. Sería una lástima renunciar, por ejemplo, a los paseos por Carmel o a las excursiones por los senderos de los parques naturales.

¿Empezamos?

MONTEREY  

A menos de 2 horas de San Francisco está Monterey, una pequeña ciudad tranquila a orillas del Pacífico con una oferta que, además de playa, comprende un acuario y dos lugares donde ver y ser visto: Cannery Row y Old Fisherman´s Wharf, muy populares entre turistas y lugareños que quieren dar una vuelta con vistas al océano, ir a la playa o comer en un entorno agradable. 

Big-Sur-Monterey

La atracción más famosa es el ACUARIO DE LA BAHÍA DE MONTEREY, de fama mundial. Construido en una fábrica de conservas de sardinas desaparecida hace mucho tiempo y abierto desde 1984, ofrece a los visitantes vistas de 360 ​​grados de todo tipo de vida marina, desde tiburones martillo y nutrias marinas hasta bancos de relucientes anchoas del norte.

Al terminar la visita puedes aprovechar para dar un paseo por otro imperdible en Monterey, CANNERY ROW, un área comercial y de entretenimiento muy concurrida. Originalmente, la zona albergaba una vibrante industria de conservas de sardinas.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la pesca de sardinas cesó, en gran parte por la sobreexplotación. La industria colapsó y con ella sus fábricas.

Algunos años más tarde, John Steinbeck publicó “Cannery Row” donde romantiza la avenida Ocean View de Monterey y la industria pesquera de la zona. Con el libro, muchas personas vinieron a visitar la zona y esta revitalizó. Poco después, la Ocean View Avenue de Steinbeck pasó a llamarse Cannery Row, en su honor.

Hoy en día, las aguas de Monterey están protegidas como un santuario marino y están repletas de vida. La calle se ha reinventado a sí misma acondicionando antiguos edificios de conservas en restaurantes, galerías, estudios de artistas y tiendas. También abundan los recordatorios sobre las localizaciones sobre las que escribió el ganador del Premio Pulitzer, John Steinbeck, en “Cannary Row”.

OLD FISHERMAN´S WHARF es quizás la zona de ocio más conocida de la ciudad. Cuando decayó la pesca comercial, este antiguo muelle y mercado (1846) fue reconvertido en un centro de recreo muy popular y en uno de los símbolos de Monterey. Además de incluir tiendas de recuerdos y restaurantes donde comer pescado fresco, también hace de embarcadero. Y es que desde aquí salen las excursiones en barco para descubrir uno de los reclamos de la ciudad: el avistamiento de ballenas.

Para ver leones marinos no te hará falta contratar ningún tour, se ven muchos desde el muelle. 

Big-Sur-Monterey

Old Fisherman´s Wharf

PEBBLE BEACH  

Pebble Beach es una pequeña comunidad residencial en la península de Monterey que destaca por sus playas tranquilas, su magnífico entorno natural y, sobre todo, por ser el hogar de algunos de los mejores campos de golf del mundo. 

Uno de sus reclamos es la 17-Mile Drive , una carretera escénica de peaje que serpentea entre espectaculares acantilados, playas de arena blanca, bosques místicos e icónicos campos de golf.  

Tómate el tiempo necesario para recorrer este tramo de carretera y sumergirte por completo entre las maravillas de esta joya junto al mar. Y no te olvides de tener preparada tu cámara de fotos porque es probable que te topes con sorpresas, como ciervos pastando por los campos de golf,  leones marinos ladrando cerca de Bird Rock o con increíbles vistas desde China Rock. 

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Mapa de la 17 Mile Drive. Siguiendo la línea de puntos rojos de la carretera podrás conocer los diferentes puntos de interés de la zona. Se incluye el inspirador Lone Cypress, el icono natural de la Comunidad de Pebble Beach 

La entrada a Pebble Beach Resorts y 17-Mile Drive es de $ 10.75 por vehículo (si gastas $ 35 o más en cualquiera de sus restaurantes te lo descuentan). Tras abonar el pago en cualquiera de las cinco puertas de entrada recibirás un folleto como el de arriba que detalla los muchos puntos de interés escénicos e históricos a lo largo de la ruta ( y también sirve como recuerdo perfecto ). 

