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La ciudad abandonada de Prípiat.

Con una edad promedio de 26 años, Prípiat tenía todo lo que representaba el sueño utópico del desarrollismo socialista. Disponía de todos los lujos de una ciudad próspera: estación de trenes, puerto, hospital, centro de cultura, piscina, gimnasio, cine, hotel, estación de bomberos... y más de 10 guarderías. Hasta un parque de atracciones a punto de estrenarse. La central nuclear Vladimir Ilich Lenin, a sólo 3 km, era una fuente de orgullo para los muchos residentes que se desplazaban hacia allí para trabajar. El panorama pues, era próspero. Una prosperidad que muy pronto se vería truncada. El 26 de abril de 1986 las vidas de los casi 50.000 vecinos de Prípiat quedarían destrozadas para siempre.
Ciudad abandonada de Prípiat. Escuela número 1
2 Feb, 2022
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Prípiat

A diferencia de otras ciudades de la URSS, como San Petersburgo, Kiev o Moscú, Prípiat no existía antes de la Revolución Rusa. Se creó en años de cierta bonanza económica para acoger al personal de la planta nuclear y sus jóvenes familias. La emergente ciudad proporcionaba a sus habitantes todo lo que se podía desear en aquella época, por lo que podía presumir de cumplir con el estereotipo de ciudad auténticamente soviética: limpia, ordenada, ajardinada y segura.

En pocos años se convirtió en una de las ciudades más modernas y agradables de la Unión Soviética.

El plan era que Prípiat fuera una de las ciudades más bellas de Ucrania, con enormes avenidas y grandes edificios de apartamentos de hasta de 16 pisos de altura, con una gran distancia entre uno y otro, para poder albergar áreas comunes y abundante vegetación.

Con una edad promedio de 26 años, tenía todo lo que representaba el sueño utópico del desarrollismo socialista. Disponía de todos los lujos de una ciudad próspera:  estación de trenes, puerto, hospital, centro de cultura, piscina pública, gimnasio, cine, hotel, escuelas, sala de conciertos, restaurantes, comisaría de policía, estación de bomberos… y más de 10 guarderías. Hasta un parque de atracciones a punto de estrenarse el 1 de mayo.

La central nuclear Vladimir Ilich Lenin, a sólo 3 km, era una fuente de orgullo para los muchos residentes que se desplazaban hacia allí para trabajar. La propaganda soviética la presentaba como un logro nacional bajo el eslogan: “átomo pacífico”.

El panorama pues, era próspero. Una prosperidad que muy pronto se vería truncada. El 26 de abril de 1986 las vidas de los casi 50.000 vecinos de Prípiat quedarían destrozadas para siempre.

La ciudad abandonada de Prípiat

La ciudad aparece de improviso. 

Hace apenas unos años, los jóvenes habitantes de Prípiat cruzaban el puente en busca de prosperidad. Ahora lo llaman “el puente de la muerte”.

Las primeras crónicas biográficas de la fundación de Prípiat se escribieron el 4 de febrero de 1970, cuando se colocaron las primeras piedras en el suelo. Su origen va íntimamente unido a la construcción de la planta nuclear Vladimir Ilich Lenin y se llamó así por el hermoso río afluente, que gira caprichosamente conectando bielorrusa y ucrania, para, finalmente, llevar sus aguas al Dnieper. 

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LA PRIMERA PLANTA NUCLEAR EN UCRANIA

La proximidad de un ferrocarril y una autopista, así como la presencia de un río, fueron los factores clave en la decisión de construir la primera planta nuclear en Ucrania. 

El 15 de agosto de 1972, en un ambiente festivo, el primer metro cúbico de hormigón formó los cimientos del edificio principal de la central. En 1986, cuatro bloques de energía de la planta  funcionaban a plena potencia, mientras seguía la construcción  de los bloques de potencia 5 y 6. Con la adición de estos, la central nuclear de Chernóbil se convertiría en la central nuclear más poderosa de Europa.

