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El desastre de Chernóbil, ¿Qué es lo que pasó realmente?

En la madrugada del 26 de abril de 1986, una serie de explosiones destruyeron el reactor y el edificio del cuarto bloque energético de la Central Nuclear de Chernóbil, a sólo 120 km de la capital de Ucrania, Kiev, y cerca de la frontera bielorusa.  Durante días, una enorme cantidad de material radioactivo fue expulsado de la central, afectando a todas las formas de vida en un radio de 500 km alrededor de la planta. La catástrofe se convirtió en el desastre nuclear más grave en la historia de la humanidad. 
El desastre de Chernóbil
2 Dic, 2021
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EL DESASTRE DE CHERNÓBIL, ¿QUÉ ES LO QUE PASÓ REALMENTE? 

Seguramente todos conocemos Chernóbil como el peor accidente nuclear de la historia hasta el momento. Pero sólo sabemos eso, que fue una fatalidad. 35 años después, Chernobyl, la excepcional miniserie de HBO, ha vuelto a traer a la actualidad el accidente que en 1986 conmovió al mundo y, para muchos, entre los que me incluyo, ha sido una auténtica revelación mística que ha generado  una curiosidad hipnótica sobre todo lo que tiene que ver con la explosión y sus consecuencias.

Con rigurosidad pero sin ninguna pretensión docente, lo que viene a continuación es un relato básico sobre qué pasó realmente en Chernóbil.

Central nuclear de Chernóbil

Vista aérea de la central nuclear de Chernóbil en una imagen tomada dos o tres días después del accidente. 

Antes de nada, hay que decir que la energía nuclear es una ciencia que escapa a la mayoría del conocimiento de las personas. Es muy difícil de comprender  y lo que ocurrió aquella madrugada de abril es en parte una incógnita. La mayoría de documenteo se destruyeron o se perdieron tras la caída del Muro de Berlín. 

Básicamente, lo que pasó realmente en Chernóbil se podría resumir en una frase: “Todo lo que pudo salir mal, salió mal”

Prípiat, 25 de abril de 1986

El 25 de abril de 1986, amanece como un hermoso día de primavera en Prípiat, una localidad al norte de Ucrania, a 18 km de la ciudad de Chernóbil y a 17 km de la frontera con Bielorrusia. Construida en 1970 para el personal de la central nuclear y sus jóvenes familias, en pocos años se convirtió en una de las ciudades más modernas y agradables de la Unión Soviética.

A diferencia de otras ciudades de la URSS, como San Petersburgo, Kiev o Moscú, Prípiat no existía antes de la Revolución Rusa. Se creó en años de cierta bonanza económica, en 1970, por lo que podía presumir de cumplir con el estereotipo de ciudad auténticamente soviética: limpia, ordenada, ajardinada y segura. 

Con una edad promedio de 26 años, tenía todo lo que representaba el sueño utópico del desarrollismo socialista. Disponía de todos los lujos de una ciudad próspera:  estación de trenes, puerto, hospital, centro de cultura, piscina pública, gimnasio, cine, hotel, escuelas, sala de conciertos, restaurantes, comisaría de policia, estación de bomberos… y más de 10 guarderías. Hasta un parque de atracciones a punto de estrenarse el 1 de mayo.

El plan era que Prípiat fuera una de las ciudades más bellas de toda Ucrania, con enormes avenidas y grandes edificios de apartamentos de hasta de 16 pisos de altura, con una gran distancia entre uno y otro, para poder albergar áreas comunes con abundante vegetación.

La central nuclear Vladimir Ilich Lenin, a sólo 3 km, era una fuente de orgullo para los muchos residentes que se desplazaban hacia allí para trabajar. La propaganda soviética la presentaba como un logro nacional bajo el eslogan: “átomo pacífico”.

El panorama pues, era próspero. Una prosperidad que muy pronto se vería truncada. Al finalizar ese día las vidas de los casi 50.000 vecinos de Prípiat quedarían destrozadas para siempre.

