Qué ver en el distrito financiero de Nueva York 

El financial district a través de los años

El DISTRITO FINANCIERO DE NUEVA YORK

El límite sur de Manhattan comprende el desaparecido World Trade Center, Battery Park City y, en los alrededores de Wall St., el Distrito Financiero. Se trata de la zona más histórica de Manhattan y en ella se superponen todos los estratos de la historia de la ciudad, incluso uno de los más sangrientos, el de los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Muy tocada material y económicamente por estos ataques terroristas, en este extremo de la ciudad no se ha parado de construir desde entonces. Un ejemplo más de Nueva York es una ciudad fuerte y muy capaz de superar un dramático episodio que impactó enormemente a todos los neoyorquinos.

En el antiguo emplazamiento de los primeros de colonos holandeses, hoy se levantan rascacielos gigantescos que sobresalen entre una maraña de calles estrechas. Callejuelas que desbordan gente durante la semana y que, más allá de las peatonales Stone Street y South Street Seaport, se vacían tras la jornada laboral.

Es la zona más antigua de Manhattan y uno de los pocos lugares en la isla donde todavía  se pueden apreciar algunas reminiscencias históricas, como algún que otro edificio que sobrevive casi desde los inicios de Manhattan. 

Actualmente, aquí se sitúa el agitado centro financiero de la ciudad, donde las pequeñas Wall Street y Broad Street asoman bajo las sombras de los resplandecientes rascacielos que las rodean. 

Y casi 20 años después 11-S, el lugar que ocupaban las Torres Gemelas es un hervidero de nuevas construcciones. Entre ellas, el imponente One World Trade Center o el sombrío 11-S Memorial and Museum.

 

Aunque poco queda de aquella época, en el Distrito Financiero es donde se formó Nueva York. Lo poco que ha sobrevivido al progreso ha ido siendo arrinconado por una creciente red financiera que ha alcanzado dimensiones colosales.

Los primeros en llegar fueron los holandeses, que levantaron una poderosa colonia en el borde sur de la isla. Nueva Amsterdam emergió y prosperó bajo el control comercial de la Compañía Holandesa de las Indias Occidentales.

A mediados del s.XVII, los límites de la ciudad estaban protegidos por un fuerte al sur y una muralla de madera al norte. En un principio, esta se construyó para proteger el asentamiento de los indios, Más adelante sirvió para contener a los ingleses. La muralla, que con el tiempo dio su nombre a una de las calles más famosas del mundo, Wall Street, era desmantelada constantemente por los habitantes de la ciudad, que robaban la madera para construir sus casas o calentarse durante el frío invierno. 

Y es que en ese momento casi 1.000 personas habitaban unas 120 casas de madera y ladrillo que estaban  dispuestas en un entramado de calles estrechas y sinuosas, a imagen del modelo de canales de su homóloga holandesa. 

Peter Stuyvesant fue el último y más célebre de los gobernadores de la ciudad. Ostentó el cargo desde 1647 hasta la cesión de la ciudad a los ingleses en 1664. Su éxitos como gobernador incluyen la expansión del asentamiento más allá de la punta sur de la isla, la muralla de Wall Street, el canal que se convirtió en Broad Street o Broadway. 

Al llegar los británicos, los edificios de estilo georgiano, como la Fraunces Tavern, comenzaron a sustituir a las estrechas viviendas holandesas. Eliminaron el muro de madera y nació Wall Street, que pronto se convirtió en una arteria administrativa y residencial flanqueada por filas de elegantes casas.

Ya bajo gobierno americano, se desarrollaron actividades comerciales y empresariales y fueron abriendo entidades de crédito y otros servicios bancarios. Hombres de negocios como Cornelius Vanderbilt, John D. Rockefeller, Andrew Carnegie, J. Piermont Morgan o Henry Ford contribuyeron a que Nueva York conquistase una posición de liderazgo económico durante la segunda mitad del s.XIX y las primeras décadas del s.XX, sustituyendo gradualmente a Londres como capital financiera mundial.

A día de hoy, este distrito se distingue por ser trepidante de día y tranquilo de noche. Además de actividad financiera, también ofrece divertidas atracciones como los ferrys a la Estatua de la Libertad/Ellis Island o a Staten Island, el South Street Seaport, el Puente de Brooklyn o el observatorio de la Torre de la Libertad. 

