LA RUTA 66 EN NUEVO MÉXICO. Tramo 4. De Santa Rosa a Alburquerque ( Vía Santa Fe), 295 km.

LA RUTA 66 EN NUEVO MÉXICO. Tramo 4. De Santa Rosa a Alburquerque ( Vía Santa Fe), 295 km.

 Cuando la Ruta 66 se trazó por primera vez en 1926, la nueva carretera se diseñó siguiendo el sendero Old Pecos desde Santa Rosa hasta Santa Fe, a través de Dilia, Romeroville y Pecos. Desde aquí, continuaba en dirección Alburquerque a través de La Bajada Hill, un tramo especialmente problemático de estrecha carretera zigzagueante con una desnivel muy pronunciado. Tanto, que a menudo los viajeros tenían que contratar a residentes de la zona  para conducir sus vehículos.

Y aunque se supone que este trazado permanecería así para siempre, finalmente no fue así debido a una maniobra política:

  En 1937, el entonces gobernador de Nuevo México, Arthur T. Hannett, perdió la reelección y atribuyó las culpas a los políticos de Santa Fe. Como venganza, decidió abrir una ruta alternativa a Albuquerque que pasara por alto a los negocios y a los políticos de la capital del estado.

En una carrera contrarreloj, sin permisos de obra y expropiando tierras tanto públicas como privadas sin ofrecer compensación alguna, el proyecto se acabó antes de que el nuevo gobernador jurara el cargo. La nueva carretera se terminó y los automóviles circularon por una nueva ruta que acortaba casi 150 km la distancia entre Santa Rosa y Albuquerque. Desde el punto de vista lógico, la nueva alineación era más cómoda y directa. Además evitaba algunos de los obstáculos peligrosos de una de las secciones más problemáticas de la Ruta, como el tramo de La Bajada Hill.

Finalmente, cuando se pavimentó la carretera en 1938, este segmento se designó oficialmente como Ruta 66, la misma ruta que seguiría la nueva Interestatal-40 años después. 

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En rojo, la alineación pre 1927 y en azul, el tramo posterior a esa fecha

DE SANTA ROSA A SANTA FE (SIGUIENDO LA ALINEACIÓN DE ORIGINAL DE 1926)

Al salir de Santa Rosa por al Ruta 66 se cruza el río Pecos y se avanza por la I-40 hasta la salida 256 en dirección 84 Norte, siguiendo el recorrido de la Route 66 original, la alineación de 1926-1937, hoy totalmente enterrada bajo los cimientos de la autopista. Se atraviesan algunos poblados sin demasiado interés turístico, como Dilia, Apache Springs, Los Montoyas o Romeroville, donde se enlaza con la Interestatal-25 para ir avanzando sin perder demasiado el tiempo en paradas (teniendo en mente que la pequeña carretera que discurre jutno a la autopista era la antigua Ruta 66. Después de pasar por Bernal se pueden ver las montañas que conforman el lado sur de las Rocosas. 

Poco más hasta llegar hasta SANTA FE, capital de Nuevo México. 

SANTA FE, “LA CIUDAD DIFERENTE”

Santa Fe es, como indica su sobrenombre, “diferente”.  La capital del estado de Nuevo México es la segunda ciudad más antigua creada por colonos europeos en Estados Unidos (sólo St. Augustine, en Florida, que data de 1565, es anterior) y  penas se pone un pie en la ciudad, uno se da cuenta de que no hay lugar en Estados Unidos que se le parezca.

Situada a 2.196 metros de altitud, allá donde las grandes llanuras se encuentran con las montañas rocosas, Santa Fe está entre las ciudades más peculiares e interesantes del país gracias, en parte,  a la riqueza histórica legada por las culturas indígena, española y mexicana.

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UN POCO DE HISTORIA…

 Los españoles exploraron Nuevo México a mediados del siglo XVI cuando Francisco Vásquez de Coronado nombró a los nativos “Pueblo”.

Los españoles se establecieron por primera vez en Santa Fe durante el invierno de 1609-1610 mientras buscaban “civilizar” el continente norteamericano y expandir su imperio en el Nuevo Mundo.  Eligieron el emplazamiento por ser un sitio seguro, alejado de las hostilidades de los indios Pueblo (o anasazi ), con mucha tierra disponible y abundante agua.  Su primer gobernador, Pedro de Peralta, llamó a la nueva ciudad ” la Villa Real de Santa Fe de San Francisco de Asís”

Como muchos otros asentamientos coloniales españoles de la época, la colonia en Santa Fe era un fuerte defendible con un pueblo ubicado alrededor de una plaza central que ejercía como centro comercial, social y político de la comunidad. En ella podrían caber «1000 personas, 5000 cabezas de ovejas, 400 cabezas de caballos y 300 cabezas de ganado sin amontonarse». La planificación de la ciudad incluía un palacio como sede del gobernador y la administración, una cárcel y una capilla.  Por temor a los ataques de los indios Pueblo locales, muchos funcionarios y ciudadanos españoles de alto rango construyeron sus casas alrededor de la plaza por ser un área más segura.

A medida que Santa Fe prosperaba, el asentamiento original alrededor de la plaza se expandió para incluir suburbios en crecimiento en el lado opuesto del río Santa Fe, como el barrio de Analco. Hacia 1620, la Capilla de San Miguel ya estaba construida.

Los colonos y misioneros españoles trataron de someter y evangelizar a los más de 100.000 indios Pueblo que vivían en la zona. En 1680, después de años de trabajos forzados e insistencia en la conversión católica, estos se rebelaron, matando a casi 400 colonos, expulsando al resto y destruyendo la mayoría de edificios de Santa Fe, salvándose de la quema el Palacio de los Gobernadores y, parcialmente, la Capilla de San Miguel.

Los colonos españoles y la mayoría de sus sirvientes indios tlaxcaltecas huyeron de Santa Fe a El Paso. Los indios Pueblo ocuparon la ciudad hasta 1692, cuando los españoles, bajo el mando de Diego de Vargas,  volvieron a restablecer el dominio español, tras lo cual se empezó a reconstruir Santa Fe y el Barrio de Analco.

Santa Fe se mantuvo como provincia española hasta 1821, año en que México obtuvo la independencia de España

En 1821, William Becknell abrió la senda de Santa Fe, de más de 1.600 km de longitud, lo que atrajo a nuevos pobladores a la zona.

El 18 de agosto de 1846, el ejército estadounidense tomó Santa Fe y, dos años más tarde México firmó el tratado de Guadalupe Hidalgo, por el que cedía Nuevo México y California a Estados Unidos.

En 1862, durante la Guerra Civil americana, las tropas confederadas ocuparon Santa Fe durante 27 días, hasta que las tropas unionistas les obligaron a retirase. En 1912, Nuevo México se convirtió en el estado número 47 de la Unión y Santa Fe se convirtió en su capital. En ese momento, los planificadores de la ciudad decidieron preservar la ciudad histórica y construir una ciudad armoniosa utilizando estilos y métodos tradicionales.

Con la llegada del ferrocarril en 1880, Santa Fe y Nuevo México experimentaron una revolución económica sin precedentes.

A partir de 1937, la Ruta 66 se realineó más al sur, cuando se “acortó” la carretera para tomar un rumbo este-oeste desde Santa Rosa a través de Moriarty hasta Albuquerque, sin pasar por la capital.

Santa Fe, que hoy cuenta con algo más de 88.000 habitantes (2021), es una de las ciudades más icónicas y pintorescas de la Ruta 66. Las artes, la artesanía, la comida y una intensa vida al aire libre son el reflejo de la combinación de la cultura de la colonia española/mexicana con la de los nativos americanos, que ha sido preservada a través de una ley de 1958 que protege el estilo arquitectónico tradicional en los distritos históricos.

Santa-Fe Nuevo México

Tipicos edificios de adobe en Francisco St., centro histórico de Santa Fe.

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¡Un paseo por la “Calle principal de América”! 

COSAS QUE VER EN SANTA FE

Santa-Fe Nuevo México
Santa-Fe Nuevo México

Las ciudades coloniales españolas en América se establecieron siguiendo estrictas reglas establecidas por el Rey y su Consejo de Indias. Los principales edificios de la comunidad se disponían alrededor de una plaza central y, generalmente, estaban ubicados junto a un río o arroyo (el río Santa Fe, en este caso). Así, un recorrido lógico por la ciudad debería empezar en la plaza principal y las sinuosas calles del distrito histórico, que incluye construcciones de adobe, galerías de arte, museos y coloridos mercados al aire libre.

Los fanáticos de la Carretera Madre no se pueden perder la señal de tráfico de la Ruta 66, situada en el cruce de Old Santa Fe Trail y Water St.

Por último, cruzando el río Santa Fe, un pequeño arroyo, sin más, se llega la calle Vargas para visitar la Capilla y la casa más antiguas de Estados Unidos, ubicadas en el histórico barrio de Analco, un pequeño distrito por el que merece la pena dar un romántico paseo para ver sus estructuras originales de Adobe.

La Plaza

La Plaza de Santa Fe se remonta a principios del s.XVII y fue construida por Pedro de Peralta como prisión. Durante más de 400 años ha sido el epicentro de la ciudad y su centro comercial, donde a lo largo de los años se han llevado a cabo negocios de todo tipo.

Hoy, es una atracción internacional donde bandas, eventos artísticos y artesanales, vendedores y tiendas de nativos americanos se alinean alegremente.

La-Plaza-Santa-Fe-Nuevo-México

Catedral Basílica de San Francisco de Asís

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La Catedral Basílica de San Francisco de Asís es la sede de la Archidiócesis Católica de Santa Fe. Situada en el centro de la ciudad, la catedral fue construida por el arzobispo Jean Baptiste Lamy entre 1869 y 1886 en el lugar que ocupaba La Parroquia, una iglesia de adobe  de 1717 que fue desmantelada una vez que la nueva construcción se completó (sólo se conservó una antigua capilla que está situada en el lado norte de la catedral). 

Lamy, nacido en Francia, diseñó la catedral al estilo neorrománico francés, en contraste con las estructuras de adobe que la rodean.

Palacio de los Gobernadores

Este edificio de adobe situado al norte de la histórica Plaza de Santa Fe,  fue erigido por los españoles entre 1610 y 1612 para la administración de la vida colonial. A lo largo de los años, también ha sido testigo de la Revuelta Pueblo (1680–1692), de un breve período de dominio mexicano (1821–1848) y del asentamiento de Santa Fe como territorio estadounidense (1848–1912).

Desde 1912 administra el estado de Nuevo México y se conserva, aunque su estructura se ha ido modificando a lo largo de los años en función de las necesidades cambiantes y los intereses estilísticos, como el edificio público ocupado continuamente más antiguo de los Estados Unidos.

Santa-Fe-Palacio-de-los-Gobernadores

En reconocimiento a su importancia histórica y arquitectónica, esta modesta estructura de adobe de un piso ha sido designada Monumento Histórico Nacional. 

En 1909, el edificio fue designado como sede del Museo de Historia de Nuevo México y, para reforzar sus conexiones con culturas anteriores, se reacondicionó al estilo de renacimiento español-pueblo, que ayudó a influir en el carácter arquitectónico de Santa Fe y gran parte del estado.

Muchos visitantes de Santa Fe, visitan el Palacio por el mercado de arte de indígenas estadounidenses ubicado bajo su entrada. Allí,  los artesanos nativos venden joyas hechas a mano y otras artesanías.

Hotel la Fonda

No hay que dejar de ver el Hotel La Fonda on the Plaza, que ofrece descanso a los viajeros desde 1920, Según los registros históricos de Santa Fe, su verdadera historia se remontaría 400 años atrás, ya que se encuentra en el mismo lugar que ocupaba primera posada de la ciudad, abierta cuando los españoles fundaron la ciudad en 1607. De ser cierto, La Fonda se convertiría en el establecimiento hotelero más antiguo de América.

A lo largo del siglo XIX, La Fonda se convirtió en la opción de alojamiento preferida entre cazadores, soldados, buscadores de oro, jugadores o políticos. A medida que fueron pasando los años, la estructura de adobe cambió de propietario varias veces, superando acontecimientos históricos como la Guerra Civil, la expansión del ferrocarril o la condición de estado de Nuevo México.

En 1925, el edificio volvió a cambiar de manos cuando fue adquirido por Atchison, Topeka & Santa Fe Railway, que lo arrendó a Fred Harvey, un empresario hostelero reconocido por el agudo sentido de la hospitalidad de las posadas de su propiedad, las famosas Harvey Houses, conocidas por sus altos estándares de calidad, excelente comida y, por supuesto, sus “Harvey Girls”, excepcionalmente bien preparadas para ejercer su labor como camareras.

Las estrecheces económicas llevaron a su venta en 1968, no quedando ni rastro de esa etapa.

Santa-Fe Nuevo México
Santa-Fe Nuevo México

El arte en Santa Fe está muy presente en la vida cotidiana de la ciudad. 

Santa-Fe Nuevo México

Barrio Histórico de Analco

El barrio de Analco en Santa Fe, declarado Monumento Histórico Nacional, es uno de los barrios residenciales más antiguos de los Estados Unidos. Los españoles lo levantaron en 1620, pero sufrió una gran destrucción durante la revuelta de los indios Pueblo de 1680. 

Tras la reconquista española, los residentes de Analco reconstruyeron el vecindario, convirtiéndose en el suburbio elegido por  sirvientes, comerciantes, indígenas no Pueblo que servían a los españoles y artesanos calificados, básicamente, zapateros, sastres, músicos, plateros, herreros, albañiles, adobes, albañiles y carpinteros.

La palabra indígena tlaxcalteca, “Analco”, significa “el otro lado del río”.  Así se distinguía este barrio del que crecía alrededor de La Plaza, donde residían los funcionarios del gobierno y otros ciudadanos destacados.

A través de los siete edificios de adobe que conforman el barrio histórico de Analco, los visitantes se pueden hacer una idea de cómo vivían los colonos españoles de clase trabajadora y observar la fusión de los estilos de construcción españolas, indias y, finalmente, estadounidenses. Además de la Misión de San Miguel y la Casa más antigua de los Estados Unidos, hay 5 edificios más que son interesantes a nivel histórico. Son los siguientes:

Dormitorio de St. Michael o edificio Lamy. 413, Old Santa Fe trail.
Casa Gregorio Crespín. 132 E, De Vargas St. 
Casa Roque Tudesquí. 129-135 E. De Vargas St.
Casa Boyle. 327 E. De Vargas St.
Casa Adolfo Bandelier. 352 E. De Vargas St.

Canyon Road es una de las calles más bonitas de  Estados Unidos Canyon Road. Está ubicada como la continuación de East Vargas Street y reune la mayoría de las galerías de arte de Santa Fe, que abarcan todo tipo de piezas, desde las propias de los nativos americanos hasta el arte más vanguardista. 

Misión de San Miguel

Ubicado en la esquina de E. Vargas St. y Old Santa Fe Trail, se encuentra la MISIÓN DE SAN MIGUEL, o capilla de San Miguel, cuya construcción comenzó en 1610 y terminó en 1625, lo que la convierte en la iglesia más antigua de los Estados Unidos.

El edificio, que fue construido en adobe, con techo plano y gruesos muros, resultó dañado durante la revuelta de los indios Pueblo de 1680, pero se reconstruyó después del regreso de los españoles (1692 – 1710). 

El retablo de madera, que incluye una imagen de San Miguel fue tallada en 1709 y añadida a la iglesia en 1798.

Iglesia-de-San-Miguel-Santa-Fe-Nuevo-México

La Capilla de San Miguel (Misión de San Miguel), ubicada en el histórico barrio de Analco está catalogada como Monumento Histórico Nacional de Estados Unidos. En su interior todavía se celebran misas los domingos,

LAS MISIONES

La capilla de San Miguel fue construida siguiendo el “Camino Real de Tierra Adentro”, un sendero histórico que recorre 650 kilómetros desde México, atravesando Nuevo México y Texas, hasta llegar hasta Ohkay Owingeh Pueblo, en Santa Fe. A lo largo del camino, a una distancia de un día a caballo entre una y otra, se iban constituyendo las misiones con el fin de evangelizar a los nativos. 

La casa más antigua de los Estados Unidos fue construida sobre los restos de un antiguo Pueblo Indígena habitado desde 1200 hasta 1435.  Durante la sublevación de los indios Pueblo la casa fue dañada pero tras la reconquista en 1692 se reparó, siendo la residencia del Gobernador Marqués de Peñuela en 1709.

La casa ha permanecido ocupada hasta la década de 1920. Ahora contiene un pequeño museo con artículos del s.XVIII y una tienda de regalos.

Santa Fe Oldest house

La casa más antigua de Estados Unidos

Museos

Una de las singularidades más evidentes en Santa Fe es su notable población nativa y el respeto por su cultura. Sólo hay que pasear por sus calles para percibir que está muy presente. Hay museos que se centran en el arte y la cultura de los nativos americanos, como el MUSEO DE ARTE NATIVO CONTEMPORANEO y el MUSEO DE HISTORIA DE NUEVO MÉXICO, que están en la plaza, o el MUSEO DE ARTE Y CULTURA INDIAS, que está en Museum Hill. 

No son los únicos museos que hay en Santa Fe. Junto a la Plaza también se encuentran el MUSEO DE ARTE DE NUEVO MEXICO o el GEORGIA O´KEEFFE MUSEUM , que exhibe el trabajo de la artista  Georgia O’Keefe, que  vivió en Santa Fe y Abiquiu,  Nuevo Mexico. En Museum Hill también hay otros museos, como el MUSEO DE ARTE POPULAR INTERNACIONAL, con arte popular, juguetes y textiles o el MUSEO DE ARTE COLONIAL ESPAÑOL, un viaje a la América colonial española

LOS PUEBLOS NATIVOS DEL NORTE DE SANTA FE

Un tour de un día completo desde Santa Fe a Taos Pueblo visitando los pueblos nativos que hay de camio es un viaje de ida y vuelta memorable. Estos son ocho pueblos indígenas ubicados en las montañas entre Santa Fe y Colorado, en los que se pueden comprar recuerdos y experimentar la cultura y la comida nativas. 

REGLAS DE COMPORTAMIENTO DURANTE LA VISITA A LAS TIERRAS TRIBALES PUEBLO

Los pueblos a visitar se encuentran en tierras tribales y se deben respetar las costumbres, la religión y las tradiciones locales.

Los líderes tribales pueden restringir el acceso a ceremonias privadas, por lo que hay que verificar que el acceso esté permitido. Tomar fotos también puede estar prohibido o se puede requerir un permiso para ello. Incluso si tiene un permiso, es mejor solicitarlo antes de tomar una foto de un miembro de la tribu. 

No tirar basura. No llevar ni consumir alcohol ni drogas.

Se deben respetar los letreros de “Fuera de límites”. No mover artefactos o fragmentos de cerámica expuestos.

No acelerar y respetar las señales de tráfico.

Respetar a la gente local. Los bailes no son un espectáculo, son una ceremonia. Hay que mostrar respeto y permanecer en silencio en todas las ceremonias.

Los cementerios, las salas ceremoniales… Hay lugares sagrados donde no se permite la entrada a personas que no sean Pueblo.

Tesuque

10 km. al norte de Santa Fe por US 84.

Tesuque Pueblo, el “lugar del árbol de álamo”, es conocido por su cerámica, pintura y escultura, particularmente, los dioses de la lluvia, unas figuritas diseñadas para los turistas alrededor de la década de 1880. 

Hay que visitar el mercadillo de Tesuque, donde los visitantes pueden comprar una increíble variedad de artículos nuevos y antiguos de artesanos y comerciantes de todo el mundo.

Las festividades anuales incluyen la Danza del Maíz y la Bendición de los Campos (primer sábado de junio) y el Día de la Fiesta de San Diego (12 de noviembre). 

Desde Tesuque, en dirección norte por la U.S. 84  se llega hasta Pojoaque.

Pojoaque

24 km. al norte de Santa Fe por US 84.

La guerra y las enfermedades casi acaban con el pueblo, pero los residentes que regresaron en la década de 1930 lo reconstruyeron y lo hicieron prosperar gracias, en parte, a su Centro Cultural y al Museo Poeh, que ofrece instrucción artística  y exhibiciones  de arte y cultura contemporáneos y tradicionales. El Pueblo también opera uno de los complejos turísticos de lujo más grandes del estado, el Hilton Santa Fe Buffalo Thunder Resort & Casino, que cuenta con restaurantes, campos de golf y spa, dos casinos  y que exhibe un gran colección de bellas artes nativas americanas. 

Las festividades anuales incluyen el Día de la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe el 12 de diciembre, en honor al santo patrón del Pueblo.

https://pojoaque.org/

En dirección este por la NM-503 y después de 2 millas, se llega a Nambé Pueblo.

Nambé

29 km al norte de Santa Fe por U.S. 84/285 y N.M. 503

La historia de Nambé Pueblo, cuyo nombre significa “Gente de la tierra redonda”se remonta a la década de 1300, cuando desempeñó un papel fundamental como centro de cultura y religión. Debido a su importancia como centro social y económico, los conquistadores españoles que comenzaron a llegar a fines del siglo XVI intentaron destruirlo y casi lo lograron. Hoy en día, Nambé es conocido por la cerámica, la joyería y la escultura tradicionales de micáceo y también por su hermosa ubicación en las montañas Sangre de Cristo, donde una espectacular cascada , un lago y un campamento conforman el popular Área Recreativa de Nambé Pueblo.

El Río Nambé, cuyas cabeceras comienzan en lo alto de las montañas y fluye a través del Pueblo, que está muy boscoso en áreas, y eventualmente desemboca en el Río Grande. El Pueblo tiene fuertes tradiciones agrícolas, una variedad de búfalos y ofrece recorridos organizados con anticipación.

Los eventos anuales incluyen una celebración del fin de semana del 4 de julio en Nambé Falls, bailes del domingo de Pascua, 3 de octubre (Vísperas vespertinas a la luz del fuego), fiesta anual de San Francisco de Asís, 4 de octubre y 24 de diciembre (baile del búfalo después de la misa de Nochebuena).

http://www.nambepueblo.org/

Ahora hay que regresar a Pojoaque y desde allí tomar la NM-502 hacia el oeste durante 11 km hasta llegar a San Idelfonso Pueblo. 

San Idelfonso

37 km al norte de Santa Fe por la U.S. 84/285 y luego al oeste en la N.M. 502.

Los nativos se mudaron aquí a fines del siglo XVI y lo llamaron “Po-Who-Ge-Oweenge” que significa “donde el agua se abre paso” y hoy es el hogar de muchos artistas conocidos, incluida la fallecida y renombrada alfarera María Martínez, que desarrolló su famosa cerámica negra sobre negro presentada al mundo por María en la Feria Mundial de 1904 en St. Louis. Muchos alfareros continúan creando ese mismo estilo. San Ildefonso sigue siendo hoy una importante comunidad artística donde los visitantes pueden comprar obras directamente en las casas de los artistas en esta floreciente comunidad. 

https://sanipueblo.org/

No hay que perderse la fiesta del 23 de enero con danzas de búfalos o venados ni la Natividad el 10 de septiembre con la danza del maíz.

Hay que dirigirse hacia el oeste por la NM 502 y luego hacia el norte por la NM-30 para llegar a Santa Clara Pueblo después de 19 km. De camino, se puede parar en Puye Cliffs.

Santa Clara

42 km al norte de Santa Fe por US-84 E/US Hwy 285 S.

Debido a la sequía alrededor de 1550, los Puye Cliff Dwellers abandonaron sus hogares y se mudaron a Santa Clara Pueblo, a unos 32 km. de distancia. En la actualidad, los artistas de Santa Clara, como la escultora de renombre mundial Roxanne Swentzell, de la familia de alfareros Naranjo, son aclamados por su cerámica pulida negra y roja, que incluye jarras nupciales de doble cuello y figuras de animales negros moldeadas a mano, así como cestas de sauce, calabazas decoradas y ropa.

El Pueblo también es propietario del campo de golf de 27 hoyos Black Mesa, The Santa Claran Hotel & Casino y Puye Cliff Dwellings Visitor Center & Museum, que ofrece una visión de la vida y las costumbres antiguas a través de la estructura de las ruinas. 

El evento imperdible es el Día de la Fiesta de Santa Fe Clara con Buffalo, Harvest o Corn Dance el 12 de agosto. 

https://www.santaclaran.com/

11 km. al norte de Santa Clara se llega a Ohkay Owingeh:

Ohkay Owingeh

47 km. al norte de Santa Fe por US 84 y la NM 68

Cuando el conquistador Juan de Oñate estableció la primera ciudad española en Nuevo México en 1598, fue en la tierra de Ohkay Owingeh Pueblo, anteriormente conocida como San Juan Pueblo. Su nombre significa “Pueblo de la Gente Fuerte” y la leyenda cuenta que sólo con los nacidos aquí, se podía declarar la guerra a todos los indios Pueblo. .  Tiene viviendas en los acantilados.  

Hoy, Ohkay Owingeh es el hogar de San Juan Lakes, un popular lugar de pesca, el Consejo de los Ocho Pueblos Indios del Norte y el Arts and Farmers, un mercado donde se exhibe el arte de los ocho pueblos del norte todos los sábados de julio a octubre. Los artistas de Pueblo producen principalmente cerámica roja, joyería, pintura, tejido, bordado y canastas de sauce. El Río Grande atraviesa el Pueblo, que está rodeado de árboles inusualmente altos. Durante el verano, esta es una zona muy exuberante.

Visite Native Arts of the Rio Grande Gallery & Cooperative, donde podrá ver y comprar obras de artistas locales de Pueblo. Los eventos anuales incluyen el Día de la Fiesta de San Juan Ohkay Owingeh con Comanches y Bailes de Búfalo que se lleva a cabo del 23 al 24 de junio, el famoso baile híbrido indio-español Matachines en Nochebuena y el día de Navidad, y el amado Baile de las Tortugas el 25 de diciembre, que marca el comienzo del nuevo año para los miembros de la tribu.

Picuris

82 km. al norte de Santa Fe por US-84 W/US Hwy 285 N y High Rd to Taos (se ubica en la carretera entre Okhay Owingeh y Taos, a 48 km. al este de la primera).

Las tradiciones artísticas aún florecen en Picuris, famosa por la cerámica micácea que se exhibe y vende en el Museo Picuris Pueblo. 

El evento anual más importante es la fiesta de San Lorenzo (10 de agosto), con bailes, escalada de postes y una carrera a pie. Los visitantes también pueden ver la manada de bisontes del pueblo.

http://www.picurispueblo.org/

Taos

109 km. al norte de Santa Fe por US-84 W/US Hwy 285 N y NM-68 N. (hay 98 km desde Okhay Owinge hasta Taos a través de Picuris, 72 km sin pasar por Picuris).

El “lugar de los sauces rojos”, una de las aldeas ocupadas continuamente más antiguas de América del Norte, es el último destino del circuito por los asentamientos Pueblo del norte de Santa Fe.

Taos es un destino turístico en sí mismo.  Está incluido en el Registro Nacional de Lugares Históricos y su monumento más famoso, Taos Pueblo, una villa de varios pisos de adobe habitada durante más de un milenio por la tribu indígena de Taos fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Taos-Nuevo-México

La arquitectura comunal de adobe de varios pisos con el telón de fondo montañoso es la estampa más característica de Taos. Aquí empezó la Revuelta Pueblo en  1680.

Además del apartado histórico, Taos también es conocida por una comunidad artística muy activa. Algunos artistas locales venden su cerámica de arcilla micácea, joyas, pintura o mocasines desde sus hogares familiares reconvertidas en mini tiendas. No hay nada más auténtico.

Si se puede, no hay que perderse la Fiesta de San Gerónimo (30 de septiembre) con escalada de postes y feria de artesanías o el Taos Pow-wow (segundo finde semana de julio), que reúne a naciones indígenas de todo el país.

https://taospueblo.com/

Desde Santa Fe, la Carretera Madre continuaba en dirección Alburquerque por un tramo especialmente problemático a través de La Bajada Hill, una estrecha carretera zigzagueante con un desnivel tan pronunciado que a menudo se contrataba a residentes de la zona para que condujeran los vehículos. 

Hoy esa pista sin asfaltar es impracticable y está cerrada al tráfico, aunque si se dispone de un vehículo lo suficiente alto de bajos, tipo todo terreno,  uno se puede acercar bastante para apreciar las vistas.

Lo más práctico es olvidarse por un tiempo de la Ruta 66 y coger la I-25 hasta llegar a Alburquerque…

LA RUTA 66 EN NUEVO MÉXICO. Tramo 3: Santa Rosa

LA RUTA 66 EN NUEVO MÉXICO. Tramo 3: Santa Rosa

Santa Rosa es conocida como “La Capital del Buceo del Suroeste” o la “Ciudad de los Lagos Naturales” por la cantidad de lagos y arroyos que hay por la zona, aunque los fanáticos de la Ruta 66 prefieren disfrutar de sus moteles, estaciones de servicio y cafeterías antiguas. 

Blue Hole Santa Rosa

Blue Hole. Santa Rosa, Nuevo México. Foto.

SANTA ROSA

Un poco de historia de Santa Rosa

Fundada en 1865 con el nombre de Aqua Negro Chiquita, la ciudad comenzó como poco más que un gran rancho español. Alrededor de 1890 cambió de nombre por el de Santa Rosa de Lima, la primera santa canonizada del Nuevo Mundo.

Santa Rosa no creció como comunidad hasta la llegada del ferrocarril. Poco antes de finalizar el siglo, la compañía Chicago, Rock Island & Pacific estableció un campamento para construir la línea férrea y un puente sobre el río Pecos, obra que se completó en 1901, uniendo Santa Rosa con Chicago y, más adelante, con Los Angeles. 

A partir de entonces, Santa Rosa se convirtió en un importante centro de transporte para la región.   

En 1930 se terminó el trazado de la Ruta 66 en Santa Rosa, que seguía el recorrido de la ya existente “Ozark Trails. La nueva carretera se llenó de estaciones de servicio cafeterías, restaurantes, hoteles y garajes para atender las necesidades de los viajeros, que llegaban a la ciudad cansados después de muchos quilómetros de calurosa y polvorienta ruta.

Para ellos, Santa Rosa era una agradable parada en una especie de Oasis en el desierto donde poder comer, descansar y rellenar el depósito del vehículo.

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Antigua postal de Santa Rosa (1930)

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Ruta 66 a través de Santa Rosa, NM alrededor de 1960, con sus numerosas estaciones de servicio. En 1946 su población era de 2,310 haciéndolo un próspero centro turístico de la Ruta 66.

UN ICONO DE LA RUTA 66 SIGUE VIVO!

En 1935, Philip Craig y Floyd Saw construyeron el Club Café, decorado con el logotipo de “Fat Man”, cuyo rostro sonriente y satisfecho se convertiría en uno de los símbolos de la Ruta 66.

El negocio cerró en 1991, pero el letrero original que una vez lo adornó (pintado a mano, como era costumbre en el pasado)  sigue vivo en el Museo del Automóvil de la Ruta 66.

Ahora, una réplica embellece el frontal de Joseph’s Bar and Grill, cuyos propietarios, Joseph Y Christine Campos, compraron el edificio en ruinas del Club Cafe (con la idea de reabrirlo, aunque finalmente desistieron por estar demasiado deteriorado para ser salvado). Con él, también adquirieron los derechos del logo, que ahora lucen orgullosos en su negocio. 

Club Cafe  Santa Rosa Nuevo México

Durante más de 50 años, miles de viajeros pararon por el Club Cafe para disfrutar de su cocina casera, galletas de masa fermentada o tortillas mexicanas de maíz azul.

El auge de la Ruta 66 duró hasta 1972, cuando la Interestatal 40 pasó por alto la ciudad, obviando los muchos negocios locales que se alimentaban del tráfico fluido de la vieja carretera. Algunos de ellos se consumieron inmediatamente y otros continuaron funcionando durante algún tiempo,como el Club Café, que sobrevivió durante 20 años más.

LAS UVAS DE LA IRA.

Dos escenas de  Las uvas de la ira (John Ford, 1940)  fueron rodadas en Santa Rosa. En una, Henry Fonda (interpretando a Tom Joad) observa un tren de mercancías cruzando el puente sobre el río Pecos. En la otra, se ve el camión de los Joad cruzando el río por la carretera.

Las uvas de la ira Santa Rosa
Las uvas de la ira Santa Rosa

aunque, evidentemente, la interestatal pasó factura a la ciudad, hoy, gran parte de la economía de Santa Rosa sigue dependiendo de la industria turística. Y es que todavía sobreviven muchos letreros y edificios antiguos que recuerdan los días en que las brillantes luces de neón daban la bienvenida a los viajeros cansados y ávidos de una buena comida y un alojamiento cómodo.

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¡Un paseo por la “Calle principal de América”! 

Lugares de interés en Santa Rosa

La ruta 66 es una parte importante de la cultura estadounidense y las autoridades de Santa Rosa son conscientes de que la mejor manera de mantener el flujo de turistas es preservar el pasado y promocionar el patrimonio de la Carretera Madre en la ciudad para que otros puedan disfrutarlo en el futuro.

El recorrido por la ciudad,  viniendo del este,  debería empezar a partir de la salida 277 de la I-40 hacia la alineación de la Ruta 66, cuando para empezar,  sorprende a mano derecha un imponente cartel de una antigua gasolinera Texaco al que le faltan letras. No será la única estación de servicio abandonada en Santa Rosa.

Route 66 Auto Museum

Una parada obligatoria en Santa Rosa es el Museo del Automóvil de la Ruta 66, en la entrada del pueblo. Y es que la Ruta 66 cobra vida mientras se recorre esta icónica colección de automóviles clásicos, camionetas, juguetes, letreros (incluyendo el original de Fat Man, del desaparecido Club Cafe), surtidores de gasolina y recuerdos. Todos reunidos para celebrar y recordar los días de gloria de la Ruta 66. 

Hay suficiente cromado, alerones y acabados kitsch como para brindarle a cualquier aficionado a los autos una experiencia inolvidable. Para los amantes de las motos, también hay una BULTACO Matador MK3 250cc, un modelo que causó sensación en los circuitos de carreras entre los años 60 y 70.

Autoroute-66-Museum Santa Rosa Nuevo México

Llamativo reclamo del Museo, con uno de sus coches encima de un poste. Una tienda de regalos y un bar son parte de la experiencia en el lugar.

La Mesa Hotel

Un gran letrero de neón anuncia este motel de la década de 1940, que sigue funcionando después de 80 años.  

Rio Pecos Ranch Truck Terminal

Justo delante de la Mesa Hotel, a la izquierda, hay una terminal de camiones abandonada que abrió en 1955.

Hoy, el antiguo letrero de neón, que representa un camión con remolque cuyo conductor lucía un brazo animado,  y el edificio que lo acompaña, se desvanecen poco a poco bajo el sol y las temperaturas extremas de Nuevo México.

Terminal de camiones santa Rosa Nuevo México

Antiguo Lettie´s Restaurant

Junto al Econolodge Motel, todavía se puede ver el clásico letrero de neón con la palabra “Restaurant” del viejo Lettie’s, (“Route 66” desde 1986 hasta 2019, año en que cerró definitivamente) todo un ícono de la Ruta 66.

Lettie's Restaurant<br />
Santa Rosa
Lettie's Restaurant<br />
Santa Rosa

El viejo Lettie’s Restaurant, en una vieja postal y en una imagen de google maps, previa a 2019. 

Blue Hole

El Blue Hole de Santa Rosa es un estanque natural de 18 metros de diámetro y 24 de profundidad, con aguas sorprendentemente claras  y azules que esconden un sistema de cuevas submarinas que no fueron exploradas hasta 2013. 

Durante el apogeo de la Ruta 66. las familias paraban en este oasis popular en medio del desierto para darse un baño. También fue el lugar favorito de muchos buceadores hasta que en 1976,  dos jóvenes quedaron atrapados en las estrechas cuevas submarinas de la piscina.

Tras el accidente, la entrada a las cuevas fue cubierta con una rejilla de metal y olvidada hasta que en 2013, se permitió explorarlas a un grupo de buzos profesionales que, para empezar, se tuvieron que enfrentar a décadas de escombros. A día de hoy, el estudio de las cuevas continúa, ya que sigue sin conocerse el alcance de los profundos y estrechos pasillos. 

EL TRIÁNGULO DE SANTA ROSA, SANTA FE Y ALBURQUERQUE.

ALINEACIONES PRE Y POST 1937

US Highway 66 ha sufrido algunos cambios a lo largo de su historia, la mayoría de veces por la necesidad de hacer que sea más segura y acorde con el creciente número de vehículos en la carretera. Los tramos más inaccesibles o peligrosos muchas veces han sido objeto de adecuaciones y ampliaciones viales. De igual forma, algunas rutas que la US 66 había heredado de las carreteras históricas en uso antes de su formación, fueron abandonadas y reemplazadas por tramos de carretera completamente nuevos.

Los signos de esta evolución aún están a disposición del viajero hoy y representan una especie de monumento al que rendir homenaje al emprender un viaje por la antigua carretera.

Las huellas de esta evolución se pueden encontrar en Nuevo México, en el “triángulo” de Santa Rosa, Santa Fe y Albuquerque: la antigua carretera está, de hecho, dividida en alineaciones PRE y POST 1937, una especie de anillo que une las tres ciudades.

santa-fe-loop

El viejo trazado, que funcionó entre 1926 y 1937,  abandonaba Santa Rosa para continuar hasta Santa Fe para luego dirigirse hacia Alburquerque. A finales de 1937 el recorrido se modificó para que conectara Santa Rosa directamente con Albuquerque, olvidándose por completo de Santa Fe, la capital de Nuevo México. Este tramo acompañó a los viajeros hasta el mediados de la década de 1980, cuando la antigua carretera abdicó en favor de las modernas interestatales

 HISTORIA DEL TRAZADO DE LA RUTA 66 POR SANTA FE

La ruta 66 se creó en 1926, pero su trazado original no pasaba por Moriarty… Tomó otra ruta que se dirigía al norte desde Santa Rosa hasta Las Vegas (Nuevo México) y luego al oeste hacia SANTA FE. Desde la capital del estado se dirigía al sur, hacia ALBURQUERQUE. La razón de este recorrido circular fue que la antigua Ozark Trail, cuya alineación se aprovechó para la nueva Ruta 66, tenía su punto más occidental en Romeroville, Nuevo México, 

Desde Romeroville hacia el  oeste, el Camino de Santa Fe era parte de National Old Trails, que también se incorporó a la alineación de la Ruta 66 desde Los Ángeles hasta este punto.

Aunque la alineación original de la Ruta 66 se basó en la necesidad y utilizó los caminos ya existentes, era cuestión de tiempo que adoptara una alineación más corta y lógica entre Santa Rosa y Alburquerque, de este a oeste a través del estado de Nuevo México.

Arthur T. Hannett, gobernador de Nuevo México, ordenó que se construyera una carretera estatal desde Santa Rosa a Alburquerque,  colocando a esta ciudad en el principal cruce de caminos del estado y relegando a Santa Fe, capital del estado, a un segundo plano. El camino de tierra inicial se completó en 1928, un tiempo récord y, después de unos diez años, esta nueva ruta, completamente pavimentada, pasó a formar parte de la nueva alineación de la US Highway 66. También es la ruta que seguiría la Interestatal años después.

El cambio de ruta, sin embargo, no parece deberse a la lógica de la comodidad y rapidez que ofrecía la línea recta, sino que la verdadera razón podría ser el resultado de una venganza.

Cuentan que Hannett, después de perder las elecciones para la renovación del cargo a finales de la década de 1920, atribuyó su derrota a los políticos de su mismo partido en Santa Fe. En venganza, antes de que el nuevo gobernador pudiera tomar posesión, encargó la construcción de un nuevo tramo de carretera que fuera directamente desde Santa Rosa hasta Albuquerque, con el claro objetivo de aislar la capital del estado y sus negocios del resto del país.

Sea ese el motivo o no (la historia y la leyenda a menudo se solapan a lo largo de la Ruta 66),  la realidad era que el nuevo trayecto era mucho más corto y seguro que el anterior.

LA OZARK TRAIL

La Ozark Trail Association fue idea de William Hope “Coin” Harvey (1851-1936), un empresario, maestro y promotor activo del turismo. Él previó la importancia del automóvil en Estados Unidos y estableció Ozark Trail en 1913 para promover buenas carreteras, señales de tráfico y mapas. La nueva carretera creció hasta abarcar Missouri, Oklahoma, Texas y el este de Nuevo México.

Cuando se creó la Ruta 66, se alineó a lo largo del Ozark Trail desde Nuevo México hasta Missouri.

LA NATIONAL OLD TRAILS ROAD

En 1912, se formó la National Old Trails Road Association con el propósito de construir una buena carretera de costa a costa entre Los Ángeles y Baltimore con ramales a San Francisco y Nueva York.

Recibió su nombre del hecho de que siguió algunos de los senderos históricos de la Nación, como el Camino de Santa Fe.

Ahora tocará decidir qué camino se desea coger hacia Alburquerque : tomando la salida 256 hacia el extremo este de la alineación original de 1926 a través de Santa Fe, o continuar por la I-40, que es la alineación a partir de 1937 en este punto. Los dos trazados discurren junto a lugares históricos, ciudades fantasma, bellas vistas y  numerosos indicios de cuando la Ruta 66 era la Carretera Madre..

HISTORIAS DE LA RUTA 66 : Los Murales de Tucumcari

HISTORIAS DE LA RUTA 66 : Los Murales de Tucumcari

TUCUMCARI es un pequeño pueblo ubicado en la Ruta 66, entre Albuquerque, Nuevo México, al oeste y Amarillo, Texas, al este. Si bien ha vivido mejores tiempos, todavía ofrece atractivos para el viajero, como el Museo de los Dinosaurios, el Museo Histórico … o los espectaculares murales de Tucumcari.

Tucumcari-Mural

El mural del Lowe´s Supermarket, en la Tucumcari boulevard con 2nd St., es el más grande del mundo dedicado a la temática de la Ruta 66. Mide casi 40 metros de largo por 7 de alto. 

Los Murales de Tucumcari adornan las calles de la localidad. Hay muchos, puede que hasta más de 100. La mayoría se pueden encontrar a lo largo de la calle principal, Tucumcari Boulevard, o en sus alrededores, pintados en los negocios, casas, muros o estacionamientos. Otros están algo más alejados. No hay que seguir ningún orden ni ruta específica. Su temática es diversa. Mientras que algunos reflejan aspectos de la Ruta 66, otros están basados en la historia de la ciudad o el lejano oeste. 

Tucumcari-Murals-Radio-Station
Tucumcari-Murals-Horse
Tucumcari-Murals
Tucumcari-Murals

De entre todos los murales repartidos por el pueblo, hay 31 que han sido pintados por Doug y Sharon Quales, que se trasladaron aquí desde Louisiana porque, según Doug “había demasiadas paredes blancas”. La mayoría están al aire libre, pero para ver algunos de ellos han que entrar a locales como el McDonalds o el Dean´s Cafe. Cuando acabaron, la pareja se mudó a Benson, Arizona, donde se les encargó una nueva serie de murales.

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Es difícil encontrar un mapa de su ubicación (aunque en algunos establecimientos hay algo parecido) así que lo mejor es, simplemente, dar un paseo por el pueblo y encontrar tantos como se pueda.

Puede ser divertido. 

Tucumcari-Murals
Tucumcari-Murals

LA RUTA 66 EN NUEVO MÉXICO. Tramo 2: de Tucumcari a Santa Rosa, 94 km

LA RUTA 66 EN NUEVO MÉXICO. Tramo 2: de Tucumcari a Santa Rosa, 94 km

Para la mayoría de viajeros, Tucumcari es todo aquello que se desarrolla comercialmente alrededor de la interestatal 40, pero si se cruza la ciudad por la Ruta 66 la cosa se vuelve interesante. Los viajeros pueden imaginarse cómo era la Ruta 66 en sus días de gloria mientras pasean a lo largo de los 8 km del Tucumcari Boulevard, donde carteles de neón, moteles antiguos, cafés y tiendas  de curiosidades  todavía  conservan  parte de aquel ambiente de los años 40 y 50.

Más allá de Tucumcari, esperan varios pueblos fantasma ubicados en el tramo histórico de la Ruta 66 que une esta ciudad con Santa Rosa,  Nuevo México.

Blue Swallow Motel Nuevo México

Blue Swallow Motel. Tucumcari, Nuevo México

TUCUMCARI

Historia de Tucumcari…

Apodada en su día “Six-Shooter siding”, algo así como el “apartadero del revolver”, Tucumcari nació gracias al ferrocarril, de la mano de la línea de Rock Island en 1901. El campamento inicial no tardaría en llenarse de comerciantes, tabernas, jugadores y forajidos… 

Sus patrocinadores fueron cinco empresarios de Liberty, Texas, los hermanos M.B y A.D. Goldenberg, Jacob Wertheim, J.A. Street y Lee K. Smith, que compraron la tierra y donaron una parte para montar el campamento junto al tren. 

El primer tren de pasajeros llegó en 1902. A partir de entonces, la ciudad recibiría cuatro trenes de pasajeros al día, dos desde el este y dos desde el oeste.

Tucumcari-Mountain

Tucumcari Mountain. Oficialmente, el nuevo campamento fue bautizado como Douglas, pero más tarde adoptaría el nombre de Tucumcari (mirador, en comanche), como referencia a las poéticas montañas que hacen de telón de fondo de la ciudad. Según una leyenda india, la montaña obtuvo su nombre de dos jóvenes amantes, Tocom y Kari, que sufrieron una trágica muerte. Tocom murió asesinado en un duelo con un pretendiente rival y Kari se quitó su propia vida.

Algunos de los primeros negocios de la ciudad fueron el hotel Waldorf-Astoria (1902), con 12 habitaciones que costaban 2$ la noche, el Monarch Saloon y una serie de tugurios para atender a los más canallas… La casa de M.B. Goldenberg  está considerado como el primer hogar permanente de Tucumcari. 

En 1910, Tucumcari ya tenía más de setenta negocios, escuelas y varias iglesias. Sobrevino la Gran Depresión y la ciudad pudo salir adelantegracias a los empleos que surgieron con la llegada de la Ruta 66.

Con 6194 habitantes,  en 1946 era una ciudad importante en el desierto de Nuevo México.  

Conociendo la ciudad

En la actualidad, con una población de más de 6.000 habitantes, Tucumcari sigue siendo próspera y no le faltan atractivos, como  el Museo de Dinosaurios de Mesalands, que alberga la colección más grande del mundo de esqueletos de dinosaurios de bronce a escala real, el Museo Histórico, con una exposición sobre la Ruta 6, el mural más grande del mundo dedicado a la Ruta 66 o  la visita a Tucumcari Boulevard.

Tucumcari-Mural

Mural en Lowe´s Supermarket, en Tucumcari

Recorrer TUCUMCARI BOULEVARD es casi como retroceder sesenta años en el tiempo. Al entrar a la ciudad por aquí, por la antigua Ruta 66, hay un puesto comercial muy visitado por los viajeros, el TEE PEE CURIOSEsta tienda de regalos empezó en la década de 1940, como una gasolinera y una tienda de alimentación. Con la nueva carretera en 1959, quitaron la gasolinera, se añadió la entrada con forma de tee pee y la evolucionó hasta la actual tienda de regalos.

Probablemente, el lugar más reconocible y fotografiado de la ciudad sea el BLUE SWALLOW MOTEL, cuyas señas de identidad son un viejo neón y su histórica golondrina azul. Ambos siguen iluminando el paso de vehículos por la noche, invitando a parar y descansar en sus legendarias instalaciones.

Blue-Swallow-Motel

Fundado en 1939, el Blue Swalow Motel es uno de los hoteles míticos de la Ruta 66. En segundo plano, el Tee Pee Curios.

Los espectaculares MURALES de Tucumcari son otro de los reclamos de la ciudad.  Además del  mural del Lowe´s Supermarket,  de casi 40 metros de largo por 7 de alto, situado en Tucumcari boulevard con 2nd St., hay 30 murales más repartidos por el pueblo, todos ellos pintados por Doug y Sharon Quales, que se trasladaron aquí desde Louisiana porque, según Doug “había demasiadas paredes blancas”. la mayoría están al aire libre, pero para ver algunos de ellos han que entrar a locales como el McDonalds o el Dean´s Cafe. 

En el  2202 W de Tucumcari Boulevard se encuentran las ruinas desoladas del histórico PARADISE MOTEL & CAFE, construido en 1950 y cerrado en los 90 St. Los clásicos letreros de neón fueron retirados después de que la el edificio sufriera dos incendios en menos de seis meses en 2017 y 2018. Clovis Signs, la empresa de letreros de neón más cercana a Tucumcari, los compró para restaurarlos y sumarlos a su colección personal. 

Los grafitis, los techos destruidos, las paredes quemadas, los muebles desparramados crean una atmósfera muy tétrica, pero ideal para los amantes de la fotografía  urbex.

Hay que reservar un tiempo razonable para hacer docenas de fotografías antes de salir de nuevo a la carretera y dirigirse hacia Montoya, Newkirk, Cuervo  y Santa Rosa. 

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MONTOYA

Un poco de historia…

Como los pueblos del sudoeste, Montoya (1902) nació como un punto de carga para el Ferrocarril, que transportaba mercancías y suministros para los aldeanos y los ranchos ganaderos de la zona. El asentamiento inicial, a medio camino entre Tucumcari y Santa Rosa ( a un día de viaje entre ambos ) creció y atrajo nuevos capitales como el del experimentado comerciante G.W. Richardson, de Missouri, quien abrió su ahora histórica tienda en 1908. 

En 1918, Nuevo México comenzó a mejorar la carretera entre Tucumcari y Santa Rosa, lo que provocó un aumento de tráfico a través de la ciudad. Al igual que los ganaderos y los trabajadores del ferrocarril, los constructores de carreteras activaron la economía del pueblo. También impulsaron la tienda de Richardson.

En 1925, el mismo año que se realizaron las mejoras en la carretera, Richardson reubicó su tienda más cerca de la carretera y reemplazó su modesta construcción de madera por un edificio de piedra arenisca roja.

Cuando la Ruta 66 se abrió paso, se abrieron nuevos negocios para satisfacer a los desplazados por la Gran Depresión y el Dust Bowl y, más adelante, para acoger  a los primeros turistas que se detenían en Montoya para abastecerse de comida y gasolina. En aquellos días, la Richardson’s Store era una parada muy popular.

En 1956 el tráfico se desvió hacia la nueva interestatal 40, y aunque había una salida cercana, el paso de vehículos se redujo dramáticamente hasta que finalmente el pueblo se abandonó.

Ahora todo lo que queda aquí son recuerdos que representan sueños perdidos y esperanzas fallidas.

Lo que queda de Montoya…

Hoy, Montoya tiene algunas casas dispersas, los restos de la Richardson Store, que figura en el Registro Nacional de Lugares Históricos,  algunos (pocos) edificios en ruinas, una antigua iglesia y un cementerio. 

Montoya se encuentra en la salida 311 de la I-40, si es que no se viene por la ruta 66. El primer sitio visible al entrar en el poblado abandonado (también es visible desde la carretera ) es la Richardson´s Store, ubicada entre las vías del Ferrocarril y la Ruta 66.  

La tienda estaba junto a una arboleda con mesas para picnic y vendía víveres, recambios para automóviles y suministros de trabajo a los turistas,  residentes y ganaderos locales. 

También  ofrecía servicio postal y, como otras tiendas locales de la época, era un lugar de reunión popular para la comunidad. 

Richardson´s Store funcionó hasta que, a mediados de los 70, falleció su propietario. Desde entonces, y durante más de 20 años,  Charles B. Domínguez, un amigo de la familia, se ocupó de ella, aún estando vacía. 

Durante ese periodo,  la tienda ofreció una oportunidad para viajar en el tiempo, pues se cerró con todo lo que quedaba en los estantes. Más allá de una cerca metálica, los visitantes podían ver las antiguas bombas de gasolina, que hablaban de tiempos mejores, cuando el precio de la gasolina era de 64 centavos el galón.

En su día, el edificio se valló en espera de una reparación que nunca llegó. Actualmente está completamente desahuciado. Su pórtico colapsó hace años y el edificio en sí está muy deteriorado. Apenas se dejan ver las letras descoloridas que anunciaban “Richardson Store”.

Richardson´s-Store-Montoya-Nuevo-México

Entre 1930 y 1940, los viajeros encontraron algo frío para beber bajo los altos olmos que daban sombra a Richardson Store que fue diseñada para ser lo más fresca posible, con un gran pórtico al frente que daba sombra a las ventanas y a las bombas de gasolina.

Richardson´s-Store-Montoya-Nuevo-México

 La tienda de Richardson´s fue incluida en el Registro Nacional de Lugares Históricos en 1978, lo que no ha evitado que lo único que quede sea un viejo edificio colapsado ( la primera foto es previa a 2014, antes de que el techo de la cubierta de la entrada se derrumbara ). Foto: Ammodramus

Otra de las estructuras que llama la atención en Montoya es un antiguo edificio de piedra de dos pisos que permanece en pie en medio de la nada. Data de principios del siglo XX, mucho antes de que la Ruta 66 atravesara el pueblo, y fue construido por Sylvan R. y Maria Ignacia Hendren como una vivienda de cuatro habitaciones.  Los residentes de Montoya la llamaban cariñosamente “Casa Alta”.

Tampoco hay hay que perderse el cementerio local de 1910 y la iglesia de Santa Juana de Arco.

La inscripción en la puerta de la iglesia reza “Iglesia de Santa Juana de Arco En Memoria de Cirilio Martínez”. Es un edificio modesto de un sólo habitáculo, pintado de blanco, con cubierta a dos aguas, cuya cúspide tiene una cruz sobre la entrada. En su interior se pueden ver unos bancos y un altar austero.

En el cementerio, en un extremo del pueblo,  hay una tumba a nombre de Cirilio Martínez (n. 1906 – m. 1976). Data de 1910. No lo adornan más que arbustos y el ruido del tráfico de la I-40.

Montoya-Nuevo-México

Antigua tienda en ruinas

joan-of-arc-church Montoya-Nuevo-México

Iglesia de Juana de Arco. Montoya, Nuevo-México

Desde Montoya la antigua Ruta 66 circula paralela a la Interestatal. Unos 20 km más al oeste se llega a la antigua ciudad de NEWKIRK.

NEWKIRK

NEWKIRK es otro de los muchos pueblos a lo largo de la ruta 66 que se desvaneció rápidamente después de que la interestatal lo pasara por alto.

Como Montoya y otras tantas localidades del suroeste, Newkirk se fundó en 1901 cuando llegó el ferrocarril. El asentamiento original se conoció como Conant, en honor a un ranchero local, pero se cambió por el nombre de la ciudad natal de otro de los nuevos habitantes, Newkirk, Oklahoma. 

Nunca llegó a ser una gran ciudad.  No pasó de 115 habitantes, 2 gasolineras y 2 cafes en su mejor época (alrededor de 1946). Hoy es un pueblo fantasma que conserva un par de estaciones de servicio abandonadas y algunos edificios de lo que alguna vez fue una bulliciosa calle principal.

Breve visita a Newkirk

Lo primero que llama la atención al entrar en Newkirk por el este es que hay una gasolinera en funcionamiento. Es la antigua estación de Whiting Brothers  que ha sobrevivido al paso del tiempo y sigue en marcha, a pesar de los cambios. 

Pasadas las ruinas de una antigua oficina de correos, tienda y gasolinera Shamrock creada en 1910,  se encuentran los restos de otra estación de servicio abandonada . Un cartel descolorido anuncia que se llamaba Wilkerson’s. Cuando abrió la interestatal, el negocio se desplomó y agonizó hasta 1989, año en que, finalmente tuvo que cerrar.

Newkirk Nuevo México

 Este antiguo edificio (1910)  fue una vez una gasolinera, una oficina de correos y una tienda. Aunque sigue en pie, está totalmente abandonado. Debajo del dosel todavía se pueden ver las letras descoloridas que anuncian el negocio. Foto: Ammodramus

Wilkerson´s Newkirk Nuevo México

La antigua tienda y gasolinera  Wilkerson´s está en ruinas, el dosel se está derrumbando y los tableros que una vez anunciaron la marca de gasolina Gulf, se están desvaneciendo. En uno de los laterales del edificio apenas ya se puede leer “Wilkinson’s Country Store. Sold ice, groceries and Gulf gasoline”.

A sólo 14 km de distancia de Newkirk por la Ruta 66 se encuentran los edificios abandonados que conforman el casco antiguo de Cuervo, Nuevo México.

CUERVO

En 1946 CUERVO tenía una población de 128 habitantes. Hoy es casi un pueblo fantasma con un centro histórico salpicado de ruinas a ambos lados de la carretera. No queda más que  algunas casas dispersas, un par de iglesias (una de ellas todavía abierta) y una gasolinera Texaco de los 40-50 que está abandonada. Vestigios de un pasado mejor que no dejan de ser una oportunidad interesante para explorar fotográficamente.  

Como sus vecinas, la ciudad se fundó en 1902, cuando el ferrocarril que expandía sus vías hacia el oeste construyó una estación, que denominó “Cuervo”. Con ella también llegó la oficina de correos, que se abrió ese mismo año.

Con el auge de la Ruta 66, a partir de 1926, se abrieron algunas estaciones de servicio y varias tiendas para atender a los viajeros. Con todo ello, el pueblo creció y levantó un par de iglesias, que todavía se tienen en pie.

El sistema de carreteras interestatales que se creó en 1956 llegaría a Cuervo a fines de la década de 1960, por lo que el tráfico dejó de fluir por su calle principal y la economía local se hundió dramáticamente. 

Un paseo por Cuervo

Entrando por el oeste, lo primero que se ve es una antigua gasolinera abandonada junto a la carretera. A este lado también hay una iglesia, a la que es difícil llegar. 

En el lado sur de la interestatal, además de ruinas se encuentra la centenaria iglesia católica de Cuervo, que se supone que no ha sido abandonada durante todos estos años, ya que parece haberse conservado mejor que sus edificios vecinos. 

No hay demasiado más para ver aquí, a no ser que uno quiera hacer un tour fotográfico completo. 

Cuervo-Nuevo-México

Gasolinera abandonada junto a la carretera

Santa Rosa, la próxima parada  está a sólo unos  treinta quilómetros de distancia por la antigua Ruta 66.

HISTORIAS DE LA RUTA 66: LA TRAGEDIA DEL STATE LINE BAR EN GLENRIO

HISTORIAS DE LA RUTA 66: LA TRAGEDIA DEL STATE LINE BAR EN GLENRIO

El State Line Bar en Glenrio, en la frontera entre Nuevo México y Texas, es hoy un edificio abandonado y aparentemente poco atractivo, pero, en realidad, este viejo edificio de 1935 es un santuario para los cazadores de historias macabras.

Y es que en 1973, el bar sería el escenario de una tragedia que lo cerraría para siempre: el asalto y brutal asesinato de Dessie Leach.  

State-Line-Bar Glenrio

State Line Bar, Glenrio, en la actualidad. En 1960,  el edifcio se remodeló completamente hasta tener el aspecto que tiene hoy en día. 

John Wesley Ferguson construyó el State Line Bar en 1935, un bar junto a la carretera que fue pasando de propietario en propietario hasta que fue adquirido por Albert Kenneth y Dessie Leach, una pareja que había llegado a Glenrio a finales de la década de 1950.

En aquellos tiempos, los tramos solitarios de la carretera como los de Glenrio eran peligrosos. Un asunto que preocupaba tanto a los Leach como a los demás propietarios locales.

Aún así, a pesar de un evidente desamparo, los negocios seguían abriendo. 

State-Line-Bar-&-Texaco-Service

Antigua postal de los primeros años del State-Line-Bar-&-Texaco-Service donde se podía tomar una copa, repostar gasolina y comprar sellos. 

El 10 de julio de 1973 amaneció como cualquier otro día en Glenrio. Faltaban apenas dos meses para que el tráfico dejara de fluir definitivamente por la calle principal del pueblo. Esa mañana, Dessie, de 58 años, atendía el bar sola. Sus únicos clientes eran una pareja que estaba allí de paso.

Al rato, un joven rubio con tejanos azules y camisa floreada entró al local, cortando la conversación de Dessie con sus dos clientes, que abandonaron el bar en cuanto pudieron…

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Cornelia Tapia se disponía a ir a trabajar cuando escuchó un ruido en el State Line Bar. Para horror suyo, vio a una mujer tambaleándose por la puerta trasera del local con el vestido cubierto de sangre y agarrándose el estómago. Era Dessie Leach, que moriría después de ser apuñalada durante el robo, antes de que pudiera ser trasladada al hospital de Tucumcari.

John Wayne Lee tenía 31 años cuando fue capturado un par de horas después en Vega, Texas, a 60 km de Glenrio, donde se constató que, además de un cuchillo cubierto de sangre, en su camioneta también llevaba dos pistolas. Nunca llegó a explicar por qué había apuñalado a la Sra. Leach. Era una mujer pequeña fastidiada por la artritis e incapaz de resistirse a un robo. Y fue apuñalada cuatro veces…

El 31 de octubre de 1973, Lee fue declarado culpable de asesinato y robo a mano armada, pero se libró de la pena capital, que por entonces estaba vigente en el estado.

Por matar a puñaladas a Dessie Leach se le condenó a dos penas consecutivas de entre 10 y 50 años, pero inexplicablemente salió de prisión tras cumplir menos de cuatro, ya que en mayo de 1977 fue indultado por el Gobernador del Estado. 

State Line Bar Alburquerque Journal

Alburquerque Journal. 13 de noviembre de 1973.

La muerte de Dessie supuso el final del State Line Bar después de casi cuarenta años. Albert se mudó a San Jon y pasó sus últimos años criando caballos de carreras. El local permanece abandonado desde hace tiempo y el mobiliario que todavía se conserva en su interior se va desmoronando poco a poco. 

 

El asalto y brutal asesinato de Dessie Leach es ignorado por la gran mayoría de turistas que fotografían las ruinas y el olvido del viejo bar… Y es que la muerte de Dessie Leach ahora es sólo un murmullo en la historia de Glenrio.