Prípiat
Prípiat
Prípiat Sign

Ahora, para saber lo que ocurrió exactamente aquel 26 de abril de 1986, lo mejor es empezar por el principio…

Durante los 80, la Unión Soviética libraba una dura batalla contra los EE.UU. Una guerra sin frentes, sin disparos… Una auténtica guerra fría que le obligaba a disponer de una fuerza militar descomunal. El inmenso territorio del país y su población necesitaban un gran suministro de energía y una gran parte de esta la producían las decenas de centrales nucleares que tenían repartidas por toda la geografía del país. 

¿Cómo funciona una central nuclear? 

En una central nuclear como la de Chernóbil, la energía se obtiene a través de un proceso conocido como FISIÓN NUCLEAR, donde el núcleo de un átomo pesado, como el del uranio, al capturar un neutrón incidente, se divide en dos o más núcleos de átomos más ligeros, dando lugar a la liberación de los neutrones contenidos en él, así como otros subproductos radioactivos. 

El núcleo que captura el neutrón incidente se vuelve inestable y, como consecuencia, se produce su escisión en fragmentos más ligeros, dando lugar a una situación de mayor estabilidad.

En la reacción de fisión los neutrones liberados por un átomo inciden sobre otros núcleos fisionables, provocando que también se divida su átomo, desencadenando más reacciones de fisión que a su vez generan más neutrones. Este efecto multiplicador se conoce como REACCIÓN EN CADENA.

Fision-nuclear

Toda esta secuencia desprende un calor que provoca que el agua se transforme en vapor, cuya fuerza mueve las turbinas necesarias para la generación de la energía eléctrica.

Para que este ciclo sea más eficiente es necesaria la utilización de otros elementos, como los reflectores de grafito, que aseguran que los neutrones que se han liberado y no han afectado a ningún átomo vuelvan al proceso y participen en la reacción en cadena. También es importante la intervención de un refrigerante que evite sobrecalentamientos, así como unas varillas de control, fabricadas a base de componentes capaces de absorber los neutrones.

La utilización de energía eléctrica es necesaria para que haga funcionar los diferentes elementos que intervienen en el ciclo la fisión nuclear él, como la sala de control o las turbinas que mueven el líquido refrigerante y el agua. En condiciones normales, para ello se utiliza la propia energía de la central, pero en caso de que esta no sea suficiente por algún motivo se debe utilizar un suministro externo.

La central nuclear de Chernóbil 

Central Nuclear de Chernóbil

“La Central Nuclear de Chernóbil” recibió el nombre oficial de CENTRAL NUCLEAR VLADIMIR ILICH LENIN y fue construida en el margen derecho del río Prípiat, a 15 km de la ciudad de Chernóbil.

En el momento de la catástrofe, el complejo nuclear disponía de cuatro reactores activos y suministraba el 10% de la electricidad de toda Ucrania. El número 4, recién inaugurado, era el orgullo de la ingeniería nuclear soviética y convertía a Chernóbil en la central nuclear más potente de toda Europa. 

Dos reactores más, el 5º y el 6º, estaban en construcción y después del accidente se detuvieron las obras. Más adelante se tomó la decisión de no completarlos.

EL REACTOR NÚMERO 4 

 

El corazón del reactor número 4, un model MBMK-1000 es un cilindro octogonal de 14 metros de altura y 7 de anchura, con una tapa de 1200 toneladas de robusta cerámica.

En su interior se encuentran varias barras de grafito, por las que fluye el combustible nuclear. Estas barras son el acelerador y el freno del proceso de fisión nuclear. Si se suben las barras, la potencia aumenta. Si se bajan, el proceso se detiene.  

Sala de control del Reactor número 4 de Chernóbil. Madrugada del 26 de abril de 1986

Esa noche iba a tener lugar una prueba de seguridad básica. Una prueba que llevaba posponiéndose 3 años. Consistía en simular un fallo en el suministro eléctrico para comprobar si el reactor era autosuficiente. Si era capaz de generar su propia energía y seguir funcionando. 

El ensayo consistía en comprobar si al bajar el rendimiento del reactor y eliminar el suministro eléctrico, la inercia de las turbinas era suficiente como para mantener la actividad hasta que se activara el generador de emergencia.

Esa noche, Leonid Toptunov era el encargado de manejar las barras de control, Aleksandr Akimov estaba al cargo del turno nocturno y Anatoli Diatlov era el ingeniero jefe en funciones.

