¿Por qué es mejor invertir en experiencias que en bienes?

La búsqueda de la felicidad se ha convertido en un objetivo central en nuestra cultura. Existe la creencia popular de que su esencia está relacionada con el dinero, el éxito profesional o la adquisición de bienes materiales, pero ¿es así? ¿Realmente, eso es lo que nos hace más felices? ¿Cuál de las muchas cosas que podemos comprar con dinero nos va a hacer más felices? Deberíamos ahorrar para un coche nuevo o es mejor que nos peguemos unas grandes vacaciones?

LA NECESIDAD DE POSEER

La costumbre de tener y acumular posesiones es algo que se da en las sociedades capitalistas bajo el falso principio de que quien más compra, mayor status social tiene y, en consecuencia, más feliz es.  Vivimos gastando hasta el punto de comprar cosas que no podemos pagar, que no serán nuestras hasta que hayamos acabado de pagar el crédito al banco. No vivimos. Acumulamos. Hacemos lo que se supone que debemos hacer y queremos lo que se supone que debemos querer. En este sentido, la presión social y cultural de la sociedad es fuerte y poca gente elige invertir su dinero en otra cosa que no sean bienes materiales.

Compramos cosas para ser felices, pero esta felicidad es efímera. Las cosas nuevas son emocionantes al principio, pero después de un tiempo lo único que nos queda es indiferencia. 

En términos generales, esta creencia de que el hecho de tener más objetos, y más caros, es más valioso que un viaje o un concierto, por ejemplo, es errónea. De hecho, está demostrado que un excesivo gasto de dinero en cosas materiales crea adaptación e infelicidad. Adaptación porque la emoción del primer momento se desvanece rápidamente convirtiéndose en rutina. E infelicidad porque los objetos materiales generan más gastos y más preocupaciones, es decir, cuanto más cara es una posesión más te posee ella a ti. Imagínate si encima vives al límite de tus posibilidades…

¿POR QUÉ ES MEJOR INVERTIR EN EXPERIENCIAS?

Las experiencias marcan la identidad de las personas. Son lo que realmente nos construye desde dentro.

Las experiencias son parte de ti, de tu persona. Nuestra identidad es la suma de nuestras experiencias.

En los últimos años se han realizado algunos estudios que comparan la felicidad generada en función de lo que gastamos en bienes materiales y la que nos aportan las experiencias que vivimos. Los resultados apuntan sin dudas a que la lógica de pensar en que el dinero da la felicidad tiene sus días contados.

Thomas, Gilovich, psicólogo e investigador de la Universidad de Cornwell (Estados Unidos) considera que invertir en experiencias es mucho más satisfactorio que gastar tiempo y dinero en cosas materiales. Y es que aunque se sabe que el dinero te da seguridad y te ayuda a ser feliz, una vez tenemos cubiertas nuestras necesidades básicas, la felicidad completa te la proporcionan otras cosas no materiales.

En cuanto a la inversión en experiencias, para empezar, sólo el hecho de pagar por ella ( hacer un viaje o correr una maratón, por ejemplo ) ya ofrece mayores niveles de disfrute que la adquisición de algún objeto. Y no sólo eso. Resulta que conversar sobre ello también nos aporta mucho mayor bienestar que hablar acerca de bienes materiales. Según el estudio de Gilovich, «rememorar una experiencia facilita su alivio, anima a su embellecimiento y fomenta la conexión social, todo lo cual amplifica el disfrute del evento original».

UNA EXPERIENCIA PROPORCIONA RECUERDOS MUCHO MÁS PODEROSOS, INTENSOS Y AGRADABLES QUE LA COMPRA DE UN BIEN MATERIAL. ¡LLENA TU VIDA DE EXPERIENCIAS!

UN GASTO EXCESIVO NOS HACE INFELICES

Nuestros primeros gastos los dedicamos a satisfacer necesidades básicas y cosas importantes para nosotros. Esto nos genera felicidad. A medida que empezamos a gastar en cosas que no son tan necesarias, el nivel de satisfacción disminuye.  Y en cuanto nos decidimos en adquirir bienes con la única finalidad de aparentar un mayor status, el gasto  sólo nos otorga una satisfacción efímera y un aumento de preocupaciones. 

«Llega un momento que un mayor incremento de gasto apenas se traduce en bienestar».

Comprar un coche, por ejemplo, implica gastos y cuidados. Y cuanto más caro sea, más preocupaciones nos dará. Mecánicos, ralladas, golpes… son cosas que nos van a preocupar a la larga. 

¿POR QUÉ LAS EXPERIENCIAS NOS APORTAN MAYOR FELICIDAD?