CARMEL-BY-THE-SEA  

Junto a Monterey, y a las puertas del Big Sur, se encuentra el pequeño y encantador pueblo de Carmel-by-the-sea, conocido mundialmente por su ambiente bohemio, sus excelentes tiendas y restaurantes, su hermosa playa de arena blanca, sus bonitas casas de madera y por ser unos de los destinos más populares para mascotas. 

Carmel, tal y como la conocemos hoy, es un idílico pueblo de no más de 4.000 habitantes en el que destaca una afición por el arte, que se hace visible a través de sus más de 100 galerías, en las que se puede ver y comprar todo tipo de obras. 

Big-Sur-Carmel

Sus singulares casas tipo cabaña, sus patios y sus tranquilas calles adornadas como si se tratara de un decorado son ahora un lujo exquisito para unos pocos privilegiados.

La mejor forma de visitar Carmel es a pie. En la refinada Ocean Avenue y sus alrededores, encontrarás boutiques exclusivas, comercios de comida delicatessen o tiendas para mascotas. También hay espacio para los bolsillos más estrechos, con puestos de ropa y regalos más asequibles.

De momento, en Carmel no hay espacio para las grandes cadenas de moda o los restaurantes de comida rápida.

Carmel-by-the-sea California
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Carmel ha mantenido intacta la esencia de su creación como comunidad dedicada al arte y la bohemia. 

El encanto de la Ocean Avenue y sus calles vecinas son una opción muy a tener en cuenta a la hora de alojarse por la zona.

Carmel-by-the-sea-Big-sur
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Las calles de Carmel están llenas de hermosas viviendas ajardinadas como estas.

Carmel-by-the-sea

Ocean Avenue desemboca espléndidamente en la hermosa playa de Carmel. Su de arena blanca está rodeada de encantadoras casitas y grandes mansiones que son la envidia de toda California.

La historia de la ciudad se remonta a finales de 1771, cuando Fray Junípero Serra, al frente de los Franciscanos, fundaron la Misión de San Carlos Borromeo de Carmelo, la segunda de las 21 misiones que construyeron entre 1769 y 1823 en la Alta California con el fin de evangelizar a los nativos.

Los restos del fraile, que murió aquí en 1784, descansan en la basílica la Misión, situada a unos pocos minutos en coche del centro de Carmel.

Carmel, ciudad de mascotas…

La profunda devoción de la legendaria cantante, actriz y activista Doris Day por los animales ayudó a poner en marcha el Cypress Inn, un hotel pionero en alojamientos que aceptan mascotas y uno de los hoteles boutique mas queridos de Carmel desde su inauguración en 1929. La posada “más amable con las mascotas” en la ciudad “más amable con las mascotas”.  Durante más de 20 años fue su copropietaria.

“Cypress Inn cree firmemente que las mascotas de todas las formas, tamaños y razas son una parte integral de la familia y son bienvenidas para unirse a sus humanos durante su estadía en el hotel”.

… y de personajes ilustres.

Entre  1986 a 1988 Clint Eastwood fue el alcalde de Carmel. En la actualidad es el propietario del histórico Mission Ranch Hotel, que él mismo se encargó de restaurar. El bueno de Clint no es el único personaje ilustre que tiene o ha tenido su parcelita en Carmel. El compositor de bandas sonoras Alan Silvestri, Charles Chaplin, Kevin Costner, Brad Pitt o Doris Day son algunos de ellos. Los campos de golf de Pebble Beach son también frecuentados por famosos de todo tipo.

¿Dónde aparcar en Carmel?