CRONOLOGÍA DEL DESASTRE DE CHERNÓBIL

La tragedia, ocurre de madrugada. 

El 26 de abril de 1986, a la 1:15, Leonid Toptunov baja la mayoría de barras de grafito hasta poner el reactor nº 4 al 20% de su potencia total, simulando así, de forma controlada, ese posible fallo en el suministro eléctrico.

La prueba comenzaba.

Todo transcurre según lo previsto hasta que a los 10 minutos, la potencia del núcleo del reactor, de por sí ya baja, comienza a decrecer. Ese pequeño contratiempo no preocupa demasiado a los ingenieros. Toptunov sube unas cuantas barras de grafito y la potencia se vuelve a estabilizar.

En ese momento desconocen que en la tapa del reactor ha empezado a acumularse una peligrosa cantidad de gas Xenón, uno de los subproductos del proceso de fisión nuclear. Este gas impide que fluya el combustible nuclear haciendo que baje todavía más la temperatura del reactor.

Suena la primera alarma: la potencia continua bajando por momentos y el reactor puede desestabilizarse.

Los ingenieros no saben exactamente lo que está pasando y debaten sobre lo que tienen que hacer, si abortar la prueba de inmediato o seguir adelante a pesar de la creciente inestabilidad del reactor. A estas horas de la madrugada, tampoco saben a quién pedir consejo.

El ingeniero jefe, Anatoli Diatlov, acaba de ser ascendido y el fracaso de la prueba no agradará a sus superiores, así que decide, asumiendo todos los riesgos, seguir adelante.

Para estabilizar el reactor, Diatlov da la orden de subir casi todas las barras de grafito, algo que, en circunstancias normales, sin la contaminación del gas Xenón, pondría al límite el reactor.

A la 1:18 han conseguido que la potencia aumente. El núcleo se ha estabilizado per aún se encuentra a un 12% de su capacidad, muy por debajo del 20% necesario para que empiece la prueba definitiva. A pesar de todo, Diatlov da la arriesgada orden de comenzar.

Para  ello hay que desactivar el mecanismo de detección automática, el sistema que evita que el reactor aumente a temperaturas de fusión y pueda explotar. Toptunov y Akimov se niegan. Es demasiado peligroso.

Diatlov, finalmente, es quién desactiva el mecanismo para que dé comienzo la prueba.

Es entonces cuando el gas Xenón de la tapa del reactor se disuelve y toda esa cantidad de energía que antes no se producía comienza a generarse… Treinta y seis segundos después, a la 1:21, las alarmas empiezan a sonar en la sala de control. Los ingenieros no dan crédito a lo que ven. Se ha disparado críticamente la potencia en el núcleo del reactor y está empezando a alcanzar temperaturas de fusión.

Los ingenieros detienen el proceso de inmediato, pero ya es inútil. Se ha producido una reacción en cadena. La temperatura y la potencia del reactor han superado su capacidad y se esta sigue multiplicándose por segundos.

Toptunov, en un intento desesperado, corta el suministro eléctrico para que las barras de grafito caigan por su propio peso y dejen de producir energía, pero debido al calor extremo, estas se han dilatado y se han quedado encalladas, por lo que el reactor sigue recibiendo combustible nuclear.

Es sólo cuestión de tiempo que el reactor no aguante más.

A la 1 horas 23 minutos se produce una primera detonación. En un instante todo el agua de refrigeración del interior del contenedor del núcleo se evapora, la presión se eleva repentinamente y se produce una explosión de vapor que rompe los muros de contención del reactor. Dos o tres segundos más tarde se produce otra mucho más violenta. El aire del exterior entra en la vasija y reacciona con las 2500 toneladas de grafito del reactor. Esto provoca una gran explosión que hizo saltar por los aires las 1200 toneladas de la tapa del reactor, destruyendo el edificio y expulsando violentamente a la atmósfera 50 toneladas de combustible nuclear, grafito y escombros radioactivos. 

Este video explica de manera didáctica cómo se produjo el accidente de la Central Nuclear de Chernóbil. 

La Central era, en ese momento una infraestructura moderna, potente y bastante segura para los estándares de la Unión Soviética. Básicamente, lo que ocurrió allí era que se hizo una prueba de seguridad que no tenía ningún sentido, un experimento mal ejecutado que culminó en el mayor desastre nuclear de la historia de la humanidad. 