Se prestó mucha atención a la construcción de varios establecimientos preescolares y deportivos, ya que la edad promedio de los ciudadanos era de 26 años. Cada año nacían más de mil niños. Cada mañana se podía ver un desfile de cochecitos cuando mamás y papás paseaban con sus pequeños. La juventud llenaba los estadios, las piscinas, los complejos deportivos… Media ciudad se involucraba de una u otra forma en el deporte. Había equipos que participaban en competiciones regionales y estatales.

Y la ciudad seguía creciendo a un ritmo asombroso. A un ritmo de enormes edificios de 16 plantas muy bien conectadas con la vegetación y un gran respeto hacia la naturaleza.  Aquí, siempre había flores frescas. Y rosas, muchas rosas. 

El carácter innovador y creativo de los arquitectos y constructores permitió la consolidación de monumentos, cerámicas decorativas y todo tipo de detalles que pretendían embellecer la ciudad, como un escudo de armas en la cima de uno de sus enormes edificios. En otro,  todavía se lee en lo alto un eslógan soviético, un cartel de propaganda que ensalza las virtudes de la energía nuclear civil: “Que el átomo sea un trabajador, no un soldado”.

Prípiat 1970
Prípiat 1970
Prípiat 1970

No podemos evitar pensar en todas las personas que dejaron está señal atrás convencidos de que regresarían en poco tiempo, tal y como aseguraban las autoridades soviéticas

Las evacuaciones comenzaron 36 horas después del accidente. La tarde del 27 de abril de 1986 llegaron a Prípiat más de 1.000 autobuses con la misión de evacuar la ciudad. A la gente se le dijo que volverían al cabo de 3 días y que únicamente se llevaran la documentación, ropa y una pequeña maleta para guardar los objetos básicos de higiene y comida. 

En 1985, la población era de 47.500 personas. Con un desconocimiento total y absoluto de lo que les esperaba, subieron a los autobuses y abandonaron Prípiat, convirtiéndola en una ciudad fantasma.

Treinta y cinco años más tarde, el acceso está vigilado por la policía militar y las calles están cubiertas de arbustos y árboles. El tiempo parece congelado para el ser humano, pero no para la naturaleza. Chernóbil es un ejemplo perfecto de la capacidad de la naturaleza de sobreponerse a la torpeza del hombre. 

El tiempo y  el clima han roto vidrios, desprendido pinturas y destruido construcciones.  Del resto, se encargaron los saqueadores.

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LOS SAQUEOS

En 1987 los residentes tuvieron la oportunidad de recuperar algunas de sus pertenencias, pero para muchos de ellos fue demasiado tarde. Toda la ciudad había sido saqueada. La policía y el ejército vigilan tanto la ciudad de Prípiat como la zona de exclusión de 30 kilómetros. A pesar de las patrullas, a lo largo de estos años han habido muchos robos y saqueos, sobre todo en 1991 después de la desintegración de la Unión Soviética, cuando la zona de Chernóbil estuvo menos vigilada. A lo largo de todos estos años los ladrones entraron en todos los pisos y se llevaron todos los objetos valiosos que pudieron encontrar. 

Literalmente, Prípiat es la última ciudad soviética.

Lo que queda de aquella ciudad orgullosa es una cápsula del tiempo que se desmorona poco a poco. Su destino ha sido diferente al de otros pueblos vecinos, que han sido completamente destruidos.  Prípiat se conserva ahora como un auténtico museo al aire libre sobre el pasado soviético. Y es que por toda la ciudad se puede ver todo tipo de simbología socialista ya sea en forma de letreros, carteles o monumentos. Incluso todavía luce la hoz y el martillo en lo alto de alguno de sus grandes edificios de hormigón.

La figura de Lenin también está muy presente, de hecho, la entrada principal a la ciudad era el BOULEVARD LENIN, que llegaba hasta la PLAZA LENIN, donde se agrupa un complejo de edificios que incluyen el Hotel Polissya, el Palacio de Cultura Energetick, un centro comercial y un restaurante. 

Las fotografías históricas nos ayudan a imaginar cómo era todo antes del accidente. 