Para verlo todo con un poco de calma, al menos necesitarás un par de días.  

El Horseshoe Bend, el enorme meandro con forma de herradura

El Horseshoe Bend, el enorme meandro con forma de herradura Horseshoe BendUna de las etapas imprescindibles en cualquier ruta completa por la Costa Oeste es Page, una pequeña población del norte de Arizona, que no tendría demasiado interés turístico si no fuera porque...

Antelope Canyon, una experiencia fascinante en Arizona

Antelope Canyon, una experiencia fascinante en Arizona Antelope Canyon, guía para visitar uno de los cañones de ranura más fotografiados del mundoVisitar el  Antelope Canyon es una experiencia inolvidable y una de las mejores cosas que hacer en Arizona... Cualquier...

Lo mejor de Los Angeles en 48 horas

Lo mejor de Los Angeles en 48 horas  LOS ANGELES, ciudad de mitos y excesosRodeada de playas y montañas, Los Angeles es el paradigma del televisivo y utópico  American way of life. Una megaurbe de más de 1200 km²,  con barrios casi tan famosos como la propia...

Calico, un fascinante pueblo fantasma que te sorprenderá

Calico, un fascinante pueblo fantasma que te sorprenderá.Calico Ghost TownA sólo 5 km de Barstow, California, se encuentra Calico Ghost Town, un viejo pueblo minero a unos 200 km al este de Los Angeles. Es otra de las poblaciones surgidas durante la fiebre del oro que...

Un paseo en coche por el sorprendente Big Sur

Un paseo en  coche por el sorprendente Big Sur El Big SurEl Big Sur es un tramo de la Pacific Coast Highway que recorre el litoral de esta parte del litoral de California a través de acantilados y bonitas poblaciones costeras.  Entre pueblos bohemios y grandes...

Death Valley, un auténtico infierno en la tierra

El Valle de la Muerte, un infierno en la tierraCaution! Extreme Heat Danger! El Valle de la MuertteEl valle de la muerte intimida con sólo pronunciar su nombre.  Aquí está el lugar más profundo del Hemisferio Norte, Badwater, a 85.5 metros por debajo del nivel del...

San Francisco, lo mejor de la bonita ciudad del puente carmesí.

San Francisco, lo mejor de la bonita ciudad del puente carmesí   SAN FRANCISCO, La bonita ciudad del puente carmesíSan Francisco te sorprenderá por su carácter multicultural, al que se le une el encanto de sus pendientes imposibles, las casas victorianas que...

Monument Valley, la mejor guía para descubrir su espectacularidad

La mejor guía para descubrir el espectacular Monument Valley  Monument Valley, uno de los paisajes naturales más famosos de Estados UnidosNinguna ruta por el oeste americano está completa sin una visita a Monument Valley. Con enormes colinas de arenisca, grandes...

El Gran Cañón, una de las maravillas naturales más extraordinarias

El Gran Cañón, una de las maravillas naturales más extraordinariasEl Gran Cañón del Colorado (South Rim)Durante millones de años, el Río Colorado, con la complicidad del viento, la lluvia y el hielo han ido puliendo una de las formaciones geológicas más espectaculares...

Qué ver en el Joshua Tree National Park

Qué ver en el Joshua Tree National ParkJoshua Tree National ParkEl Parque Nacional de los árboles de Joshua está localizado en una zona desértica de California, a unos 200 km al este de Los Angeles y unos 300 al sur de Las Vegas, en un lugar donde coinciden parte de...

Manhattan, a lo largo de los siglos, se ha extendido mucho más allá de sus límites primitivos. Cuando los holandeses se instalaron allí, el litoral ofrecía un aspecto muy diferente del que tiene hoy en día. 

Las hectáreas se han ido ganando poco a poco a base de desguaces de buques, de detritus y de tierra procedente de las excavaciones hechas durante la construcción de edificios y líneas de metro

RUTA POR EL DOWNTOWN. Día 1

La Estatua de la Libertad y Ellis Island

Probablemente no exista otro monumento en el mundo tan célebre y simbólico como la ESTATUA DE LA LIBERTAD. Esta gigantesca escultura, antorcha en mano, ha sido durante décadas, la primera imagen del Nuevo Mundo para millones de inmigrantes que asociaron su visión a la esperanza de una vida mejor en una tierra libre.