La nube radioactiva 

En seguida asomó por la brecha abierta un resplandor de color azul que ascendió cientos de metros hacia el cielo. En Chernobyl (HBO), ese brillo azulado es, para Legasov, a su llegada en helicóptero a la zona cero, la dramática confirmación de que el núcleo de la central ha quedado expuesto. Y es que para el director adjunto del Instituto Kurchatov de Energía Atómica, no se trata de unas luces cualquiera, estaba observando el efecto Cherenkov.

¿La explicación del efecto Cherenkov que menciona Dyatlov en la serie podría ser incorrecta?. Este artículo ofrece matices sobre la visión de HBO sobre el efecto Cherenkov.

El reactor número 4 ardió durante 10 días, esparciendo una cantidad dramática de material radioactivo. Se estima que la liberación de partículas contaminante fue unas 500 veces superior a las que expulsó la bomba atómica de Hiroshima y que afectó a todas las formas de vida en un radio de 500 km alrededor de la planta.

Durante el 26 y el 27 de abril, la nube radioactiva recorrió más de 1000 km sobre suelo ruso, llegando a Bielorrusia y las repúblicas bálticas.

La explosión expulsó sustancias radioactivas a una altitud de 1,5 kilómetros. Los vientos del sureste se encargaron de arrastrar la nube tóxica hasta Escandinavia, donde llegó el 28 de abril.

Los territorios más afectados fueron los de Ucrania y Bielorrusia, que decidieron evacuar partes de sus países de forma permanente. 

NO HAY LUGAR EN EL MUNDO DONDE, EN UN MOMENTO U OTRO, LAS NUBES DE CHERNÓBIL NO ESTUVIERAN PRESENTES

En este video se puede apreciar cómo se fue extendiendo esta nube.

Un cúmulo de despropósitos

Ahora sabemos que el desastre de Chernóbil fue el resultado de un cúmulo de errores humanos sumados a un diseño deficiente de la central, pero también fue una coincidencia. Se suponía que el ensayo iba a ser realizado en el turno de día por un equipo especialmente entrenado para realizar ese tipo de verificaciones. Sin embargo, este se aplazó durante 9 horas por una serie de incidencias externas. El retraso hizo que el experimento se llevara a cabo en el turno de noche por otro grupo de operarios que no estaba preparado para la prueba.

Las fotografías del desastre de Chernóbil:  Igor Kostin

No hay muchas fotografías del desastre de Chernóbil, ya que los carretes se vieron afectados por la terrible radiación que el reactor emitía al exterior. Las primeras imágenes fueron captadas por la cámara del fotógrafo Igor Kostin, uno de los pocos fotógrafos que fueron autorizados a cubrir la catástrofe y pudo vivir para contarlo. 

Esta es la primera imagen del desastre, que fue tomada la mañana del sábado. En ella se aprecia el reactor número 4 destrozado. Un enorme agujero muestra que el núcleo se ha volatilizado.

El elevado grano de la imagen está producido por la radioactividad presente en el ambiente. 

Central nuclear de Chernóbil. Fotografía de Igor-Kostin

Los heridos

Desde el primer día, las víctimas inmediatas, más de 200 sólo durante los 3 primeros días, se trasladaron al hospital número 6 de Moscú. Este era el único en el que había una unidad especializada en dolencias y enfermedades relacionadas con una gran exposición a la radioactividad. Muchos de los heridos terminaron agonizando y muriendo por los efectos devastadores de la radiación.

Prípiat, tras el accidente

Al amanecer, Prípiat dormía. La central llevaba ardiendo más de cinco horas y la población todavía no tenía noticias del desastre. Los soldados, provistos de máscaras y uniformes de seguridad, se cruzaban con los más madrugadores, a los que nadie avisó sobre la amenaza de contaminación radioactiva.

20 horas después de la explosión los habitantes de Prípiat seguían sin  recibir información sobre el accidente y sus consecuencias. Durante todo este tiempo tenían que haberse quedado en sus casas, con las ventanas y las puertas cerradas. Y se les tendría que haber proporcionado pastillas de yoduro, que les hubieran ayudado a contrarrestar los efectos de la radiación.

