Painted Ladies, en Alamo Square Park, San Francisco

Las Painted Ladies, en Alamo Square Park 

A cualquiera que piense en San Francisco le viene a la mente el conjunto residencial más famoso y fotografiado de San Francisco: la hilera de 7 casas victorianas que ejercen de emblema de la ciudad desde los años 90, gracias a la serie padres forzosos.

Estas coquetas casas de estilo victoriano reciben un nombre peculiar: the painted ladies que, literalmente, se traduce como las damas pintadas. Igual que las casi 50.000 casas parecidas que se construyeron entre 1849 y 1915 en San Francisco, hechas en madera, a tres niveles, con techos altos, un salón con cristalera, escalera a la entrada, un pequeño jardín y pintadas de múltiples colores para resaltar la belleza de sus detalles arquitectónicos.

Las siete mansiones están situadas en el barrio residencial de Alamo Square, entre el 710 y el 720 de Steiner Street, en una calle con una inclinación a prueba de piernas fuertes.  Y fue, precisamente, su ubicación en una colina lo que las salvó del devastador terremoto y voraz incendio de 1906.

Al desastre sobrevivieron unas 15.000 painted ladies, que todavía adornan y embellecen barrios como Castro, Mission y Haight Ashbury.

Pero estas no son casas cualquiera. Lo que las hace únicas es su aparición en la cabecera de la popular teleserie Padres forzosos que, desde la ficción conquistó el corazón de la audiencia española en los años noventa. Las vistas son un valor añadido, ya que desde lo alto de Alamo Square Park se divisa una de las más memorables estampas de San Francisco : las painted ladies en primer plano, con una increíble y hermosa vista de la ciudad de San Francisco asomando por detrás.

Painted Ladies Alamo Square

Las painted ladies, una de las postales imprescindibles de la ciudad.

Desde Alamo Square Park, el epicentro de este barrio residencial de casas victorianas, cualquiera se siente como  un hábil fotógrafo, cámara o móvil en mano, inmortalizando su postal de la ciudad, con la afilada Pirámide Transamérica y la impactante Salesforce Tower a lo lejos.  Y las damas pintadas siempre al frente.

Y es que el parque, ubicado en la cima de una colina, presenta una hermosa panorámica de buena parte de la ciudad, siempre que la bruma matutina lo permita. Y si vienes al atardecer, cuando el sol proyecta su luz anaranjada sobre las casas, mucho mejor.

Painted-Ladies-San-Francisco

Por la izquierda, la primera de la hilera, pintada de azul, con remates en grana y columnas y marcos en blanco, es la casa que el creador de las siete damas, Matthew Kavanaugh, reservó para sí mismo en 1892. Un total de 436 metros cuadrados, ( 100 más que las otras 6 ), con dos entradas,  comedor, cocina, cinco habitaciones y cuatro baños, que se vendieron en 2014 por 2,21 millones de euros. 15 años antes, otra de estas emblemáticas damas fue vendida a Alice Walker, escritora afroamericana, autora de El color púrpura, que se encaprichó de una.

Por todo el barrio vas a encontrar muchas casas de este estilo, y algunas posiblemente más bonitas que las Painted Ladies, aunque son las damas pintadas las que captan la atención del turista, que suele obviar otras espléndidas ubicaciones como la de la foto de abajo.

Alamo Square San Francisco

Las painted ladies no son las únicas casas victorianas de este estilo en Alamo Square Park. Algunas de ellas resultan tan bellas, pintorescas y originales como las damas.

Alamo-Square San Francisco

En la misma calle Steiner Street, en Alamo Square Park se ubica esta bonita secuencia de casas pintadas, que no captan  tanto la atención del visitante como la de sus vecinas, aunque no le faltan atractivos.

Hasta aquí se puede llegar perfectamente a través de diferentes líneas 5, 21, 22, 24 de los autobuses de la Red Muni que recorren San Francisco.

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 ( Las fotos de esta publicación son originales y fueron tomadas con mucha ilusión durante estos últimos años pre-covid ).

11 lugares donde perderte en el Big Sur, California

11 lugares donde perderte en el Big Sur, California

Entre pueblos bohemios y grandes ciudades, el Big Sur recorre una parte de California a través de acantilados y poblaciones de costa. En este tramo puedes disfrutar de playas ocultas, animales salvajes, merenderos con impresionantes vistas al océano o antiguos muelles de madera donde comer pescado fresco.

La legendaria PACIFIC COAST HIGHWAY O HIGHWAY 1 es una autopista estatal que durante sus más de 900 km recorre algunos de los paisajes más bellos y salvajes de la costa del Pacífico en California, alcanzando su máximo esplendor en los 190 km que van desde Carmel-by-the-Sea hasta Morro Bay. Un tramo conocido como BIG SUR , que está considerado como una de las rutas escénicas más fascinantes de los EE.UU.

UN VERDADERO PARAÍSO PARA LOS AMANTES DE LA NATURALEZA Y UN SUEÑO PARA LOS AFICIONADOS A LA FOTOGRAFÍA. 

No es que sea mucha distancia, pero es que este tramo condensa lugares y momentos de una belleza sublime. Aquí encontrarás playas de colores increíbles, leones marinos, surfistas, acantilados espectaculares, pueblos de ensueño, puentes alucinantes, cascadas que mueren en calas vírgenes… y, en general, un encanto natural difícil de describir.

Big Sur California

Hermosas vistas desde uno de los miradores del Big Sur. 

Tanto si quieres hacer una escapada de uno o dos días desde San Francisco, como si te diriges hacia Los Angeles, tenemos el itinerario perfecto con lugares increíblemente hermosos donde detenerte y absorber la esencia de la belleza natural de la zona, con los rocosos acantilados del Big Sur como grandes compañeros de viaje.  