En el centro hay aparcamientos gratuitos con un límite de 2 horas. Si tienes pensado quedarte más tiempo o pernoctar, en calles residenciales como la 9th o 10th Ave. hay plazas sin límite de tiempo

POINT LOBOS STATE NATURAL RESERVE  

Saliendo de Carmel, la Highway 1 se convierte en una pintoresca carretera de un solo carril en cada sentido que serpentea junto al Pacífico. A sólo 6 km se encuentra la Reserva Natural Estatal de Point Lobos, un hermoso tesoro formado por costas rocosas, acantilados fuertemente golpeados por el mar y una fascinante vida salvaje que atrae a amantes de la naturaleza de todo el mundo.

La visita te puede llevar al menos un par de horas ya que hay unos cuantos senderos por recorrer. Uno de los más pintorescos es el Bird Island Trail, una senda de 1.7 km donde podrás ver leones marinos, nutrias y cormoranes. De diciembre a mayo, también se suelen dejar ver las ballenas grises. De camino al mirador de Bird Island encontrarás buenas vistas de dos hermosas playas de arena blanca:  China Cove y Gibson Beach. La primera, con sus brillantes aguas turquesas es una de las joyas de la reserva.

El precio por disfrutar de una mañana salvaje es de unos simbólicos 10$ por vehículo. Además, te servirán para el aparcamiento y el parque de Julia Pfeiffer Burns durante el mismo día (y viceversa).

El sitio web del parque tiene un mapa interactivo aquí.

EL BIG SUR 

Al sur de Carmel-by-the-Sea se suceden quilómetros de una carretera estrecha y zigzagueante pegada al océano conocida como el Big Sur, considerada como una de las rutas panorámicas más deslumbrantes del mundo. Una escarpada y montañosa sección de unos 190 km a lo largo de una pintoresca costa central de California que todavía no ha sido deslucida por la especulación inmobiliaria

“El encuentro entre el mar y la tierra más impresionante del mundo”, en palabras del escritor británico Robert Louis Stevenson

Es gratuita y lo único que tienes que hacer es conducir y disfrutar lentamente de cada uno de sus regalos. Dejarte cautivar por las montañas y por el azul infinito del Océano, por las olas que chocan contra los rocosos acantilados y por las ballenas que, con un poco de suerte podrás ver en el horizonte. Y por último, de las idílicas playas y de los elefantes marinos que las han conquistado.

Y para observar todo esto hay muchos apartaderos donde podrás dejar el coche y recrearte con las espléndidas vistas. Todos perfectamente señalizados.

La parte norte del Big Sur está a unas dos horas en coche de San Francisco, lo que la convierte en una excursión perfecta de uno o dos días. 

Los cielos nublados y nebulosos son muy comunes en esta parte de California, especialmente por las mañanas, lo cual no hace más que aumentar la belleza accidentada del Big Sur.

Castle Rock View Point / Bixby Creek Bridge

Unos 21 kilómetros al sur de Carmel  se halla este mirador sobre uno de los lugares más fotografiados del Big Sur:  el Bixby Bridge, el famoso puente que se eleva 85 metros sobre la desembocadura del río Creek. Uno de los más altos del mundo en su género y una maravilla de la ingeniería que data de 1932. Además, sus 218 metros de longitud, lo convierten en el puente de arco de hormigón más largo de California.

Por razones de seguridad, en 1998 fue reacondicionado para resistir terremotos en 1998. Debido a la complejidad de la obra, la modernización tardó 2 años en completarse y tuvo un coste de más de $20 millones. Y ni siquiera cumple con los estándares actuales para la construcción de puentes: sólo tiene una anchura de 7 metros, cuando lo mínimo son casi 10. 

Big-Sur-Bixby-Bridge
Big-Sur-Bixby-Bridge

El puente se puede observar desde múltiples puntos de vista pero, sin duda,  la mejor panorámica, la que te hará temblar las rodillas, la tendrás desde el apartadero de Castle Rock ¡A ambos lados de la carretera!

Julia Pfeiffer Burns State Park / McWay Falls

Unos 35-40 minutos al sur de Bixby Bridge está Julia Pfeiffer Burns State Park. El mayor reclamo de este pequeño parque estatal es una preciosa cala virgen bañada por aguas azul turquesa que entran y salen haciéndose un hueco entre las rocas y la única cascada de California que muere en el Pacífico. Todo sorprendentemente intacto.

