La Ruta 66 en California: del desierto de Mojave al Pacífico, el gran final de la travesía
✍️ Guía escrita por Xavi, viajero por carretera y creador de Carreteras Infinitas, basada en experiencia real recorriendo la Ruta 66 | Última actualización: 2025
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Inicio: Needles, CA (frontera con Arizona)
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Final: : Santa Monica, CA (océano Pacífico
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Longitud total: 505 km
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Duración recomendada: 4–5 días para recorrerla con calma.
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Qué la hace especial: Los paisajes desérticos del Mojave y la llegada simbólica al muelle de Santa Mónica, donde la Ruta 66 se encuentra el Pacífico.
Recorrido completo de la Ruta 66 en California por tramos

California es hogar de paisajes extraordinarios y de grandes contrastes, tanto naturales como urbanos (con tres de las ciudades más emblemáticas del oeste americano: San Diego, Los Angeles y San Francisco).
Los paisajes alpinos de Mammouth Lakes, los parques nacionales ( cuenta con 9, más que cualquier otro estado…), escenarios de película como las playas de Santa Monica o las colinas de San Francisco, desiertos donde apenas se desarrolla vida, serpenteantes carreteras panorámicas con vistas al Pacífico, la industria cinematográfica y las nuevas tecnologías, Disneyland, la mente abierta de San Francisco y barrios, como Hollywood o Beverly Hills, más famosos incluso que la propia ciudad de que los aloja…
… California, en si misma, resume todo lo que da de sí la Costa Oeste.
La Ruta 66 cruza California desde el río Colorado hasta las playas de Santa Monica, en Los Angeles.
- Área: 423.970 km2
- Población: 39,24 millones (2021).
- Capital : Sacramento, con 525.041 habitantes, 2,136,604 con el área metropolitana (2021)
- Punto más alto: Mount Whitney , 4.421 m
- Es el estado más poblado de EE.UU. El tercero más grande después de Alaska y Texas.
- Admisión como estado de la Unión: 9 de septiembre de 1950.
- Longitud de la Ruta 66 en California: 536 km.
- Etimología: Las novelas de caballerías fueron populares en España durante los años 1400 y 1500. Una de ellas mencionaba una isla mítica situada en la costa occidental de las Indias, llamada California.
California es un verdadero mosaico de paisajes y contrastes donde se entrelazan maravillas naturales, vibrantes entornos urbanos y un estilo de vida muy «americano».
Majestuosas montañas, como las de Mammoth Lakes, parques nacionales, más que ningún otro estado, emblemáticas playas, como las de Santa Mónica o Venice Beach, colinas imposibles y mentalidad abierta en San Francisco, desiertos áridos y serpenteantes carreteras panorámicas que abrazan la costa del Pacífico, barrios como Hollywood y Beverly Hills, casi tan famosos como la ciudad que los acoge, industria cinematográfica, innovaciones tecnológicas, y hogar de lugares tan emblemáticos para el entretenimiento familiar como Disneyland o Universal´s…
California encapsula la esencia misma de la Costa Oeste…

Un poco de historia…
Los seres humanos han habitado California durante al menos 10.000 años. Más de 70 grupos nativos americanos han dejado su huella en esta rica y vibrante tierra a lo largo de los tiempos.
Seducidos por el comercio de pieles, las fértiles granjas y ranchos, las colinas llenas de oro y los abundantes recursos de una nueva tierra, California siempre ha atraído a los espíritus aventureros y las almas más intrépidas…
En 1542, los exploradores españoles navegaron a lo largo de sus costas, incorporando esta extraordinaria región al Virreinato español de Nueva España, actual México. Posteriormente, en 1769, misioneros españoles construyeron pueblos alrededor de sus misiones, estableciendo las bases para ciudades como Los Ángeles, San Francisco o San Diego.
México retuvo California después de su independencia de España en 1821, pero una creciente afluencia de colonos, mineros y tramperos estadounidenses crearía disturbios y revueltas durante las décadas de 1830 y 1840. La rebelión de 1846 condujo a la creación de la República de California y después de la Guerra México-Estadounidense (1848), el área fue cedida a los EE. UU.
Finalmente, en 1850, California se unió a la Unión como un estado libre de esclavos, y en 1869, el ferrocarril transcontinental la conectó con el resto del país, abriendo un mundo de posibilidades para un país en emergencia.
La Ruta 66 en California
California es el octavo y último estado en este largo y emocionante recorrido desde Chicago hasta las míticas aguas de Santa Monica.