Por seguridad se prohíbe entrar a los edificios abandonados. Y no es por capricho, sólo hay que ver el aspecto de algunos edificios para entender que el principal riesgo que hay en Prípiat no es la radiación, sino el estado de algunas estructuras, que están en malas condiciones y en cualquier momento pueden derrumbarse. Es una pena, porque esos interiores ofrecen magníficas oportunidades para la fotografía. 

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Edificio-en-la-ciudad-abandonada-de-Prípiat

No hay que andar mucho para ver que la degeneración se ha convertido en la norma. Árboles gigantes cubren casi por completo enormes bloques de edificios que sólo se dejan ver en invierno.  Algunos de ellos colapsaron parcialmente debido a la falta de mantenimiento y la exposición al medio ambiente (incluyendo temperaturas extremas y grandes cantidades de nieve año tras año). En pocos años, si nadie lo evita, la ciudad permanecerá en ruinas.

La ciudad tiene los puntos más contaminados de toda la zona de exclusión.  El musgo, las hojas, las flores, … todo lo que crece de la tierra ha absorbido las partículas radiactivas que se han filtrado en el suelo a través de sus raíces y luego ha crecido hacia la superficie. Aún así, cada vez atrae a más gente. Quizá porque en pocos años esta ciudad no será más que escombros… La falta de mantenimiento y la exposición ambiental no darán demasiada tregua más.

En cada calle hay algo que llama la atención. Algún detalle que, de alguna manera, es el reflejo del desastre.  Un árbol que ha engullido un banco, una silla ginecológica en frente a las puertas de un hospital, un edificio colapsado…  Sorprende ver cómo la vida se abre camino y de qué forma lo está devorando todo.

En Prípiat, la naturaleza es la prueba implacable del paso del tiempo. 

La ciudad abandonada de prípiat

Una de las maltrechas aulas de la Escuela Secundaria No. 1 de Prípiat. 

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La Escuela Secundaria No. 1. Parte de la pared exterior se derrumbó en el verano de 2005. Desde entonces, el edificio se ha ido deteriorando. 

La mayoría de los edificios de la ciudad están prácticamente vacíos, pero no las escuelas. Los libros y las revistas de clase no tenían ningún valor para los saqueadores y los residentes estaban más interesados en salvar sus propiedades personales. Es por eso que la gran mayoría del equipamiento educativo ha quedado intacto. 

Hotel Polissya

El Hotel Polissya, recreado en Chernobyl, fue el cuartel general de todas las operaciones de limpieza tras la evacuación de la ciudad. Fue construido a mediados de la década de 1970 para albergar a las delegaciones e invitados que visitaban Pripíat y la central eléctrica de Chernóbil. Según los planos originales, en el último piso del hotel debería haberse instalado una cafetería con una terraza de verano y una plataforma de observación…, pero el café nunca se abrió.

Los liquidadores utilizaron el edificio del hotel, para coordinar actuaciones sobre la central. Los helicópteros que arrojaron arena, plomo y ácido bórico al reactor en llamas fueron dirigidos por observadores ubicados en el techo del hotel, ya que desde aquí la planta nuclear era claramente visible.  

Los funcionarios del Partido podían dormir aquí. Incluso se rumorea que en 1986 el presidente soviético Mikhail Gorbachev vino a supervisar el avance de los trabajos de liquidación y se hospedó en el hotel. 

Hotel-Polissya-Ciudad-de-Chernóbil
Hotel Polissya

Centro de Prípiat. Hotel Polissya 1985-1986 Foto: Larisa Boyko

Una vez finalizada la fase activa de la liquidación, el edificio fue abandonado. Ahora el hotel, como muchos otros edificios de Pripyat, está en mal estado. No queda mucho dentro del edificio, solo paredes y deterioro. Los muebles fueron sacados y enterrados. 