Pfeiffer Beach, que es como se llama, se puede ver desde la carretera, pero la experiencia no sería completa si no cogieras el McWay Falls Overlook Trail, un sendero panorámico de casi 1 km entre Redwoods, dramáticas vistas sobre la costa y un mirador para observar de cerca la cascada McWay Falls , que no es que sea especialmente grande, pero sí muy llamativa ya que cae por un precipicio de 25 metros de paredes de granito hasta una pequeña playita entre montañas, formando una composición paisajística magistral.  

Y aunque apetezca mucho bajar a ver la escena de cerca, desafortunadamente, no hay acceso a la cala ni a la cascada. La peligrosidad del terreno lo impide. Como compensación, quédate con la maravillosa experiencia de ver la playa y el océano pacífico desde el sendero, especialmente al atardecer. ¡Hasta puede que veas ballenas!.

Otro de los protagonistas de Pfeiffer Beach es una inmensa roca con forma de arco. Una hermosa puerta a través de la cual se ve la inmensidad del mar. Esta estampa sólo la podrás apreciar desde la playa. 

NOTA: No hay acceso a la playa y cualquier intento de llegar a ella es sancionable. Aquí puedes consultar las condiciones del parque.

Desde el mirador de McWay Falls Trail se puede ver el lugar donde se encontraba la CASA DE LA CASCADA, la residencia de Lathrop y Helen Hooper Brown.

La casa, desaparecida hace mucho tiempo, todavía conserva sus palmeras importadas, algunos escalones y su terraza. 

La forma en que los Brown y su esposa Helen llegaron a poseer una propiedad tan notable se remonta al siglo XIX. En aquellos tiempos, grandes extensiones terreno salvaje de California fueron cedidas a pioneros dispuestos a trabajarlas. Una gran parte del Big Sur fue a parar a Christopher y Rachel McWay, quienes se hicieron cargo en 1887. Lo llamaron Saddle Rock Ranch y se ocuparon de él hasta que lo vendieron en 1924 a los Brown, quienes construyeron la Casa de la Cascada.

Viendo el entorno, es difícil imaginar por qué alguien abandonaría un lugar así, pero lo cierto es que cuando Lathrop murió, Helen cedió su rancho al estado, aunque con un par de condiciones: primero, debía de ser un parque estatal dedicado a la memoria de una buena amiga, Julia Pfeiffer Burns, una pionera muy respetada por los habitantes de la zona debido a su gran devoción por el Big Sur. En segundo lugar, antes de cinco años Waterfall House tenía que convertirse en un museo dedicado a la historia y la cultura de Big Sur.  De no ser así, la casa debería ser demolida.

Big-Sur

McWay Falls, la cascada que cae directamente sobre la arena púrpura de Pfeiffer Beach

Pero en este pequeño rincón natural del Big Sur no sólo hay una catarata con un final idílico.  El parque es el hogar de cientos de Redwoods, una especie de sequoya con más de 3.500 años de antigüedad. Además es un gran punto de observación para ballenas grises, leones marinos y muchas aves costeras que habitan la zona.

Para acceder al parque y al sendero tendrás que abonar una tarifa de entrada, que también cubre el estacionamiento. No hará falta si en el mismo día ya has visitado Point Lobos State Park ya que es la misma entrada para los dos parques.  Eso sí, para controlar la cantidad de personas que pueden estar ahí a la vez, el estacionamiento está limitado. Al mediodía los fines de semana puede que tengas problemas. Y no hay otro estacionamiento cerca, por lo que tendrás que esperar a que alguien se vaya.

Por cierto, puede que no encuentres a nadie a quien abonar los 10$ que cuesta la visita. En ese caso, en el aparcamiento hay un buzón donde poner un sobre con el dinero y la anotación de la matrícula. * Esta práctica es habitual en muchos parques en Estados Unidos. Y es que la gente en este país es muy responsable con sus obligaciones. 