Si Lady Liberty es la gran metáfora sobre el inicio de una nueva vida, la visita a ELLIS ISLAND es un potente recordatorio de que Estados Unidos es un territorio de inmigrantes. Y es que más de 12 millones de personas pasaron por sus instalaciones.

Seguro de viaje Mondo, con cobertura COVID-19. 

No te tiene por qué pasar nada, pero tienes que saber que las facturas médicas en los Estados Unidos, incluso por el accidente más leve, pueden ser astronómicas, así que es muy recomendable contratar un seguro de viaje que, además, de cubrir eventualidades tipo retraso o pérdida de equipaje, cancelación de vuelos…, incluya una amplia cobertura médica. Aunque sólo sea para viajar tranquilo.

Mondo es una compañía especializada en seguros de viajes que te ofrece, al mejor precio, las coberturas que mejor se adaptan a tus necesidades y al tipo de viaje que tienes planificado.

Skycraper Museum

La metropoli más importante del mundo celebra en el Skyscraper Museum el rico patrimonio arquitectónico vertical de la ciudad. El unico de estas características en el mundo.

Cuenta con dos galerías, una dedicada a exposiciones permanentes y la otra a exposiciones temporales. Las permanentes se basan en la historia de la construcción de los edificios más altos del mundo. Las temporales las dedican a determinados rascacielos, arquitectos o conjuntos arquitectónicos ya sean de la ciudad de Nueva York como del resto del mundo.

La exhibición incluye el modelo arquitectónico original de las Torres Gemelas.

Bowling Green, donde empezó todo.

De alguna forma, aquí empezó Nueva York.

.La historia de este pequeño parque ovalado, en el tranquilo final de Broadway,  se remonta a los tiempos de Nueva Amsterdam.

En estos terrenos se produjo uno de los acuerdos comerciales más memorables de la historia. O, según se mire,  el primer expolio a los indios de la historia de Norteamérica. La cuestión es que fue aquí donde, en 1626, el holandés Peter Minuit, el primer director comercial de la colonia holandesa,  compró la isla de Manhattan a los indígenas por unas baratijas valoradas en unos 60 florines, unos 24$ de ahora.

Curiosamente aquí al lado se encuentra el Museo Nacional de los Indios Americanos.

El terreno pasó el lugar donde residiría la jefatura administrativa holandesa : Fort Amsterdam.  

Hacia 1733 parte del solar se arrendaría a varios ciudadanos ilustres del barrio para que crearan un parque del que la ciudad se sintiera orgulloso. El precio: un modesto grano de pimienta. Entre las mejoras destacó una zona para jugar a los nueve bolos, un precursor del juego de bolos actual.

Había nacido el que hoy es el parque más antiguo de la ciudad: el Bowling Green.

En 1770, bajo mandato inglés, el gobierno británico levantó una polémica estatua ecuestre del rey Jorge III, que pronto se convertiría en el centro de la ira de las protestas patriotas. Para protegerla, un año más tarde se construyó una verja de hierro que todavía se conserva en su estado original. No puede decirse lo mismo de la estatua, que fue derribada tras la lectura en 1776 de la Declaración de Independencia. El plomo del que estaba hecha fue fundido para fabricar, según la sabiduría popular, 42.088 balas para los colonos independentistas.

Simbólicamente, se trataba de pequeños trozos del monarca disparados a sus propias tropas durante la Revolución Americana.

Todavía se pueden ver las marcas de la sierra que, durante el fervor revolucionario, talló los remates con forma de corona inglesa que adornaban los postes de la valla.

En 1842, en la plaza se instaló la primera fuente con agua no contaminada de la ciudad. Alimentada con agua del nuevo depósito del río Croton, alivió a los neoyorquinos de las numerosas epidemias causadas por el agua de los pozos.

Con el tiempo, las prósperas residencias burguesas que flanqueaban el parque en el s. XIX  fueron cediendo su lugar a enormes edificios de oficinas.

Después de la Segunda Guerra Mundial el parque cayó en el abandono, aunque fue restaurado durante la década de los 70.

Hoy en día, aquí acuden oficinistas de la zona a almorzar y turistas a fotografiarse en uno de los lugares más reconocibles del distrito financiero : el Charging Bull.

Sobre el la compra de Manhattan. Para ser rigurosamente exactos, hay que decir que los indios nunca fueron los propietarios de las tierras, así que ambas partes salieron beneficiados del trato.

La Trinity Church

La Trinity Church parece estar fuera de lugar entre tanto edificio de oficinas. Aunque en su momento fue el edificio más alto de la ciudad, hoy empequeñece a la sombra de sus vecinos. 

Esta deliciosa iglesia neogótica es uno de los pocos vestigios de la época inglesa. Fue fundada en 1698, en virtud de una cédula real del rey Guillermo III que otorgaba unos terrenos a la parroquia anglicana de Trinity.

La primera construcción de esta iglesia, una capilla rural, se quemó durante el gran incendio de 1776, cuando el ejército británico ocupó Nueva York.

En el mismo emplazamiento se levantó un segundo edificio cuyo techo se hundió en 1839 y que acabó siendo derribado por evidentes defectos estructurales.

El edificio actual, con arenisca roja, unas vidrieras preciosas y una aguja de ocho lados que alcanza los 85 metros, se terminó en 1846. Con esa altura, alcanzó el techo de la ciudad, mérito que conservó hasta 1890. 

Junto a la iglesia hay un pequeño cementerio que proporciona un poco de verdor y de sombra en medio de tanto ladrillo. Un oasis verde bajo el que descansan algunos de los primeros habitantes de Manhattan y varios neoyorquinos de renombre.  

La lápida más antigua corresponde a la sepultura de Richard Churcher, muerto en 1681. Entre los ilustres descansan Robert Fulton, inventor del barco de vapor y dos de los Padres Fundadores de la Nación : Alexander Hamilton el primer Secretario del Tesoro de los EE.UU (lo que vendría a ser nuestro Ministro de Hacienda)  y Francis Lewis, un comerciante galés que firmó como representante de Nueva York.

La Trinity Church, con su imponente aguja neogótica. La cédula real original que otorgaba los terrenos a la parroquia está expuesta en el pequeño museo de la iglesia. 

Wall Street, el centro del Distrito Financiero

Wall Street, epicentro de la actividad económica mundial, simboliza el poder financiero de la nación. Y es que esta pequeña calle representa como ninguna otra la pasión desmesurada por el dinero 

Al pasar por Wall Street, es difícil no fijarse en la imponente estatua de bronce de George Washington en las escaleras del Federal Hall National Monument. En este lugar el primer presidente de los Estados Unidos tomó posesión de la presidencia del país. La estatua frente al Federal Hall National Monument señala el lugar donde juró el cargo el celebrado primer presidente de Estados Unidos. 

George Washington custodiando la Bolsa de Nueva York

En la esquina de Wall St. con Broad St., a la sombra de enormes rascacielos, aparece el edificio de la BOLSA DE NUEVA YORK.

Aunque el edificio de la New York Stock Exchange se asocia a Wall Street, estrictamente es en el número 8 de Broad Street donde reside la Bolsa. 

El edificio data de 1903 y presenta una fachada majestuosa de columnas coríntias, coronada por un frontal de figuras esculpidas que simbolizan un progreso que vigila a la agricultura y la industria.

Cuando las figuras originales empezaron a deteriorarse, la Bolsa los cambió clandestinamente por unas copias de metal virtualmente indestructibles para que, bajo ningún concepto, se pudiera observar cualquier tipo de vulnerabilidad relacionada con la Bolsa.

Dentro, la adrenalina se dispara cuando cientos de corredores de bolsa comercian con miles de millones de acciones y se pelean por transacciones con las que amontonar dinero.  

Wall Street le debe su nombre al muro levantado en 1653 para defender Nueva Amsterdam de indígenas americanos y de los pobladores probritánicos del norte.  Cuando los ingleses derrotaron a los holandeses, el muro empezó a desmoronarse y fue derruido en 1699

No esperes encontrar gran cosa por aquí fuera del horario de oficina. Es mejor pasearse entre semana para conocer y descubrir Wall Street en plena efervescencia.

The Charging Bull y La niña sin miedo

Desde 1989, la entrada norte a Bowling Green está custodiada por los 3.200 quilos de The Charging Bull,  una enorme estatua de bronce de con la forma de un toro en actitud de embestir.  La escultura, que simboliza el mercado de valores cuando está en alza, se ha convertido en un símbolo y uno de los lugares más queridos y reconocibles del distrito financiero, aunque su montaje no ha estado exento de polémica.

Y es que lo que empezó siendo una obra de arte callejera,  fue instalada de forma ilegal como una forma de «Arte de Guerrilla».

Una mañana de diciembre de 1989, su creador, Arturo Di Modica, la depositó sin permiso frente al edificio de la Bolsa. ¿Cómo? Pues alquilando un camión. El proceso de creación e instalación le costó más de 350.000$ de su bolsillo. 

La policía la consiguió retirar horas más tarde, pero para entonces el Toro de Wall Street ya había conseguido un cierto éxito. Resulta que muchos neoyorquinos no pararon de quejarse de su retirada hasta que consiguieron que, una semana más tarde,  volviera al Distrito Financiero. Eso sí, no frente a la Bolsa de Nueva York, sino custodiando simbólicamente la entrada al Distrito Financiero por Bowling Green. 

El Charging Bull permaneció tranquilo hasta que la víspera del Día Internacional de la Mujer 2017, despertó con una provocadora niña mirándolo de frente. 

La niña fue la parte más llamativa de una eficaz maniobra publicitaria de uno de los fondos de inversión más potentes del mundo, que encargó a la escultora Kristen Visbal una figura que llamara la atención sobre la escasez de mujeres en las altas esferas de las empresas financieras.

Y así nació la figura de una niña con cuerpo de bronce, rostro agraciado, coleta al viento y brazos en jarra en actitud desafiante.

Como ya pasó con el Charging Bull, la niña, bautizada como «The Fearless Girl» o «La niña sin miedo»,  se ganó inmediatamente la simpatía de los neoyorquinos. No así la de Di Modica,  que exigió la retirada de la intrusa por distorsionar el sentido original de su obra. Y es que, de repente, su toro se había convertido en un símbolo machista.

Tras una compleja negociación, se acordó que la niña podría permanecer en Bowling Green durante un año y medio. Finalmente, en noviembre del año siguiente, se ejecutó la orden de desahucio y fue reubicada de forma (¿definitiva?) frente al edificio de la Bolsa de Nueva York.

Curiosamente, en el mismo lugar donde apareció originalmente su escultura rival. 

Fraunces Tavern

En el 54 de Pearl St. está la Fraunces Tavern , uno de los edificios más antiguos de la ciudad. Se trata de unna bonita casa de ladrillo construida en 1719 como residencia del comerciante  Etienne de Lancey. 

Samuel Fraunces adquirió el edificio en 1762 y lo reformó para convertirlo en la taberna The Queen´s Head Tavern que, después de la independencia americana pasaría a llamarse Fraunces Tavern

El local tuvo cierto éxito entre la élite de la ciudad y allí se celebraron varios acontecimientos importantes, como la comida que dio el Gobernador George Clinton para celebrar la evacuación británica de Nueva York en 1783 o la fiesta de despedida que dedicó George Washington a sus oficiales.

En 1785, al declinar sus negocios, Fraunces vendió la taberna y se convirtió en el intendente  del Presidente Washington. El edificio fue adquirido por los Hijos de la Revolución,  una organización que reúne a los descendientes de aquellos que tomaron parte en la Guerra de la Independencia. 

Hoy en día, el piso principal lo ocupa un restaurante. Encima, un museo  muestra parte de la historia primitiva de Nueva York y de la Guerra de la Independencia

Aquellos a los que les guste disfrutar de una buena cerveza a un precio razonable, teniendo en cuenta el valor histórico del local, deben saber que la carta de cervezas es muy generosa.

 

New York CityPASS, incluye SEIS atracciones principales :

  • Empire State Building
  • Museo de Historia Natural
  • Museo Metropolitano de Arte (Met)
  • 1.- A elegir entre mirador Top of the Rock® o Museo Guggenheim
  • 2.- A elegir entre Ferri a la Estatua de la Libertad y Ellis Island o Cruceros turísticos de Circle Line
  • 3.- A elegir entre Museo y Memorial del 11-S o Museo Intrepid del Mar, el Aire y el Espacio.

Tarjeta turística New York Explorer Pass y guía turística

El New York Explorer Pass es una manera fácil y cómoda de ahorrar dinero y de ver lo mejor de la Gran Manzana. Permite el acceso a las atracciones y recorridos que elijas, entre más de 50 atracciones.  Con el New York Explorer Pass puedes elegir entre 3, 4, 5, 7 o 10 lugares diferentes. ¿Quieres subir al Empire State o visitar el Museo de Arte Moderno (MoMA)? Solo tienes que ir allí y enseñar tu pase. Es fácil y cómodo. 