Palace of culture “Energetik”

El Palacio de la Cultura  “Energetik” fue uno de los primeros edificios levantados en Prípiat. Se construyó a principios de la década de 1970 y era uno de los uno de los más importantes de la ciudad. Incluía una sala de teatro y conciertos con capacidad para 800 personas, una biblioteca, un polideportivo, una piscina, salas de baile, de reuniones, una discoteca, que no sólo reunía a los jóvenes de Prípiat sino también a los de los alrededores. Hasta disponía de un ring que hacía las delicias de los aficionados al boxeo.

Palacio-de-Cultura-Energetik

Después del desastre, los liquidadores utilizaron el complejo como sala técnica y cuando la central cerró por completo, tambíen lo hizo el palacio de cultura. 

Hace mucho tiempo que los saqueadores robaron todo lo valioso y, ahora, en enorme gimnasio en el que se desarrollaban físicamente los residentes de Prípat, en lugar de parquet, crece el musgo.

Supermercado

Ubicado también en la plaza central, el supermercado era el más grande de Prípiat. No tiene cristales. En realidad, ningún edificio de la ciudad los tiene. Fueron retirados para evitar que la radiación y el gas xenón se acumularan en su interior. 

La planta baja era principalmente para la comida y disponía de grandes congeladores, que ahora están oxidados. En 1987, todos los alimentos fueron enterrados por los liquidadores para detener la propagación de enfermedades infecciosas.

En el primer piso del supermercado había un RESTAURANTE con hermosas vistas de la plaza Lenin. 

Supermercado-Prípiat

Pripyat City Hall

El Ayuntamiento de Prípiat era la principal institución administrativa de la ciudad. El jefe del Comité Ejecutivo, el equivalente soviético del alcalde, era Vladimir Voloshko.  En el edificio también albergaba una oficina para el comité de la ciudad del PCUS, el Partido Comunista de la Unión Soviética. Debido al sistema de partido único, el estatus de un miembro del PCUS era más importante que el del propio alcalde. En el último piso del Ayuntamiento había un departamento de la KGB.

Después del desastre, las oficinas no fueron abandonadas del todo. Fueron utilizadas por la State Enterprise Kompleks, una empresa que, antes del accidente, estaba especializada en la gestión y descontaminación de desechos radiactivos, y que después de abril de 1986 tuvo que reconducir su propósito para limpiar la Zona de Exclusión de Chernóbil. 

City-Hall-Pripyat

El edificio del Ayuntamiento está abandonado desde 2001

Actualmente, la empresa es la propietaria y responsable del estacionamiento de los robots y equipos robóticos que trabajaron para eliminar las consecuencias del accidente. Son tan radiactivos que su descontaminación no es posible.

Cine “Prometheus”

El «Prometheus» fue construido en los años 70 en el centro de Prípiat. Con una capacidad para 1220 asientos era el único cine de la ciudad y uno de los lugares más populares para los jóvenes de la ciudad. Frente a sus puertas había una estatua de Prometeo. 

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EL MITO DE PROMETEO

En la mitología griega, Prometeo es el titán que le roba el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, es decir, simbólicamente trajo la luz y el calor a la tierra, exactamente como la Central Nuclear de Chernóbil, cuya ciudad satélite es, precisamente, Prípiat.

Tras el accidente, el cine tuvo el mismo destino que la mayoría de las instalaciones de Prípiat: el abandono y el saqueo. Para protegerla de eso mismo, la estatua fue trasladada a un sitio cerca de la planta nuclear, donde se mantiene a salvo.

Hoy, el área cercana al cine está cubierta de malas hierbas que se abren paso entre las grietas de las losas de hormigón. El propio cine está rodeado de árboles. En la pared lateral del cine se ha conservado un mosaico con un interesante patrón abstracto.

El interior está repleto de escombros, aunque no es difícil hacerte una idea de cómo era todo antes de la tragedia. 

Cinema-prometheus

El edificio fue decorado con el mosaico denominado «Energía» de Ivan Litovchenko (1975). Todavía se puede admirar esta obra de arte, porque está bien conservada.

Cafe Pripyat

Cafe-Prípiat

El Cafe Pripyat siempre fue un destino muy popular entre los jóvenes habitantes de la ciudad (la edad promedio era de 26 años).