Avistamiento de ballenas.   Entre diciembre y enero el mirador de McWay Falls Trail, es un lugar excelente para observar las ballenas grises que pasan cerca de la costa durante su migración hacia el sur para su reproducción y cría frente a las costas de Baja California. Entre los meses de marzo y abril, se puede ver como regresan hacia el norte en busca de alimento en el verano del Pacífico Norte.

Es fácil ver por qué este lugar atrajo tanto a los McWays, Pfeiffers y Browns: aquí hay más belleza de la que puede captar cualquier imagen. 

Ragged Point

A casi 60 km de Julia Pfeiffer Burns State Park se encuentra el que, para algunos, es el mirador con mejores vistas sobre los acantilados: Ragged Point Vista. Además, tiene el incentivo del estacionamiento gratis, los baños públicos y uno de los pocos restaurantes de la zona. 

Piedras blancas

Big-Sur-Piedras-Blancas-Vista-Point
Big-Sur-Piedras-Blancas-Vista-Point

Elephant Seal Vista Point, playas colonizadas por familias de elefantes marinos que viven impasibles ante la mirada de turistas y viajeros.

De camino a Cambria, puedes visitar el refugio Piedras Blancas Friends of the Elephant Seal, donde descansan, se aparean y pelean muchos de estos enormes pinnípedos.

Hearst Castle

La ruta pasa por el excéntrico y delirante Hearst Castle, la mansión del periodista, inventor de la prensa sensacionalista y magnate de los medios de comunicación del s.XX, William Randolph Hearst (1863-1951).

Hearst comenzó a construir una finca fabulosa en la cima de una colina con vistas a la localidad de San Simeón en 1919. El enorme retiro, al que llamó “Enchanted Hill”, incluía una enorme mansión de 165 habitaciones con 50 hectáreas de terrazas, piscinas, fuentes y jardines. Todo levantado según los caprichos del multimillonario. 

Las ostentosas estancias de la finca están decoradas con más de 25.000 valiosas antigüedades, muchas de ellas compradas a una Europa devastada tras la II Guerra Mundial. Una de sus piezas centrales es el fabuloso estudio gótico de la suite privada de Hearst en el tercer piso del edificio principal de la finca. Aquí revisó sus periódicos todas las noches antes de dar la orden de imprimirlos.

Neptune, una de las muchas piscinas esparcidas por los jardines, es una delicia. Con aguas que reflejan un brillante tono turquesa frente a la fachada de un auténtico templo romano importado por Hearst desde Europa hasta California.  

Cambria

Cambria es un pueblo junto al mar pero no es un pueblo de playa. La mayoría de la gente lo conoce como la puerta de entrada a Hearst Castle, aunque su ambiente creativo, sus encantadoras casitas de madera y su entorno lo largo de un escarpado tramo de costa, lo convierten, por sí mismo, en un destino irresistible. 

Morro Bay

“Morro Rock”, el pedazo de roca volcánica que sobresale de las aguas del puerto, marca simbólicamente el fin (o el principio) del viaje por el Big Sur.

Si estás por la zona, no te pierdas la puesta de sol.

CONSEJOS PARA TU ESCAPADA POR EL BIG SUR 

  • Si estas planeando una escapada, asegúrate de consultar el estado de la carretera. Por desgracia, la Highway 1, a la altura del Big Sur es muy sensible a las inclemencias climatológicas. Últimamente han cerrado alguna sección de la ruta a causa de algún desprendimiento de roca o tierra. Es importante que sepas que, una vez en el Big Sur, si la carretera está cortada, la única opción de seguir adelante es volver para atrás, hasta Carmel. No hay vías alternativas.
  • Si te decides por recorrer algún sendero, sigue el camino pautado, sé respetuoso y respeta las señales. Por seguridad y por mantener el hábitat. 
  • En general, en la Costa del Big Sur hay pocos servicios como restaurantes, supermercados, tiendas, gasolineras. Esto ayuda a mantener su naturaleza virgen y accidentada, pero también significa que debes estar preparado para la visita. Procura llevar algo de comida en el maletero, por si acaso. O compra sándwiches u otros alimentos en Monterey para hacer un picnic en algún mirador.  Asegúrate también de disponer de suficiente gasolina antes de salir de Monterey (asumiendo que vienes del área de la bahía).
  • Descarga o fotografía los mapas de la zona o lo que necesites de internet antes de llegar, ya que es probable que en algunos momentos no dispongas de cobertura en el móvil.
  • Ten en cuenta que la highway 1 es una carretera de montaña de dos carriles llena de curvas. Si eres propenso a marearte, te recomiendo dormir, desayunar bien y, sobre todo, evitar mirar el móvil si eres un pasajero.
  • El clima en el Big Sur es muy impredecible, independientemente de la época del año. Por lo general el día se despierta frío y envuelto en una bruma densa. Como si estuviera enfadado. Pero ni la niebla más espesa impide que puedas disfrutar de la ruta como se merece a medida que vaya avanzando el día.
    • Levántate pronto y apenas encontrarás otros viajeros en los miradores, por lo que podrás disfrutar del espectáculo prácticamente a solas. Y es que hacia el mediodía, ya puede resultar difícil aparcar en los puntos de observación. A no ser que lo tengas muy claro, olvídate del tiempo y deja un poco de margen a la improvisación. Nunca se sabe…

    • Asegúrate de llevar alguna capa de más, aunque sea en pleno julio. No te olvides de protector solar, gafas de sol y también un gorro de lana y un abrigo (en invierno).  
    • Por último, no olvides traer tu cámara y reservarte un tiempo extra para tomar fotos memorables.

    BIG SUR BONUS 

    • MISSION RANCH HOTEL AND RESTAURANT

      El histórico Mission Ranch es una joya situada en un entorno solitario, idílico y verdaderamente único, con vistas sobre Point Lobos, Carmel River Beach y el Océano Pacífico. Un lugar muy especial para una escapadas romántica o unas vacaciones en familia. 

      El rancho, que data del 1800 fue una de las primeras lecherías en California. Fue restaurada por el ex alcalde de Carmel-by-the-Sea, Clint Eastwood, que reside en Carmel desde hace mucho tiempo, para convertirla en un resort de UN LUJO QUE NO ES PROHIBITIVO. 

      Ya sea para hacer una parada rápida para comer, o para quedarte a pasar la noche (a mi no se me ocurre un lugar mejor para dormir.) este sitio tiene que formar parte de tu viaje, aunque solo sea para ver los hermosos terrenos y las ovejas pastar en el prado. 

      Los huéspedes también pueden distrutar durante su estancia del Mission Ranch Tennis and Fitness Club, propiedad de la finca.

      ROCKY POINT RESTAURANT, un restaurante con vistas.

      A 15m al sur de Carmel encontrarás un joya escondida:  el Rocky Point Restaurant, que puede que sea el más acogedor a lo largo de la costa del Big Sur.  Encaramado en un acantilado, desde aquí se obtienen unas vistas memorables sobre el Océano Pacífico. Las aguas aquí parecen particularmente hermosas.

      Tanto desde el interior, a través de ventanas panorámicas o desde la terraza al aire libre, podrás ver nutrias marinas, focas o ballenas que migran por la costa.  

      Rocky Point también es un buen lugar para pasear. Junto al restaurante hay un par de rutas muy accesibles que podrás hacer antes o después de comer. Hasta se puede ver el Bixby Bridge a lo lejos.

      BIG SUR BAKERY

      Situada entre el Bixby Bridge y Julia Pfeiffer State Park, la Big Sur Bakery es una parada perfecta para comprar un delicioso pan recién hecho, pasteles o pizza al horno de leña. La panadería está ubicada en una encantadora casa estilo rancho de los años 30 con mesas limitadas, por lo que aconsejan reservar para el brunch y la cena. 

      NEPENTHE RESTAURANT

      Muy cerca, hacia el sur, el restaurante Nepenthe es famoso por sus vistas desde la terraza. También es mejor hacer reserva, si no, te tocará esperar. 

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