La sección californiana de la Ruta 66 invita a explorar los diversos y sorprendente paisajes del Estado Dorado. Desde los pequeños pueblos fantasma en el desierto de Mojave hasta la imponente expansión urbana de la bulliciosa Los Ángeles, su recorrido está repleto de icónicas e interesantes atracciones al borde de la carretera. Y es en el vasto desierto donde la Ruta se mantiene maravillosamente intacta, preservando un sorprendente número de vestigios de los tiempos anteriores a las grandes autopistas, que sobreviven soportando uno de los climas más desapacibles de Estados Unidos.
Tómate tu tiempo para descubrir el pintoresco bosque de cristal de Elmer’s Bottle Tree Ranch o para capturar una foto junto al recién restaurado letrero de neón del Roy’s Motel and Cafe… Antes de que te des cuenta, estarás terminando este viaje épico al final del muelle de Santa Mónica, donde la Costa Oeste se encuentra con el Océano Pacífico
Durante muchos años, los viejos senderos forjados por los primeros exploradores marcaron el camino hacia el oeste, pero durante los años de la Gran Depresión una nueva carretera empezó a abrirse camino a través de los pequeños pueblos de la América interior.
La flamante Ruta 66 se convirtió de la noche a la mañana en una especie de carretera de los sueños para miles de esperanzados habitantes del medio oeste y del sur que se aventuraban hacia California en busca de una vida mejor, especialmente durante la gran sequía que asoló el corazón del país entre los años 1934 y 1936.
Se estima que unos 210.000 inmigrantes llegaron a California huyendo de la Gran Depresión y la devastadora tormenta de polvo que arrasó millones de hectáreas en Texas, Oklahoma, Arkansas y Colorado. Para todos ellos, la Ruta 66 se convirtió en el camino hacia la Tierra Prometida, con sus leyendas y mil historias. Por ella cruzarían el temible desierto de Mojave y llegarían al fértil valle de San Bernardino, puerta de entrada a Los Ángeles y al Océano Pacífico.
La difícil situación de los Oakies (así es como se llamaba despectivamente a los inmigrantes de Oklahoma, pero por extensión, a todo aquel que llegara a California para buscar trabajo) se convirtió, tristemente, en parte de la historia de la Ruta 66.
Con las penurias de los viajeros emergieron las posibilidades económicas de las ciudades por las que pasaba la Ruta 66 y floreció una nueva industria destinada a atender las demandas de los viajeros y a disipar las estrecheces de los oscuros días del Dust Bowl y la Gran Depresión…
Tras el fin de la terrible crisis económica, las románticas costas occidentales de California se abrieron a una nueva nación que anhelaba viajar.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial, la Ruta 66 ya era una celebridad en si misma, pero la guerra traería aún más cambios en una carretera que, para entonces ya comenzaba a adquirir el estatus de legendaria…
John Steinbeck escribió sobre las consecuencias del Dust Bowl en su libro «Las uvas de la ira» (1939) y elevó a la familia Joad al subconsciente colectivo estadounidense, conectándolos para siempre con la Carretera Madre…
Se estima que el 65 por ciento del total del tráfico en Estados Unidos, siguió la Ruta 66 en dirección oeste durante la década de 1930.
La Ruta 66 se convirtió en una vía estratégica para el movimiento de tropas y suministros hacia California, donde surgieron bases aéreas, centros de entrenamiento y fábricas de armamento.
Los años de la posguerra trajeron una migración a California aún más grande que en los años de la Gran Depresión. Muchos soldados, que nunca antes habían estado en California, se enamoraron de su clima agradable y su belleza natural, lo que les llevó a regresar una vez finalizado el conflicto.
Al mismo tiempo llegó la época dorada de un turismo que, impulsado por la creciente prosperidad que permitió a las familias disfrutar de vacaciones, vivió un auténtico renacer… Los viajes en la Ruta 66 aumentaron, y la industria turística, que se había ralentizado durante la guerra, se recuperó con entusiamo.
Estados Unidos estaba en movimiento y California era el destino.
Surgieron un sinfín de negocios a lo largo de la ruta para aprovechar el filón del creciente comercio turístico. En los bordes de la carretera se agrupaban brillantes letreros de neón, tiendas de curiosidades, acogedoras cafeterías familiares y todo tipo de «trampas» para atraer la atención del automovilista.
En 1946, Bobby Toop, que se mudó con su familia a la soleada California para perseguir su sueño de ser compositor y actor, creó, junto a su esposa, la inolvidable canción «Get Your Kicks on Route 66«, que ha sido interpretada por grandes artistas como Nat King Cole, Bing Crosby o los mismísimos Rolling Stones.