Jaime Burque, psicólogo de Hodgson & Burque,  apunta que una experiencia nos proporciona más felicidad (y de mayor duración) que un bien porque genera mayor intensidad y solidez en los siguientes puntos:

 

  • Aportan mindfulness. Cuando vivimos una experiencia solemos prestar atención al momento presente. Si la experiencia es del tamaño una maratón incluso podemos permanecer completamente absorbidos por el placer y el disfrute de lo que estamos viviendo, olvidándonos, aunque sea por un momento, de nuestras angustias pasadas o futuras. UN MOMENTO EN EL QUE ¡NADA ES MÁS IMPORTANTE QUE EXISTIR!
  • Aprendemos de ellas. Las experiencias hacen que aprendamos y que tengamos más autonomía y control de lo que sucede a nuestro alrededor. Aprender, en general, nos hace felices y si lo hacemos mientras nos divertimos todavía más. CUANTO MÁS APRENDAMOS CON UNA EXPERIENCIA, MAYOR FELICIDAD OBTENDREMOS.
  • Nos abren la mente para eliminar prejuicios. Las experiencias nos hacen más tolerantes, flexibles, reflexivos y racionales ante las cosas de la vida.
  • Aumentan nuestras emociones positivas. Y además lo hacen de manera persistente, ya que eso pasa antes (ilusionándote con un viaje), durante (corriendo una maratón o sobrevolando el Gran Cañón en helicóptero) y después (recordando aquellos momentos). Nunca olvidarás las anécdotas de un viaje por la Costa Oeste que incluya una maratón.

     

  • Nos empujan a compartir. Las experiencias compartidas son mucho más potentes que en solitario, por eso, tendemos a buscar la complicidad de los demás, aunque sólo sea para hablar sobre ellas.  Un viaje por la Costa Oeste, una maratón… vivir una experiencia de este tipo es un lujo, pero compartirla con más gente es impagable. Correr sólo, sin que nadie te anime, sin hablarlo con más gente no es ni la mitad de divertido que hacerlo con gente a tu alrededor que te apoye y que esté en las mismas condiciones que tu. El hecho de que tus amigos no estén a tu lado hace que la experiencia sea mucho menos divertida. COMPARTIR NOS LLENA MUCHO MÁS QUE POSEE. 
  • Nos hacen más fuertes psicológicamente. Cuando vivimos experiencias aumentamos fortalezas psicológicas como la curiosidad, la apreciación de la belleza, el placer de aprender o la vitalidad. 
  • Podemos vivir una «experiencia cumbre», un término usado en psicología para referirse a aquellas situaciones en las que una persona experimenta una especie de «elevación personal» o estado de trance en el que uno llega a estar completamente absorbido por el placer y el disfrute de lo que está viviendo.  En ese momento, el tiempo vuela y las acciones, pensamientos y movimientos se van sucediendo sin parar. No hay muchas sensaciones comparables a atravesar la linea de llegada de una maratón.

Además,… 

 

  • Cuanto más novedosas sean las experiencias más felicidad nos aportarán. Y es que, por ejemplo, no es lo mismo la felicidad que genera acabar una maratón por primera vez que concluirla por vigésima vez.
  • Cuanto más protagonismo tengamos en ella, más nos complacerá. Así, ver una maratón como espectador puede ser agradable, pero vivirla desde el otro lado es impagable.  
  • Las experiencias cambian. Cuando viajas haces cosas diferentes. Cambias el destino, eliges otro hotel, conoces a gente diferente… Eso hace que sea más complicado cansarse de viajar que tu coche, que siempre es el mismo.

Ruta inolvidable por la Costa Oeste

+ Maratón de San Francisco 2022 

Una forma maravillosa de complementar un buen viaje con una experiencia inolvidable es correr una maratón aprovechando el destino.

Únete a un viaje único, sin intermediarios, en el que todo tu dinero lo vas a invertir en enriquecer tu experiencia viajera. Un auténtico  RUNNING TRIP en grupo para Corredores que quieran descubrir la Costa Oeste a golpe de zapatilla.

VIAJAR, UNA FUENTE DE EXPERIENCIAS

Una de las fuentes de felicidad más populares es viajar. Cuando viajas tu eres el protagonista de tu propia historia, vives experiencias, sientes emociones, experimentas nuevas sensaciones y conoces gente diferente de la que puedes aprender y compartir muchas cosas.

Las experiencias de un viaje se te quedan grabadas en la mente y siempre las recuerdas de forma agradable. 

Descarga nuestra Guía gratuita 

y descubre los beneficios del Running Trip

¿Y tú?  ¿Crees en la importancia de gastar tu dinero en experiencias? ¿O en cambio eres de los que piensa que los objetos nos aportan mayor felicidad? Puedes mirarlo así: En experiencias no gastas tu dinero en vano, ¡estás invirtiendo en tu crecimiento personal!

Si te ha gustado este artículo puede que te guste … 6 beneficios de viajar corriendo, que no deprisa.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *