Este nostálgico viaje a través de la Ruta 66 toca a su fin en el Palisades Park, en Los Angeles. A estas alturas, con el famoso muelle de Santa Monica a la vista, ya ha quedado claro que no solo se trata de un trayecto físico, sino un recorrido emocional que conecta historia, paisajes diversos, personas y pueblos encantadores,… Y al llegar a su fin, el sentimiento de logro y la cantidad de recuerdos capturados en fotos son testimonio de un viaje inolvidable.