Guías Turísticas de Nueva York

Stone Street

Stone Street es una de las calles más, antiguas, bonitas y pintorescas, tanto del distrito financiero como de Nueva York. Un pequeño tesoro escondido entre moles de acero y cristal. Una bonita calle/oasis el que oficinistas y turistas se dan un respiro después de un día agotador. Lo de Stone es porque, según la sabiduría popular, fue la primera calle de la ciudad en ser pavimentada. 

South Street Seaport

El South Street Seaport es una de las grandes atracciones turísticas del distrito financiero. Es el resultado de un proyecto de rehabilitación de esta histórica zona portuaria que transformó un barrio en decadencia en un complejo de calles peatonales, restaurantes, tiendas y boutiques animadas por una vitalidad que evoca los días en que este distrito representaba el corazón del puerto de Nueva York, a finales del X.XVIII y principios del s.XIX.

Señalando la entrada al distrito está instalado desde 1976 el Titanic Memorial Lighthouse, un faro construido en 1913 en memoria de los náufragos del Titanic.

El Ferry a Staten Island, las mejores vistas sobre el Distrito Financiero

¡Coger el ferry a Staten Island es una de las mejores experiencias de Nueva York. ¡Y es gratis!! Un paseo en el famoso barco naranja para descansar, pasar frente a la Estatua de la Libertad y hacer fotos del Skyline de Manhattan.

El ferry hay que tomarlo en la Whitehall Terminal, un muelle que hay junto a la estación de metro South Street. El enorme letrero del edificio no engaña a nadie. Una vez allí, lo único que tienes que hacer es esperar a que llegue un ferry y subir. No hace falta billete.

Más allá del ferry, Staten Island, no tendría más interés que el de una ciudad dormitorio cualquiera, si no fuera por los Empire Outlets, un nuevo centro comercial a dos minutos a pie de la terminal  y buenas vistas sobre el horizonte del distrito Financiero de Manhattan. 

Intro de «Armas de Mujer»

RUTA POR EL DOWNTOWN. Día 2

One World Trade Center

El OWTC es uno de los imperdibles de Manhattan. Se inauguró en 2014 junto al lugar que ocupaban las Torres Gemelas y, como todo en la zona 0, está cargado de un enorme simbolismo, empezando por su altura, los 1776 pies que hacen referencia al año de la independencia de Estados Unidos. 

Es prácticamente una obligación subir al observatorio y emocionarse nada más salir del ascensor. Sin spoilers. 

Las vistas desde lo alto del observatorio son, sencillamente, espectaculares.

Hoy, el One World Trade Center nos recuerda que Nueva York resurgió de sus cenizas y que llegará el día en el que la zona estará despejada de grúas y podamos disfrutar de su asombrosa transformación. 

 EL DIA QUE CAMBIÓ EL MUNDO…

Cuando el 4 de abril de 1973 se inauguró oficialmente el complejo del World Trade Center, Nueva York pudo presumir de un nuevo récord mundial . Sus Torres Gemelas se disparaban verticalmente hacia el cielo, y alzaban sus 412 metros y 110 plantas por encima de todo el complejo, dando una imagen muy reconocible al horizonte del Bajo Manhattan. 

Las impersonales torres no hubieran ganado precisamente un concurso de estética, pero rápidamente se constituyeron como un símbolo, otro más, de la ciudad de Nueva York, desde el que se disfrutaba de unas vistas incomparables, 

Durante sus treinta años de existencia, se convirtieron en un pulmón financiero. Albergaron las oficinas de más de 500 empresas dando cobertura a más de 50.000 trabajadores. Además, recibían cada mes unos 200.000 visitantes que se apretujaban en el observatorio de la planta 107 o en el restaurante Windows of the World, para admirar una vista única de la ciudad.

Junto con las miles de vidas perdidas en los atentados, desapareció del horizonte neoyorquino su principal referencia, la cumbre de un Skyline de cine y el orgullo de toda una nación.

Nada volvería a ser igual después del 11 de septiembre de 2001. Durante las tres horas más dramáticas de la historia moderna, el Bajo Manhattan se convirtió en el epicentro de la tierra. El mundo entero pudo asistir en directo cómo se tambaleaba la nación hegemónica del planeta al tiempo que desaparecían las mismísimas Torres Gemelas de Nueva York.

Alrededor de las 9 de la mañana, la embestida del primer Boeing contra la torre norte cogió por sorpresa a todo el mundo. La llegada del segundo avión comercial fue seguida por todas las televisiones del planeta, que aún no sabían si estaban dando cobertura a un colosal accidente o a una acción terrorista. 

Al caer la noche, más de 2.800 personas habían perdido la vida y la fisonomía de Nueva York se había mutilado para siempre. 

A los pies de las Torres Gemelas. Desde aquí, uno no deja de preguntarse como pudo un tal Philippe Petit, pasearse entre las dos torres sobre una cuerda floja.

Desde su altivez de acero y hormigón, las Torres Gemelas empequeñecían a los otros rascacielos de Manhattan. 

Memorial y Museo 9/11

Los americanos para este tipo de cosas son únicos. El mismo lugar donde antes se levantaban las Torres Gemelas hoy acoge el 9/11 Memorial, en recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y también a los que perecieron en el atentado al World Trade Center de 1993.

Obviamente se trata de un lugar muy triste y cargado de simbología.

El epicentro del memorial, por ejemplo, lo forman dos hermosas fuentes que ocupan exactamente el mismo espacio que alojaba a las Torres y que representan el vacío dejado por los enormes edificios. En ellas se pueden leer grabados en bronce, los nombres de las todas las personas que murieron en los atentados.  

Otro escenario emblemático es el lugar que ocupa el árbol que sobrevivió a la caída de las Torres. Lo último que salió con vida, un mes después de los ataques : un tronco sin hojas que alguien pensó que podría estar vivo. 

En efecto, descubrieron que el árbol, un peral de flor o peral de Callery,  estaba vivo, así que se lo llevaron a un vivero del Bronx donde lo cuidaron hasta resucitarlo.  

Desde entonces, cada primavera descubre unas hermosas flores blancas como gran símbolo sobre la esperanza y la capacidad de recuperación de Nueva York.

Desde el 11 de septiembre de 2011, el Memorial está abierto al público de forma gratuita  para todo aquel que quiera rendir homenaje a las víctimas.

Si quieres profundizar sobre lo que pasó aquel día, puedes visitar el museo 9/11. Para entrar es necesario pagar una entrada o presentar un pase de atracciones.

Liberty Park

Inaugurado en junio de 2016, el Liberty Park es un pequeño jardín público elevado donde poder descansar junto a un pequeño oasis de plantas, árboles y bancos mientras se disfruta de las vistas sobre el Memorial y el Museo sobre el 11-S. 

Desde agosto de 2017 acoge la icónica escultura The Sphere, rescatada entre los escombros de las dos torres que, literalmente, le cayeron encima.

También puedes visitar la iglesia griega ortodoxa de St. Nicholas, reconstruida tras desaparecer durante los atentados. 

 THE  KOENING SPHERE

La Esfera es una escultura de bronce creada por el artista alemán Fritz Koening como una fuente ornamental. Originalmente estaba situada a los pies de las Torres Gemelas del World Trade Center asumiendo el papel de lugar reconocible para quedar

Tras los atentados del 11-S fue recuperada intacta bajo los escombros de las enormes torres. Eso sí, con algunas magulladuras.  

La escultura fue trasladada tal cual a Battery Park de forma temporal, convirtiéndose al mismo tiempo en una alegoría sobre supervivencia, esperanza y  resistencia, y en un símbolo/homenaje para las víctimas del atentado.

Y durante el tiempo que permaneció allí, en una importante atracción turística.

Finalmente, en septiembre de 2017, la Autoridad Portuaria propietaria de la escultura consideró trasladar la escultura al recién  inaugurado Liberty Park, junto al World Trade Center Memorial. 

Al igual que Estados Unidos después del fatídico ataque, la Esfera emergió “muy magullada, muy rota, pero no derrotada”. (Christiane Fischer, de AXA Art Amercias Corporation, como parte del discurso de reinauguración de la escultura en su nueva localización el Liberty Park.

The Sphere en Battery park, donde permaneció hasta 2017, cuando fue ubicada definitivamente en el  Liberty Park

The Sphere , en su ubicación original antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001

Hasta aquí la visita por el barrio más antiguo y emocionante de Nueva York.¿Te ha gustado lo que has leído? Si es así, no dudes en dejar tu comentario y contarnos lo que piensas. 

Un saludo,

Xavi

Share This