En verano, todos los fines de semana, cientos de personas venían al río a navegar, a hacer un pícnic o a tomar algo en la terraza con vistas al lago del Cafe.  

En invierno, cuando el lago se congelaba, los niños y las familias patinaban sobre hielo y los hombres hacían hoyos para pescar.

 

Cafe-Prípiat
Cafe-Prípiat

Avangard Stadium

El FC Stroitel Pripyat se fundó a mediados de la década de 1970 y jugaba en divisiones amateur de la región de Kiev. Al principio, el equipo, formado mayoritariamente por trabajadores de la central nuclear, jugaba en un pequeño campo a las afueras de la ciudad. Los buenos resultados de 1985 y el creciente interés por el fútbol hicieron replantearse la construcción de un nuevo estadio.

Se planificó una instalación a lo grande en un afán por profesionalizar el club. Se eligió el terreno, se escogieron los arquitectos y se empezó a diseñar el proyecto. Estaría construido en el centro de Prípiat, cerca de un nuevo y flamante parque de atracciones. Dos de las infraestructuras que impulsarían, más si cabe, a una ciudad que no paraba de crecer.

El estadio era todo un logro para un equipo tan modesto, pero así funcionaban las cosas en una ciudad que era un referente para el comunismo. 

En apenas unos meses el estadio se terminó y se preparó una gran gala de apertura para el 1 de mayo, una fecha muy significativa en la Unión Soviética por aquel entonces. El mismo día también se inauguraría el parque de atracciones. 

El estadio fue bautizado como Avangard, un apelativo que se empleó para más estadios soviéticos de la época, y tenía una capacidad para albergar a 11.000 personas. La grada principal, con largos bancos de madera en la que alojar a 5.000 personas y una gran cubierta para proteger el palco, era un sello de identidad. También disponía de una pista de atletismo de tierra alrededor del campo para la práctica de otras modalidades deportivas.

No faltaba ningún detalle para ser la nueva casa de un equipo amateur.

El partido entre el FC Stroitel Pripyat y Mashinostroitel Borodyanka sería el partido que inauguraría el estadio.  Y habría doble celebración ya que se había aprobado la construcción del quinto reactor de la central nuclear. Esto significaba que la ciudad de Prípiat continuaría creciendo junto a su equipo de fútbol. El nuevo reactor significaba más trabajo y una economía en crecimiento. También se beneficiaba el club ya que llegarían más trabajadores y aumentaba la posibilidad de reforzar la plantilla con una variedad más amplia de jugadores. Esto traería más familias, más pasión por el fútbol y serviría para enriquecer a las categorías inferiores con los jugadores del futuro. Un futuro que acabó truncándose.

No hubo celebración. La explosión del reactor echó al traste todos los planes.

Las puertas nunca llegaron a abrirse aquel 1 de mayo, las gradas no llegaron a llenarse de aficionados, ni siquiera saltaron los jugadores al verde impoluto de un estadio que jamás abriría sus puertas. 

El único uso que tuvo la instalación no fue de carácter deportivo, sino que fue empleado como pista de aterrizaje para helicópteros.  Posteriormente, se colocó una estación meteorológica en el campo de fútbol con equipos para monitorear la radiación en la Zona de Exclusión.

Avangard-Stadium
Avangard-Stadium

Junto a la piscina Lazurny, el Estadio Avangard fue la infraestructura deportiva más importante de la ciudad. Con una población tan joven, el deporte tenía un papel muy importante en la vida cotidiana de sus habitantes. Hoy el campo está cubierto de maleza y la tribuna se está derrumbando.

Ya no queda rastro del terreno de juego. Ni de la pista de atletismo, que desapareció al mismo ritmo que creció la vegetación, la misma que penetró en las gradas vacías. Los restos metálicos de los focos caídos ocupan parte del terreno de juego que los jugadores del Stroitel deberían haber surcado con el balón. La fachada va cayendo poco a poco dejando a la vista una estructura de ladrillos deteriorados. El estadio va desapareciendo como lo hicieron los sueños de una sociedad que quería ver a su equipo jugar en Avangard.

Hospital

El Hospital № 126, en Prípiat era un complejo médico con 410 camas distribuidas entre varios edificios interconectados entre sí. Además de las consultas para las diferentes disciplinas médicas disponía de un depósito de cadáveres, una sala de maternidad, una sala de enfermedades infecciosas y una clínica dental.

Después de la explosión, la prioridad era apagar los incendios, así que los bomberos fueron los primeros en entrar en escena. Durante su trabajo se expusieron mucho, por lo que fueron llevados al hospital de Prípiat para ser tratados inmediatamente. Las enfermeras, en primer lugar, les quitaron los zapatos y la ropa, que estaban empapados de radiación, y los colocaron en el sótano. Sus ropas aún permanecen allí, demasiado contaminadas para ser movidas.

El sótano del hospital se considera el lugar más peligroso de Pripyat

Posteriormente, los pacientes fueron trasladados en avión a Moscú, al único hospital de la Unión Soviética capacitado para tratar las lesiones por radiación. 

El hospital fue abandonado los días posteriores al desastre. Ya no era posible trabajar en un entorno con tanta radiactividad en el interior. Las herramientas, los instrumentos médicos y los documentos quedaron desperdigados por todas partes. 

Hospital-de-Prípiat

Edificio del hospital N.126 de Prípiat. En el letrero del techo se puede leer un eslogan: Salud de la nación, la riqueza del país.

Hospital-de-Prípiat

Ignoramos por qué alguien ha sacado a la calle una silla ginecológica. Quizás para dar dramatismo a la foto…

La entrada a la ciudad se iluminará con un nuevo parque de atracciones….

Parque-de-atracciones-Prípiat
Visita a la zona de exclusión. Prípiat

Prípiat también tenía su parque de atracciones.

Situado cerca de la Plaza Lenin, detrás del Palacio de la Cultura y el Hotel Polissya, debía haber sido inaugurado durante las celebraciones del primero de mayo de 1986, pero el accidente lo canceló todo. Sólo se abrió durante un par de horas el 27 de abril, sino como una medida desesperada para entretener a la gente antes de que se hiciera el anuncio de la evacuación de la ciudad.

Hoy, el parque, y en particular los autos de coche y la noria, con sus cabinas de color amarillo brillante, claramente visibles y reconocibles, se ha convertido en un verdadero símbolo de la ciudad y de toda la zona de exclusión.

Prípiat Azure Swimming Pool

Situada en el centro de la ciudad,  junto a la escuela secundaria núm 3, la piscina Azure o Lazurny es la más conocida de las tres piscinas cubiertas de Pripyat.

Esta gran piscina de cinco carriles de natación y dos trampolines se inauguró en 1970 y se mantuvo en funcionamiento incluso después del accidente de 1986 y la posterior evacuación. Tras los trabajos de liquidación, se consideró que el edificio era, en términos de radiación, uno de los lugares más limpios de la zona de exclusión  por lo que muchos de los trabajadores que continuaron trabajando en la central, pudieron disfrutar de este complejo deportivo.

Zona de exclusión de Chernóbil. Prípiat

Además de la  icónica piscina, las instalaciones cuentan, además, con un polideportivo en una sala adyacente.

Finalmente, tras años sin mantenimiento y atendiendo al estado semi ruinoso del edificio, se reconsideró su uso y se cerró. Hoy, la piscina es uno de los lugares más populares para los turistas que visitan la ciudad abandonada de Prípiat.

La piscina vacía y las silenciosas canchas de baloncesto son un macabro recuerdo de una ciudad que una fue próspera.

Treinta y siete años después, Prípiat sigue siendo una ciudad fantasma sin ningún futuro. Sus edificios, parques y monumentos están a merced de las fuerzas de la naturaleza…

Tómate tu tiempo para recrearte en la historia, porque la ciudad se está derrumbando lentamente bajo la influencia del paso del tiempo y el medio ambiente.

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