Puedes hacerlo en un día, aunque si quieres sacarle algo más de partido a tu visita tendrás que dedicarle, al menos, un par de días para no renunciar a los paseos por Carmel-by-the-Sea o a las excursiones por los senderos de los parques naturales, que son una de las grandes riquezas de la ruta.

¿Empezamos?

MONTEREY

A menos de 2 horas de San Francisco está Monterey, una pequeña ciudad tranquila a orillas del Pacífico con una oferta que, además de playa, comprende un acuario y dos lugares donde ver y ser visto: Cannery Row y Old Fisherman´s Wharf, muy populares entre turistas y lugareños que quieren dar una vuelta con vistas al océano, ir a la playa o comer en un entorno agradable. 

La atracción más famosa es el ACUARIO DE LA BAHÍA DE MONTEREY, de fama mundial. Construido en una fábrica de conservas de sardinas desaparecida hace mucho tiempo y abierto desde 1984, ofrece a los visitantes vistas de 360 ​​grados de todo tipo de vida marina, desde tiburones martillo y nutrias marinas hasta bancos de relucientes anchoas del norte.

Junto al acuario hay un aparcamiento con tarifa plana para todo el día, por lo que al terminar la visita puedes aprovechar para dar un paseo por otro imperdible en Monterey:  CANNERY ROW, una área comercial y de entretenimiento muy concurrida que originalmente albergaba una vibrante industria de conservas de sardinas. 

Big-Sur-Monterey
Big-Sur-Monterey

Old Fisherman´s Wharf

Después de la Segunda Guerra Mundial, la pesca de sardinas cesó, en gran parte por la sobreexplotación. La industria colapsó y con ella sus fábricas.

Algunos años más tarde, John Steinbeck publicó «Cannery Row» en el que romantiza la avenida Ocean View de Monterey y la industria pesquera de la zona. Con el libro, muchas personas vinieron a visitar la zona y esta revitalizó. Poco después, la Ocean View Avenue de Steinbeck pasó a llamarse Cannery Row, en su honor.

Lección aprendida: Hoy en día, las aguas de Monterey están protegidas como un santuario marino y están repletas de vida. La calle se ha reinventado a sí misma acondicionando antiguos edificios de conservas en restaurantes, galerías, estudios de artistas y tiendas. También abundan los recordatorios sobre las localizaciones sobre las que escribió el ganador del Premio Pulitzer, John Steinbeck, en «Cannary Row».

OLD FISHERMAN´S WHARF es quizás la zona de ocio más conocida de la ciudad. Se trata de un antiguo muelle y mercado que data de 1846 y que cuando decayó la pesca comercial fue reconvertido en un centro de recreo muy popular y en uno de los símbolos de Monterey. Además de incluir tiendas de recuerdos y restaurantes donde comer pescado fresco, también hace de embarcadero. Y es que desde aquí salen las excursiones en barco para descubrir uno de los reclamos de la ciudad: el avistamiento de ballenas.

Para ver leones marinos no te hará falta contratar ningún tour, se ven muchos desde el muelle. 

PEBBLE BEACH

Pebble Beach es una pequeña comunidad residencial en la península de Monterey que destaca por ser el hogar de algunos de los mejores campos de golf del mundo, de playas tranquilas y de un magnífico entorno natural.

Uno de sus reclamos es la 17-Mile Drive , una carretera escénica de peaje que serpentea entre espectaculares acantilados, playas de arena blanca, bosques místicos e icónicos campos de golf.  

Tómate el tiempo suficiente para recorrer este tramo de carretera y sumergirte por completo entre las maravillas de esta joya junto al mar. Y no te olvides de tener preparada tu cámara de fotos porque es probable que te topes con sorpresas, como ciervos pastando por los campos de golf,  leones marinos ladrando cerca de Bird Rock o increíbles vistas desde China Rock. 

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Mapa de la 17 Mile Drive. Siguiendo la línea de puntos rojos de la carretera podrás conocer los diferentes puntos de interés de la zona, incluyendo el inspirador Lone Cypress, el icono natural de la Comunidad de Pebble Beach 

La entrada a Pebble Beach Resorts y 17-Mile Drive es de $ 10.75 por vehículo (si gastas $ 35 o más en cualquiera de sus restaurantes te lo descuentan ). Tras abonar el pago en cualquiera de las cinco puertas de entrada recibirás un folleto como el de arriba que detalla los muchos puntos de interés escénicos e históricos a lo largo de la ruta ( y también sirve como recuerdo perfecto ). 

CARMEL-BY-THE-SEA

Junto a Monterey se encuentra el pequeño y encantador pueblo de Carmel-by-the-sea, conocido mundialmente por su ambiente bohemio, sus excelentes tiendas y restaurantes, su hermosa playa de arena blanca, sus bonitas casas de madera y por ser unos de los destinos más populares para mascotas. 

Carmel, tal y como la conocemos hoy, es un idílico pueblo de no más de 4.000 habitantes en el que destaca un afición por el arte que se hace visible en sus más de 100 galerías. donde poder ver y comprar todo tipo de obras. 

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Sus singulares casas tipo cabaña, sus patios y sus tranquilas calles adornadas como si se tratara de un decorado son ahora un lujo exquisito para unos pocos privilegiados.

La mejor forma de recorrer Carmel es a pie, recorriendo su refinada calle principal, Ocean Avenue, y sus alrededores, hasta su desembocadura, en la playa. De camino encontrarás boutiques exclusivas, comercios de comida delicatessen, tiendas para mascotas,… así como puestos de ropa y regalos para bolsillos más estrechos. 

De momento, en Carmel no hay espacio para las grandes cadenas de moda o los restaurantes de comida rápida.

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Carmel ha mantenido intacta la esencia de su creación como comunidad dedicada al arte y la bohemia. 

El encanto de la Ocean Avenue y sus calles vecinas son una opción muy a tener en cuenta a la hora de alojarse por la zona.

Carmel-by-the-sea-Big-sur
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Las calles de Carmel están llenas de hermosas viviendas ajardinadas tas como estas.

Carmel-by-the-sea

Carmel tiene una espectacular playa de arena blanca rodeada de encantadoras casitas y grandes mansiones que son la envidia de toda California.

La historia de la ciudad se remonta a finales de 1771, cuando Fray Junípero Serra, al frente de los Franciscanos, fundaron la Misión de San Carlos Borromeo de Carmelo, la segunda de las 21 misiones que construyeron entre 1769 y 1823 en la Alta California con el fin de evangelizar a los nativos.

Los restos del fraile, que murió aquí en 1784, descansan en la basílica la Misión, situada a unos pocos minutos en coche del centro de Carmel.

Carmel, ciudad de mascotas…

La profunda devoción de la legendaria cantante, actriz y activista Doris Day por los animales ayudó a poner en marcha el Cypress Inn, un hotel pionero en alojamientos que aceptan mascotas y uno de los hoteles boutique mas queridos de Carmel desde su inauguración en 1929. La posada «más amable con las mascotas» en la ciudad «más amable con las mascotas».  Durante más de 20 años fue su copropietaria.

«Cypress Inn cree firmemente que las mascotas de todas las formas, tamaños y razas son una parte integral de la familia y son bienvenidas para unirse a sus humanos durante su estadía en el hotel».

… y de personajes ilustres.

Clint Eastwood fue el alcalde de Carmel de 1986 a 1988 y actualmente es el propietario del histórico Mission Ranch Hotel, que él se encargó de restaurar. El compositor de bandas sonoras Alan Silvestri, Charles Chaplin, Kevin Costner, Brad Pitt o Doris Day son otros personajes ilustres que tienen o han tenido su parcelita en Carmel. Los campos de golf de Pebble Beach son también frecuentados por famosos de todo tipo.

¿Dónde aparcar en Carmel?

En el centro hay aparcamientos gratuitos con un límite de 2 horas. Si tienes pensado quedarte más tiempo o pernoctar, en calles residenciales como la 9th o 10th Ave. hay plazas sin límite de tiempo 

POINT LOBOS STATE NATURAL RESERVE

Saliendo de Carmel, la Highway 1 se convierte en una pintoresca carretera de un solo carril en cada sentido que serpentea junto al Pacífico. A sólo 6 km se encuentra la Reserva Natural Estatal de Point Lobos, un hermoso tesoro formado por costas rocosas, acantilados fuertemente golpeados por el mar y una fascinante vida salvaje que atrae a amantes de la naturaleza de todo el mundo.

La visita te puede llevar al menos un par de horas ya que hay unos cuantos senderos por recorrer. Uno de los más pintorescos y sencillos es el Bird Island Trail, una senda de 1.7 km donde podrás ver leones marinos, nutrias, cormoranes, gaviotas y, de diciembre a mayo, también ballenas grises. De camino al mirador de Bird Island encontrarás buenas vistas de dos playas de arena blanca:  China Cove que, con sus brillantes aguas turquesas es una de las joyas de la reserva,  y Gibson Beach, a la que podrás acceder a través de una escalera.

El precio por disfrutar de una mañana salvaje es de unos simbólicos 10$ por vehículo que, además, te servirán para el aparcamiento y el parque de Julia Pfeiffer Burns durante el mismo día (y viceversa).

El sitio web del parque tiene un mapa interactivo aquí.

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EL BIG SUR

Al sur de Carmel-by-the-Sea se suceden quilómetros de carretera estrecha y zigzagueante pegada al océano,  en la que está considerada como una de las rutas panorámicas más deslumbrantes del mundo. Una escarpada y montañosa sección de unos 190 km a lo largo de una pintoresca costa central de California que todavía no ha sido deslucida por la especulación inmobiliaria

«El encuentro entre el mar y la tierra más impresionante del mundo», en palabras del escritor británico Robert Louis Stevenson

Es gratuita y lo único que tienes que hacer es conducir y disfrutar lentamente de cada uno de sus regalos. Dejarte cautivar por las montañas y por el azul infinito del Océano, por las olas que chocan contra los rocosos acantilados y por las ballenas que, con un poco de suerte podrás ver en el horizonte. Y por último, de las idílicas playas y de los elefantes marinos que las han conquistado.

Y para observar todo esto hay muchos apartaderos donde podrás dejar el coche y recrearte con las espléndidas vistas. Todos perfectamente señalizados.

La parte norte del Big Sur está a unas dos horas en coche de San Francisco, lo que la convierte en una excursión perfecta de uno o dos días. 

Los cielos nublados y nebulosos son muy comunes en esta parte de California, especialmente por las mañanas, lo cual no hace más que aumentar la belleza accidentada del Big Sur.

CASTLE ROCK VIEW POINT / BIXBY CREEK BRIDGE

Unos 21 kilómetros al sur de Carmel  se halla este mirador sobre uno de los lugares más fotografiados del Big Sur:  el Bixby Bridge, el famoso puente que se eleva 85 metros sobre la desembocadura del río Creek. Uno de los más altos del mundo en su género y una maravilla de la ingeniería que data de 1932. Además, sus 218 metros de longitud, lo convierten en el puente de arco de hormigón más largo de California.

Por razones de seguridad, en 1998 fue reacondicionado para resistir terremotos en 1998. Debido a la complejidad de la obra, la modernización tardó 2 años en completarse y tuvo un coste de más de $20 millones. Y ni siquiera cumple con los estándares actuales para la construcción de puentes: sólo tiene una anchura de 7 metros, cuando lo mínimo son casi 10. 

Big-Sur-Bixby-Bridge
Big-Sur-Bixby-Bridge

El puente se puede observar desde múltiples puntos de vista pero, sin duda,  la mejor panorámica, la que te hará temblar las rodillas, la tendrás desde el apartadero de Castle Rock ¡A ambos lados de la carretera!

JULIA PFEIFFER BURNS STATE PARK / McWAY FALLS

Unos 35-40 minutos al sur de Bixby Bridge está Julia Pfeiffer Burns State Park, un pequeño parque estatal cuyo mayor interés es la preciosa cala virgen bañada por aguas azul turquesa que entran y salen haciéndose un hueco entre las rocas y la única cascada de California que muere en el Océano Pacífico. Todo sorprendentemente intacto.

Pfeiffer Beach, que es como se llama, se puede ver desde la carretera, pero la experiencia no sería completa si no cogieras el McWay Falls Overlook Trail, un sendero panorámico de casi 1 km entre Redwoods, dramáticas vistas sobre la costa y un mirador para observar de cerca la cascada McWay Falls , que no es que sea especialmente grande, pero sí muy llamativa ya que cae por un precipicio de 25 metros de paredes de granito hasta una pequeña playita entre montañas, formando una composición paisajística magistral.  

Y aunque apetezca mucho bajar a ver la escena de cerca,  desafortunadamente, no hay acceso a la cala ni a la cascada debido a la peligrosidad del terreno. Como compensación, quédate con la maravillosa experiencia de ver la playa y el océano pacífico desde el sendero, especialmente al atardecer. ¡Hasta puede que veas ballenas!.

Otro de los protagonistas de Pfeiffer Beach es una inmensa formación rocosa con forma de arco que simula una preciosa puerta a través de la cual se ve la inmensidad del mar. Esta roca sólo se puede ver desde la playa. 

NOTA: No hay acceso a la playa y cualquier intento de llegar a ella es sancionable. Aquí puedes consultar las condiciones del parque.

Desde el mirador de McWay Falls Trail se puede ver el lugar donde se encontraba la CASA DE LA CASCADA, la residencia de Lathrop y Helen Hooper Brown.

La casa, desaparecida hace mucho tiempo, todavía conserva sus palmeras importadas, algunos escalones y su terraza. 

La forma en que los Brown y su esposa Helen llegaron a poseer una propiedad tan notable se remonta al siglo XIX. En aquellos tiempos, grandes extensiones terreno salvaje de California fueron cedidas a pioneros dispuestos a trabajarlas. Una gran parte del Big Sur fue a parar a Christopher y Rachel McWay, quienes se hicieron cargo en 1887. Lo llamaron Saddle Rock Ranch y se ocuparon de él hasta que lo vendieron en 1924 a los Brown, quienes construyeron la Casa de la Cascada.

Viendo el entorno, es difícil imaginar por qué alguien abandonaría un lugar así, pero lo cierto es que cuando Lathrop murió, Helen cedió su rancho al estado, aunque con un par de condiciones: primero, debía de ser un parque estatal dedicado a la memoria de una buena amiga, Julia Pfeiffer Burns, una pionera muy respetada por los habitantes de la zona debido a su gran devoción por el Big Sur. En segundo lugar, antes de cinco años Waterfall House tenía que convertirse en un museo dedicado a la historia y la cultura de Big Sur.  De no ser así, la casa debería ser demolida. 

Big-Sur

McWay Falls, la cascada que cae directamente sobre la arena púrpura de Pfeiffer Beach

Pero en este pequeño rincón natural del Big Sur no sólo hay una catarata con un final idílico.  Además, el parque es el hogar de cientos de Redwoods (una especie de sequoya con más de 3.500 años de antigüedad) y es un gran punto de observación para ballenas grises, leones marinos que visitan ocasionalmente el parque y muchas aves costeras que habitan por la zona, como elegantes cormoranes negros, gaviotas o pelícanos.

Avistamiento de ballenas.   Entre diciembre y enero el mirador de McWay Falls Trail, es un lugar excelente para observar las ballenas grises que pasan cerca de la costa durante su migración hacia el sur para su reproducción y cría frente a las costas de Baja California. Entre los meses de marzo y abril, se puede ver como regresan hacia el norte en busca de alimento en el verano del Pacífico Norte.

Es fácil ver por qué este lugar atrajo tanto a los McWays, Pfeiffers y Browns. Aquí hay más belleza de la que puede captar cualquier imagen. Las tres familias se han ido, pero afortunadamente han dejado mucho espacio y muy buenas vistas para todos nosotros.

Para acceder al parque y al sendero tendrás que abonar una tarifa de entrada, que también cubre el estacionamiento. No hará falta si en el mismo día ya has visitado Point Lobos State Park ya que es la misma entrada para los dos parques.  Eso sí, para controlar la cantidad de personas que pueden estar ahí a la vez, el estacionamiento está limitado. Al mediodía los fines de semana puede que tengas problemas. Y no hay otro estacionamiento cerca, por lo que tendrás que esperar a que alguien se vaya.

Por cierto, puede que no encuentres a nadie a quien abonar los 10$ que cuesta la visita. En ese caso, en el aparcamiento hay un buzón donde poner un sobre con el dinero y la anotación de la matrícula. * Esta práctica es habitual en muchos parques en Estados Unidos. Y es que la gente en este país es muy responsable con sus obligaciones. 

RAGGED POINT 

A casi 60 km de Julia Pfeiffer Burns State Park se encuentra el que, para algunos, es el mirador con mejores vistas sobre los acantilados: Ragged Point Vista. Además, tiene el incentivo del estacionamiento gratis, los baños públicos y uno de los pocos restaurantes de la zona. 

PIEDRAS BLANCAS

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Big-Sur-Piedras-Blancas-Vista-Point

Elephant Seal Vista Point, playas colonizadas por familias de elefantes marinos que viven impasibles ante la mirada de turistas y viajeros.

De camino a Cambria, puedes visitar el refugio Piedras Blancas Friends of the Elephant Seal, donde descansan, se aparean y pelean muchos de estos enormes pinnípedos.

HEARST CASTLE

La ruta pasa por el excéntrico y delirante Hearst Castle, la mansión del periodista, inventor de la prensa sensacionalista y magnate de los medios de comunicación del s.XX, William Randolph Hearst (1863-1951).

Hearst comenzó a construir una finca fabulosa en la cima de una colina con vistas a la localidad de San Simeón en 1919 (aunque se hicieron modificaciones y ampliaciones hasta 1947). Un enorme retiro al que llamó «Enchanted Hill», la cuesta encantada, que incluía una enorme mansión de 165 habitaciones con 50 hectáreas de terrazas, piscinas, fuentes y jardines. Todo levantado según los caprichos del multimillonario. 

Las ostentosas estancias de la finca están decoradas con más de 25.000 valiosas antigüedades, muchas de ellas compradas a una Europa devastada tras la II Guerra Mundial. Una de sus piezas centrales es el fabuloso estudio gótico de la suite privada de Hearst en el tercer piso del edificio principal de la finca. Aquí revisó sus periódicos todas las noches antes de dar la orden de imprimirlos.

Neptune, una de las muchas piscinas esparcidas por los jardines, es una delicia. Con aguas que reflejan un brillante tono turquesa frente a la fachada de un auténtico templo romano importado por Hearst desde Europa hasta California.  

CAMBRIA

Cambria es un pueblo junto al mar pero no es un pueblo de playa. La mayoría de la gente lo conoce como la puerta de entrada a Hearst Castle, aunque su ambiente creativo, sus encantadoras casitas de madera y su entorno lo largo de un escarpado tramo de costa, lo convierten, por sí mismo, en un destino irresistible. 

MORRO BAY

«Morro Rock», el pedazo de roca volcánica que sobresale de las aguas del puerto, marca simbólicamente el fin (o el principio) del viaje por el Big Sur.

Si estás por la zona, no te pierdas la puesta de sol.

ALGUNOS CONSEJOS PARA TU ESCAPADA POR EL BIG SUR

  • Si estas planeando una escapada, asegúrate de consultar el estado de la carretera ya que, por desgracia, la Highway 1, a la altura del Big Sur es muy sensible a las inclemencias climatológicas y últimamente han cerrado alguna sección de la ruta a causa de algún desprendimiento de roca o tierra. Es importante que sepas que, una vez en el Big Sur, si la carretera está cortada, la única opción de seguir adelante es volver para atrás, hasta Carmel. No hay vías alternativas.
  • Si te decides por recorrer algún sendero, sigue el camino pautado, sé respetuoso y respeta las señales. Por seguridad y por mantener el hábitat. 
  • En general, en la Costa del Big Sur hay pocos servicios como restaurantes, supermercados, tiendas, gasolineras. Esto ayuda a mantener su naturaleza virgen y accidentada, pero también significa que debes estar preparado para la visita. Procura llevar algo de comida en el maletero, por si acaso. O compra sándwiches u otros alimentos en Monterey para hacer un picnic en algún mirador.  Asegúrate también de disponer de suficiente gasolina antes de salir de Monterey (asumiendo que vienes del área de la bahía).
  • Descarga o fotografía los mapas de la zona o lo que necesites de internet antes de llegar, ya que es probable que en algunos momentos no dispongas de cobertura en el móvil.
  • Ten en cuenta que la highway 1 es una carretera de montaña de dos carriles llena de curvas. Si eres propenso a marearte, te recomiendo dormir, desayunar bien y, sobre todo, evitar mirar el móvil si eres un pasajero. 
  • El clima en el Big Sur es muy impredecible, independientemente de la época del año. Por lo general el día se despierta frío y envuelto en una bruma densa. Como si estuviera enfadado. Pero ni la niebla más espesa impide que puedas disfrutar de la ruta como se merece a medida que vaya avanzando el día.
  • Levántate pronto y apenas encontrarás otros viajeros en los miradores, por lo que podrás disfrutar del espectáculo prácticamente a solas. Y es que hacia el mediodía, ya puede resultar difícil aparcar en los puntos de observación. A no ser que lo tengas muy claro, olvídate del tiempo y deja un poco de margen a la improvisación. Nunca se sabe…
  • Asegúrate de llevar alguna capa de más, aunque sea en pleno julio. No te olvides de protector solar, gafas de sol y también un gorro de lana y un abrigo (en invierno).  

  • Por último, no olvides traer tu cámara y reservarte un tiempo extra para tomar fotos memorables.

BONUS

MISSION RANCH HOTEL AND RESTAURANT

El histórico Mission Ranch es una joya situada en un entorno solitario, idílico y verdaderamente único, con vistas sobre Point Lobos, Carmel River Beach y el Océano Pacífico. Un lugar muy especial para una escapadas romántica o unas vacaciones en familia. 

El rancho, que data del 1800 fue una de las primeras lecherías en California. Fue restaurada por el ex alcalde de Carmel-by-the-Sea, Clint Eastwood, que reside en Carmel desde hace mucho tiempo, para convertirla en un resort de UN LUJO QUE NO ES PROHIBITIVO. 

Ya sea para hacer una parada rápida para comer, o para quedarte a pasar la noche (a mi no se me ocurre un lugar mejor para dormir.) este sitio tiene que formar parte de tu viaje, aunque solo sea para ver los hermosos terrenos y las ovejas pastar en el prado. 

Los huéspedes también pueden distrutar durante su estancia del Mission Ranch Tennis and Fitness Club, propiedad de la finca.

ROCKY POINT RESTAURANT, un restaurante con vistas.

A 15m al sur de Carmel encontrarás un joya escondida:  el Rocky Point Restaurant, que puede que sea el más acogedor a lo largo de la costa del Big Sur.  Encaramado en un acantilado, desde aquí se obtienen unas vistas memorables sobre el Océano Pacífico. Las aguas aquí parecen particularmente hermosas.

Tanto desde el interior, a través de ventanas panorámicas o desde la terraza al aire libre, podrás ver nutrias marinas, focas o ballenas que migran por la costa.  

Rocky Point también es un buen lugar para pasear. Junto al restaurante hay un par de rutas muy accesibles que podrás hacer antes o después de comer. Hasta se puede ver el Bixby Bridge a lo lejos.

BIG SUR BAKERY

Situada entre el Bixby Bridge y Julia Pfeiffer State Park, la Big Sur Bakery es una parada perfecta para comprar un delicioso pan recién hecho, pasteles o pizza al horno de leña. La panadería está ubicada en una encantadora casa estilo rancho de los años 30 con mesas limitadas, por lo que aconsejan reservar para el brunch y la cena. 

NEPENTHE RESTAURANT

Muy cerca, hacia el sur, el restaurante Nepenthe es famoso por sus vistas desde la terraza. También es mejor hacer reserva, si no, te tocará esperar. 

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Venice Beach y Santa Monica, lo mejor de Los Angeles

Lo mejor de Los Angeles: Santa Monica y Venice Beach

Puede que lo mejor de Los Angeles se concentre a lo largo de los 4 kilómetros de paseo marítimo que separan Santa Monica y Venice Beach, sin duda,  el mejor escaparate bohemio de la megaurbe.

El Ocean Front Walk, el encantador paseo que bordea la playa desde Santa Monica hasta Venice Beach es, sobre todo, ocio, playa y sol. Como mínimo hay que dedicar un día entero a visitar el famoso Pier de Santa Monica y a explorar el continuo devenir de hippies, artistas callejeros, turistas, vendedores ambulantes, corredores, patinadores o aceitosos culturistas que dan vida a este pequeño rincón del Condado de Los Angeles que concentra, en si mismo, toda la esencia del American Way of Life californiano. 

Tentador, ¿verdad?

Monument-Valley

Las playas de Santa Monica son famosas por ser el escenario de la serie Los vigilantes de la playa.  Con tanto entretenimiento en la playa, poca gente presta atención al montón de edificios de Art Decó que se van sucediendo a lo largo del paseo.

SANTA MONICA

La liberal Santa Monica es una popular ciudad del condado de Los Ángeles conocida básicamente por ser el escenario de Los vigilantes de la playa, por acoger el final de la mítica Ruta 66 y por ser el hogar de un precioso muelle de madera que data de 1908. 

EL MUELLE

Allá donde la playa se funde con el Pacífico se encuentra uno de los destinos de entretenimiento más emblemáticos del sur de California:  el Pier de Santa Monica, uno de los iconos de la costa de Los Ángeles y auténtica muestra de la cultura del sur de California. Un centro de ocio familiar que se adentra en el mar y que contiene un antiguo y popular parque de atracciones, un acuario, algunas tiendas de souvenirs, restaurantes exclusivos y otros puestos de comida más modestos, la famosa señal que indica el punto final de la icónica Calle Principal de America, entretenimiento callejero y extraordinarias vistas sobre la línea de la costa.

Además, es un lugar mágico para cazadores de crepúsculos. El muelle de fondo, la noria iluminada, la playa, un atardecer en california, el rollo romántico, las fotos…   Definitivamente, si eres de los que les gusta ver hermosas puestas de sol no te lo pierdas. 

El muelle está abierto y accesible las 24 horas del día, durante todo el año. El horario y las ofertas del parque de atracciones, las tiendas y los restaurantes los puedes ver aquí

El Pacific Park , el único parque de atracciones de la costa oeste ubicado en un muelle, es todo un símbolo de entretenimiento y diversión nostálgica. Entre sus atracciones se incluyen una montaña rusa tradicional y la primera y única noria del mundo que funciona con energía solar y que, por cierto, ofrece vistas panorámicas inmejorables sobre la costa y el horizonte de Los Ángeles. 

La entrada al parque es gratuita. Puedes pasearte todo lo que quieras y sólo tienes que pagar por montarte en las atracciones.

Ruta 66. Plaque-Santa-Monica

Will Rogers Highway es el nombre que eligió en 1952 la U.S. Highway 66 Association para designar a la Ruta 66. La placa conmemorativa situada al final de la Ruta, en el Palisades Park, en la intersección de Santa Monica Boulevard y Ocean Avenue recuerda el lugar exacto donde acaba la Carretera Madre.

Final Ruta 66 Santa Monica

En el muelle, donde está el famoso cartel del final de la icónica Ruta 66  hay una pequeña tienda dedicada a su leyenda y a otros productos típicos de  EE.UU. 

Los-Angeles-Pacific-Park

Entrada al Pacific Park

Los-Angeles-Muelle de Santa Monica

El pequeño parque de atracciones del muelle es todo un reclamo cuando se encienden sus luces al atardecer. La noria hace de este lugar un enclave enormemente fotogénico

Además del Pacific Park, en el muelle encontrarás restaurantes, tiendas, artistas callejeros e incluso un pequeño acuario. También tendrás la oportunidad de montar a tus hij@s  en uno de los pocos tiovivos originales de la época dorada del entretenimiento junto al mar. Y es que el Carrusel del muelle de Santa Mónica lleva prestando servicio durante más de 100 años. El hipódromo Looff, el edificio que lo alberga también es curioso, con una caprichosa combinación de arcos bizantinos, torres coloniales españolas y ventanas moriscas.

Y si necesitas un descanso y un poco de sombra puedes entrar en el Playland Arcade, con máquinas ochenteras para niños y adultos que quieren volver a sentirse como niños. Para los que tenemos cierta edad, uno de los alicientes de entrar aquí es encontrar la réplica de la máquina de “ZOLTAR”, la que predice el futuro en la película “Big”, que protagonizó un joven Tom Hanks. Y hablando de Tom Hanks… Puedes pasarte por  Bubba Gump, un restaurante temático inspirado en la película Forest Gump, que se encuentra convenientemente ubicado al principio del muelle. 

Por último, una joya escondida debajo del edificio histórico del Carousel. El pequeño acuario del muelle de Santa Monica, el centro público de educación marina Heal the Bay.

Santa Monica - End of the Trail

No olvides hacerte una foto en la señal del final de la ruta 66.

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MÁS COSAS QUE HACER EN SANTA MONICA MÁS ALLÁ DEL MUELLE

EL DOWNTOWN DE SANTA MONICA

Muy cerca del muelle puedes visitar el Downtown de Santa Monica, un área peatonal muy animada, llena de tiendas, restaurantes y donde nunca falta el entretenimiento callejero. Su epicentro es la Third Street Promenade, una de las mayores zonas comerciales del país.

Un buen sitio para hacer unas compras, tomar algo refrescante o simplemente pasear en un ambiente más tradicional. 

PALISADES PARK

Si una de tus metas en Santa Monica es llegar hasta el final oficial de la Ruta 66 y hacerte una foto junto a la placa homenaje a Will Rogers, entonces, pásate por el Palisades Park. Además, obtendrás un extra disfrutando con tranquilidad de hermosas vistas sobre la playa y el Océano Pacífico. 

EL OCEAN LODGE HOTEL Y EL CHEZ JAY, DE LA SERIE «GOLIATH»

Los fans de la serie protagonizada por Billy Bob Thornton tienen una visita obligada a una de sus localizaciones: el Ocean Lodge Hotel. El hotel retro de colores amarillo y azul se construyó en 1958 y ha servido como modelo a las replicas que Amazon Studios hizo para la serie. Junto a él está el Chez Jay, un pequeño y acogedor bar/restaurante con historia que también tiene su cuota de protagonismo. Precisamente, en el Chez Jay fue donde el creador de la serie David E. Kelley conoció a su esposa Michelle Pfeiffer.

OCEAN FRONT WALK

Santa Monica tiene un hermoso paseo marítimo por el que se puede caminar, correr, patinar o ir en bici y, como en todas las playas de California ( donde el culto al cuerpo es una ley no escrita ) esta llena de gente haciendo deporte al aire libre. Durante sus 4 kilómetros de larga pasarela junto al mar se mezclan turistas y locales, personalizando el contorno de la playa hasta Venice Beach Boardwalk.

Y siempre acompañados por un cálido sol.

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Típicas casetas californianas de socorrista que seguramente habrás visto en Los vigilantes de la playa o en alguna otra película. 

En cuanto veas las limpias y cuidadas playas de Santa Monica querrás sacarte el calor de encima y zambullirte en ellas.  Además de agua refrescante y arena pegadiza, aquí encontrarás todo lo que necesitas para pasar un auténtico día de playa. Incluso podrás hacer un poco de gimnasia en la localización original del Muscle Beach, «el lugar de nacimiento del boom del fisioculturismo del siglo XX».

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El paseo lo puedes hacer tanto a pie, como en bici o en patines. Hay un montón de negocios donde alquilar cualquier medio de transporte.

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VENICE BEACH

En dirección sur por el animado Ocean Front Walk se llega a Venice Beach, un vecindario de aire bohemio con zonas comerciales y residencias exclusivas. Este barrio colorido y vibrante, es famoso por su excentricidad, diversidad cultural y mentalidad abierta.

VENICE BEACH CONCENTRA, EN SI MISMO, TODA LA ESENCIA CALIFORNIANA DEL AMERICAN WAY OF LIFE: SOL, PLAYA, SURF, DEPORTE Y MUCHO ESPÍRITU LIBRE.

VENICE BEACH BOARDWALK

Aunque Venice es un lugar genial para ir a la playa y/o practicar surf, su mayor atractivo no es precisamente ese, sino el colorido Venice Beach Boardwalk, un paseo lleno de encanto y excentricidad presentado como una hermosa combinación de gente de lo más variopinta, tiendas extravagantes, artistas callejeros, casas bajas de colores vivos o llamativos murales tributo. Y todo con impresionantes vistas de la playa y de su fina arena.

Venice-Beach

Venice Beach Boardwalk es un paseo muy concurrido por artistas bohemios, tiendas de cualquier índole y algunos shows callejeros. No es difícil encontrar algún canal de televisión filmando estas peculiares escenas callejeras.

En la zona también es posible encontrar un parque para monopatines, una cancha de baloncesto y el gimnasio al aire libre que da nombre a esta parcela de playa: Muscle Beach, el epicentro del barrio de los canales artificiales. Aquí, en el mismo gym donde un joven Arnold Schwarzenegger solía entrenar mucho antes de ser gobernador de California, podrás ver a verdaderos fisioculturistas californianos machacando sus bíceps a la vista de todos.

Venice-Beach

Otro de los atractivos de Venice Beach son sus graffitis.  Murales que, en algunos casos no son más que un tributo a artistas que, como Jim Morrison o Marilyn Monroe, dieron fama y notoriedad al barrio.

Los podrás encontrar fácilmente tanto en el mismo paseo marítimo (los murales) como en el Venice Public Art Walls (graffitis, abajo) al lado del parque de skateboard. 

Venice-Beach
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Venice-Beach
Venice-Beach

La vida bohemia y el ambiente festivo se refleja en cada rincón del paseo marítimo, donde por todas partes se respira ambiente de contracultura.

EL CARTEL DE «VENICE»

En la concurrida intersección de Pacific Ave con Windward Ave se encuentra el colorido y famoso letrero colgante con el nombre del barrio. No tiene pérdida, lo verás desde el paseo.  Dispuesto para que te hagas una foto divertida frente a él. 

MÁS COSAS QUE VER EN  VENICE BEACH MÁS ALLÁ DEL PASEO MARÍTIMO

LOS CANALES

Seguramente si te encuentras en Venice Beach es porque te apetece un día soleado en la arena, una buena comida en alguno de sus restaurantes de moda o simplemente dar un paseo por el Boardwalk entre tiendas extravangantes, gafas de sol baratas, culturistas esculpidos al aire libre o gente de lo más diversa, pero también hay una atracción fuera de lo común que vale la pena descubrir entre helado y helado: Los canales de Venice Beach.

Actualmente, este barrio es uno de los más pintorescos y deseados para vivir en Los Angeles, así que la mayoría sólo nos podemos permitir un romántico paseo mientras disfrutamos de la tranquilidad del lugar y contemplamos las lujosas viviendas con vistas al canal. 

El barrio tiene una historia muy interesante.

La historia de Venice Beach empieza en 1905 cuando Abbot Kinney, un rico heredero del tabaco / promotor inmobiliario de New Jersey, llegó a California con un sueño y los bolsillos llenos de dinero. 

Kinney compró una gran parcela de marismas de agua salada para convertirla en una especie de Las Vegas costera inspirada en Venecia. Siete canales, cuatro islas, un muelle, una gran piscina junto a la playa y una piscina cubierta de agua salada conocida como “The Venice Hot Satwater Plunge”,  un ferrocarril en miniatura, una montaña rusa y un montón de edificios de estilo italiano formarían un gran complejo que él llamaría «la Venecia de América«.

El conjunto se abrió con mucha fanfarria el 4 de julio de 1905 y recibió el sobrenombre de «The Playland of the Pacific». Los tranvías transportaban a la gente desde el centro hasta la playa y las góndolas hacían lo propio a través de 13 km de canales. El epicentro de la ciudad de Kinney era Windward Avenue, una calle bordeada de hermosos edificios de estilo neo-italiano que albergaban de todo, desde restaurantes y tiendas de lujo, hasta hoteles. Uno de ellos era el lujoso y exclusivo St. Charles que, como el resto de la ciudad, cayó en declive tras la muerte de Kinney en 1920.

( hoy en día, el St. Charles, es una suerte de hostel con encanto llamado Samesun que, obviamente es el alojamiento más antiguo de la ciudad )

Un importante proyecto de restauración en los años 90 revitalizó una zona muy deteriorada para convertirla en lo que es hoy, un lugar perfecto para deambular por caminos que serpentean sobre puentes pintorescos, estanques con patos y  una variedad increíble de casas de ensueño. Un barrio formado por una cuadrícula y tres islas residenciales que figuran en el Registro Nacional de Lugares Históricos.

Para obtener las mejores vistas no te pierdas Grand Canal y Dell Avenue.

ABBOT KINNEY BOULEVARD

Si todavía te queda tiempo y ganas de andar, muy cerca de aquí puedes darte un paseo tranquilo por Abbot Kinney Boulevard, una colorida avenida llena de tiendas de moda, pequeños restaurantes gourmet y heladerías. Y si, además coincides con el primer viernes de mes, a partir de las 17h te encontrarás con una fiesta con música y comida callejera.

VENICE BEACH HIGH SCHOOL

Si te gusta el cine tanto como a nosotros, a 10 minutos en coche de la playa, en el 13000 de Venice Boulevard encontrarás la Venice Beach High School, que sirvió como fachada y entrada principal del Instituto Rydell, al que asisten las Pink Ladies y los T-Birds en «Grease» (1978), el inolvidable musical que protagonizaron unos jóvenes John Travolta y Olivia Newton-John. En  «Summer Nights»  se pueden ver algunas ubicaciones.  Además de Grease, el edificio también ha aparecido en la exitosa American History X y la serie Pacific Blue.

Rydell high school

DÓNDE APARCAR EN SANTA MONICA Y VENICE BEACH

Aparcar en Santa Monica no es dífícil ni caro si sabes dónde hacerlo. Lo más práctico es dejar el coche en cualquiera de los aparcamientos públicos de la zona e ir andando a todas partes. Aquí al lado están los enlaces con la información oficial sobre la ubicación y los precios de los parkings cercanos a la playa. Calcula que cuanto más te alejes de las zonas turísticas más asequible será aparcar, aunque, de todas formas no te vas a arruinar. 

Información sobre los aparcamientos públicos de Santa Monica.

Tarifas de los aparcamientos públicos de Santa Monica.

Mapa de los aparcamientos públicos de Santa Monica.

SANTA MONICA / VENICE  LIST CHALLENGE 

SANTA MONICA

  • VISITAR EL MUELLE
  • HACERTE UNA FOTO EN EL CARTEL DEL FINAL DE LA RUTA 66
  • SUBIRTE A LA NORIA DEL PACIFIC PARK
  • PASEAR POR EL OCEAN FRONT WALK
  • HACER ALGUN EJERCICIO EN MUSCLE BEACH «THE ORIGINAL»
  • IR DE COMPRAS O TOMAR UN HELADO EN 3RD STREET PROMENADE
  • BAÑARTE EN LA PLAYA
  • VER EL ATARDECER DESDE LA PLAYA

 

VENICE BEACH

  • PASEAR POR EL VENICE BEACH BOARDWALK
  • VISITAR EL SKATE PARK
  • OBSERVAR LOS GRAFFITIS
  • HACERTE UNA FOTO EN EL CARTEL DE VENICE
  • ECHAR UNA OJEADA AL MUSCLE BEACH GYM
  • DAR UN PASEO TRANQUILO POR LOS CANALES
  • IR DE COMPRAS O TOMAR UN HELADO EN ABBOT KINNEY BOULEVARD
  • ACERCARTE AL INSTITUTO RYDELL DE GREASE

¿Tu también has estado en Santa Monica? ¿Tienes alguna historia que contarnos?… En Carreteras Infinitas valoramos mucho tu opinión y estamos abiertos a comentarios y sugerencias, así que para cualquier cosa, escríbenos aquí abajo, a info@carreterasinfinitas.es o a través del formulario de contacto.

¡Muchas gracias!