Nada de eso ocurrió. 

Los últimos días de Prípiat

La radiación no se puede ver, no se puede oler, no tiene sabor… Además, las personas no suelen presentar  síntomas de la enfermedad por radiación hasta que  ya es demasiado tarde. 

En aquellos tiempos, la unidad que empleaba la URSS para medir la radiación era de un Roentgen. Los niveles atmosféricos normales se situaban alrededor de 12 millonésimas partes de 1 roentgen (0,0000012) y se cree que el ser humano puede absorber hasta 2 roentgen de radiación al año sin verse afectado. Para el organismo, la exposición es mortal si supera los 400 roentgens (R)

En Prípiat, a primeras horas de la tarde, las lecturas estaban 15.000 veces por encima de lo normal… Al anochecer, 600.000.

Sólo en ese primer día, los habitantes de Prípiat recibieron una dosis 50 veces superior de la que se considera inofensiva. A ese ritmo, habrían estado expuestos a una dosis letal en 4 días.

La evacuación

La evacuación de Prípiat tuvo lugar durante la tarde del 27 de abril de 1986. Por fin, 36 horas después de la explosión se empezaron a tomar medidas, aunque muchos de los habitantes de Prípiat ya estaban fuertemente irradiados. A esas horas, habían estado expuestos a dosis tan altas de radiación que muchos de ellos padecerían graves secuelas en el futuro. 

Las autoridades dieron órdenes de evacuar la ciudad antes de las 14h. Para evitar que la población fuese presa del pánico, mintieron sobre la gravedad de la situación. 

6 de Abril, 1986 a las 13:10, las autoridades hicieron el siguiente anuncio a través de los altavoces:

¡Para la atención de los residentes de Prípiat!  Estimados camaradas, el Ayuntamiento informa que debido al accidente en la central nuclear de Chernóbil, la radiactividad ha evolucionado a niveles adversos. Miembros del Partido Comunista y cuerpos de policía están tomando las medidas necesarias para combatir este problema. No obstante, para garantizar la absoluta seguridad y salud de la población, en especial, la de los niños, es necesario evacuar temporalmente a todos los habitantes de las ciudades más cercanas de la región de Kiev.

Por estas razones, el 27 de abril de 1986, a partir de las 14:00 horas, cada bloque de pisos tendrá un autobús a su disposición, supervisado por personal militar y  representantes  del comité ejecutivo del partido. Se recomienda llevar consigo: documentos, artículos de primera necesidad y comida para los primeros momentos. Los representantes de las instalaciones públicas e industriales de Prípiat han designado el personal que deberá quedarse para asegurar el normal funcionamiento de la ciudad. Durante el tiempo que dure la evacuación todas las viviendas estarán protegidas por personal militar.

Camaradas, al dejar temporalmente sus casas, por favor,  no olviden apagar la luz, desconectar los aparatos electrónicos y gas, cortar el agua y cerrar las ventanas.  Por favor, mantengan calma y orden a lo largo de este proceso de  evacuación temporal.

A los habitantes de Prípiat se les dieron unas pocas horas para recoger sus cosas y esperar junto a sus casas. Sólo podían llevar consigo lo imprescindible. Nadie les dijo cuánto tiempo estarían fuera de sus hogares.

Las mascotas se debían quedar en la ciudad.

El ejército movilizó 1200 autobuses, cientos de camiones, algunos barcos y varios trenes. En 3 horas y media, la ciudad estaba desierta. Las únicas personas que quedaron en aquella ciudad  fantasma fueron los militares y los miembros de la delegación de científicos, que se alojaron en el hotel Prípiat e, inconscientes del peligro, comieron, durmieron y trabajaron en la propia ciudad.

El éxodo no acabó en Prípiat. Más adelante se empezaron a evacuar a todos los pueblos alrededor del reactor. Primero Chernóbil y más tarde todas las localidades en un área de 30 km alrededor de la central.

Una zona que se delimitaría, se militarizaría y se olvidaría. Una región entera que permanecerá sin vida durante miles de años. Se le llamaría LA ZONA DE EXCLUSIÓN.

Evacuación Pripyat
Buses Chernóbil

La cola formada por los autobuses alcanzaba los 25 kilómetros.   En 3 horas la ciudad quedaría vacía para siempre. 

A partir de entonces, una extensa región de Bielorrusia y Ucrania se mantendría aislada del resto del mundo. Sus 130.000 habitantes, muchos de ellos ya contaminados, quedaron absolutamente desarraigados. Sin tierra ni pertenencias. Todo un mundo que desapareció en unos pocos días a causa de un misterioso enemigo invisible.

El silencio de las autoridades soviéticas

La Unión Soviética, en los años ochenta vivía un momento de crisis económica y estaba muy cerca de una crisis política. La reacción de se dio en ese momento, en plena guerra fría fue tratar de evitar que occidente se enterara de que había habido un accidente de esas magnitud. En ese contexto, todo lo relacionado con el desastre fue manejado con absoluta discreción. Incluso ocultándolo a la propia población

No fue hasta dos días después de la explosión, que las autoridades soviéticas no informaron sobre el accidente en Chernóbil. Tuvieron que hacerlo público porque una planta nuclear sueca captó los altos niveles de radiación.

Lo hicieron con una breve nota que se leyó en el telediario nocturno:  “Ha ocurrido un accidente en la central nuclear de Chernóbil y uno de los reactores ha resultado dañado. Se toman medidas para eliminar las consecuencias de la avería. Las víctimas reciben ayuda. Se ha creado una comisión gubernamental”.

Los liquidadores de Chernóbil, héroes a su pesar

Para limpiar los residuos radioactivos que se encontraban dispersos por la zona, las autoridades movilizaron a unos 200.000 soldados y unos 400.000 civiles de todas las Repúblicas soviéticas. 

Se convocó a oficiales, soldados, reservistas, bomberos, científicos, tropas terrestres y aéreas, ingenieros de minas, geólogos, mineros del uranio y cualquier tipo de especialista de la industria nuclear. También a un ejército de voluntarios dispuestos a ayudar y luchar contra un enemigo contra el que la humanidad nunca se había enfrentado.

Liquidador Chernóbil

Grupos de liquidadores limpiando vehículos. 

Por tierra y desde el cielo, brigadas de liquidadores se encargaron de limpiar la zona y de ir casa por casa quitando las capas de polvo radioactivo que lo cubrían todo.

Se les conoció como liquidadores y muchos de ellos se expusieron a dosis letales de radiación. Durante los meses posteriores a la catástrofe, los liquidadores desbordaron los hospitales de todo el país. Algunos murieron en horas o semanas, otros asumirían algún tipo de discapacidad crónica.

No lo hicieron por el dinero, ni por la fama, de la que tuvieron bien poca. Lo hicieron por responsabilidad, por humanidad y porque alguien tenía que hacer ese trabajo. Ellos son los verdaderos héroes de toda esta historia. 

El desastre de Chernóbil Igor Kostin
El desastre de Chernóbil Igor Kostin

Liquidadores de Chernóbil. Fotografías tomadas por Igor Kostin

El sarcófago

A finales de octubre, la limpieza había concluido y el sarcófago hermético estaba terminado. Fue uno de los legados simbólicos de los liquidadores.

Su misión era cubrir el cráter del reactor y evitar fugas radioactivas. Le calcularon una vida útil de 30 años, pero su construcción se hizo de manera precipitada y “a distancia”. Las planchas se unieron con la ayuda de robots y helicópteros, de ahí que con el paso de los años se abrieran grietas en diferentes superficies. En la operación participaron más de 5.000 personas y, como acto simbólico se colocó una bandera de la URSS en lo alto del edificio. Una representación del triunfo sobre la radioactividad.

Una victoria agridulce, puesto que el país nunca se recuperaría.

Sarcófago Chernóbil

Los reactores 1, 2 y 3 se volvieron a poner en marcha, ya que la Unión Soviética no podía permitirse cerrar la planta. En octubre de 1991, el reactor nº 2 se incendió y posteriormente se cerró. Tras la presión de algunos gobiernos extranjeros, en 1996 se cerró el reactor nº 1. El reactor nº3 lo hizo a finales de 2000 y la central nuclear dejó de generar electricidad de forma permanente.

En abril de 2015, los reactores entraron en una fase de desmantelamiento.

¿Cuantas víctimas dejó el desastre de Chernóbil?

queLas víctimas directas fueron, sobre todo, los empleados de la central y los bomberos que trataron de contener el fuego.

Desde el momento del accidente hasta el año 2000, la cifra oficial era de 31 muertos, 2 trabajadores de la planta que murieron de forma instantánea a causa de la explosión y 29 bomberos que morirían durante los cuatro meses siguientes a causa del llamado Síndrome Agudo por Radiación. Una cifra, por supuesto, manipulada.

DURANTE 15 AÑOS, LAS AUTORIDADES SOVIÉTICAS SÓLO RECONOCIERON AQUELLAS PRIMERAS VÍCTIMAS. 

Muchos liquidadores recibieron dosis potencialmente mortales de radiación, pero las autoridades soviéticas obligaron a los médicos a relacionar las defunciones o las discapacidades con enfermedades anteriores de los pacientes. Nunca con Chernóbil.

Hay diversidad de opiniones en cuanto al número total de víctimas del accidente a largo plazo. Es imposible cuantificarlos a todos. No existen datos sobre la salud de la población en las regiones afectadas anteriores a 1986, no se conocen los niveles de radiación a los que estuvieron expuestos todos los individuos y no hay grupos de control con los que poder hacer comparativas.

Tampoco se ha podido determinar el número de casos de cáncer relacionados con el incidente de Chernóbil. No hay estudios científicos al respecto. La única excepción es el cáncer de tiroides entre aquellos que eran niños en el momento del accidente.  Entre 1992 y 2002 se diagnosticaron más de 4.000 casos, muchos de ellos debidos a la ingesta de leche materna contaminada. La mayoría fueron tratados y evolucionaron favorablemente, pero 15 fallecieron.

En 2006 Greenpeace recopiló informes propios de la ONU y de la OMS y sacaron a la luz la cruda realidad. Una cruda realidad parcial, dado que nunca se sabrá la cifra exacta. Según esta organización, desde 1986 entre 100.000 y 150.000 liquidadores habrían muerto por causas relacionadas con la exposición a la radiación.  Y se espera que hasta el año 2065 se diagnostiquen 150.000 nuevos casos de cáncer y que 16.000 personas hayan muerto por enfermedades relacionadas con el desastre. 

EN TOTAL, ENTRE HERIDOS, EVACUADOS, ENFERMOS, EVACUADOS, DESPLAZADOS… SE ESTIMA QUE UN TOTAL DE 10 MILLONES DE PERSONAS SE VIERON AFECTADAS POR EL DESASTRE DE CHERNÓBIL.

Además de las perdidas humanas, la flora de la zona se vio severamente dañada, acabando con bosques y áreas verdes. Una de las partes más afectadas fue el que hoy conocemos como Bosque Rojo, que hasta la fecha es una de las áreas más contaminadas del mundo.

El nuevo sarcófago seguro (NSS) 

Treinta años después del accidente se inauguró el NUEVO SARCÓFAGO SEGURO, que pasaría a la historia por ser la mayor estructura móvil construida por el hombre hasta la fecha.

Su misión es sustituir a la estructura anterior, construida a contrarreloj por los liquidadores. Después de tres décadas de exposición, no sólo a la radioactividad, sino también a las nevadas, a las lluvias y a las ventiscas, su degradación era más que evidente.

El sarcófago, consistente en una descomunal bóveda con forma de arco, debe ser capaz de contener con mayor seguridad y garantías el reactor dañado. Además de evitar fugas de material radioactivo tiene que resistir a los elementos (incluyendo terremotos) durante al menos un siglo.

Las cifras no dejan lugar a dudas.  Chernóbil fue una auténtica catástrofe creada por el hombre. Aquí se perdieron vidas, puestos de trabajo, se contaminaron ríos, lagos, miles de personas se quedaron sin hogar ni pertenencias, se tuvo que sacrificar animales, bosques y pueblos enteros … Los daños fueron incalculables. 

Hoy, más de 35 años después del accidente de Chernóbil, la zona de exclusión es un lugar inhóspito, insólito, un escenario apocalíptico olvidado por la mayoría… Un desierto de calma y paz donde una vez hubo naturaleza, pequeños pueblos y algunos edificios residenciales

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