Este famoso enunciado, que puede significar algo así como «pásatelo bien en la Ruta 66, es una de las frases más recurrentes cuando se habla de la Carretera Madre.
Hoy, en pleno proceso de resurrección después de muchos años de abandono, la Ruta 66 se ha convertido en un destino en sí mismo, donde aventureros y lugareños celebran con nostalgia su emocionante pasado.
Breve historia de la Ruta 66 en Arizona
1926
EL ÚLTIMO TRAMO HACIA EL PACÍFICO
Con la designación oficial de la Ruta 66 en 1926, California se convirtió en el destino final de la carretera más famosa de Estados Unidos. El trazado atravesaba el desierto de Mojave antes de llegar al área metropolitana de Los Ángeles y, posteriormente, hasta Santa Mónica, junto al océano Pacífico.
La ruta conectaba localidades como Needles, Barstow, San Bernardino y Pasadena, culminando en una de las regiones más dinámicas y pobladas del país. Para millones de viajeros, California representaba la promesa de nuevas oportunidades y un futuro mejor.
1930s
LA GRAN DEPRESIÓN Y EL DUST BOWL
Durante la Gran Depresión, cientos de miles de personas procedentes de Oklahoma, Texas, Arkansas y otros estados del centro del país recorrieron la Ruta 66 en busca de trabajo y mejores condiciones de vida en California.
La llegada masiva de estos migrantes transformó profundamente el estado. Ciudades como San Bernardino y Barstow se convirtieron en importantes centros de acogida y abastecimiento, mientras que Los Ángeles simbolizaba el sueño de una nueva vida al final de la carretera.
1930s - 40s
MEJORA DE INFRAESTRUCTURAS
Durante las décadas de 1930 y 1940, la Ruta 66 en California experimentó importantes mejoras en sus infraestructuras. El pavimento fue ampliado y modernizado para soportar el creciente tráfico de viajeros y mercancías.
La carretera desempeñó además un papel estratégico durante la Segunda Guerra Mundial, facilitando el transporte de tropas y suministros hacia las bases militares y los centros industriales de la costa oeste.
1940s - 50s
EL ESPLENDOR DEL VIAJE POR CARRETERA
Tras la guerra, California vivió una auténtica época de esplendor. El auge del automóvil y del turismo impulsó el desarrollo de moteles, cafeterías, estaciones de servicio y atracciones de carretera a lo largo de todo el recorrido.
Lugares como Barstow y San Bernardino prosperaron gracias al flujo constante de viajeros. En el área de Los Ángeles, la Ruta 66 se integró en la cultura automovilística californiana, mientras que numerosos restaurantes, neones y establecimientos emblemáticos se convertían en símbolos de la carretera.
Durante estos años nacieron muchos de los iconos que hoy forman parte del imaginario de la Ruta 66 y de la cultura popular estadounidense.
1956 -1970s
AUTOPISTAS Y DECLIVE
La aprobación del Sistema Interestatal en 1956 inició una profunda transformación. La construcción de las autopistas I-40, I-15 e I-10 sustituyó progresivamente amplios tramos del recorrido original.
El tráfico se desplazó hacia las nuevas vías rápidas y muchas pequeñas empresas familiares desaparecieron. Sin embargo, la expansión urbana del sur de California hizo que numerosos segmentos de la Ruta 66 continuaran formando parte del entramado viario de ciudades y suburbios.
1985
EL FIN OFICIAL DE LA RUTA 66
En 1985, la Ruta 66 fue oficialmente retirada del sistema federal de carreteras. En California, gran parte del antiguo trazado pasó a integrarse en avenidas urbanas y carreteras estatales.
Aunque la designación oficial desapareció, muchos de sus lugares históricos permanecieron activos y continuaron formando parte de la identidad cultural del estado.
1980- actualidad
PRESERVACIÓN Y MEMORIA
California ha desempeñado un papel fundamental en la conservación de la memoria de la Ruta 66. Ciudades como Barstow, San Bernardino y Santa Mónica han restaurado numerosos edificios históricos, letreros de neón y negocios clásicos vinculados a la carretera.
El famoso cartel «End of the Trail» del muelle de Santa Mónica se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles de la Ruta 66, atrayendo cada año a viajeros de todo el mundo.
Hoy, California representa la culminación del viaje por la Mother Road y conserva una parte esencial del legado cultural, turístico y sentimental asociado a la carretera más famosa de Estados Unidos.
Recorrer la Ruta 66 en California significa atravesar paisajes desérticos, ciudades históricas y barrios legendarios hasta alcanzar el océano Pacífico. Es el último capítulo de una travesía que durante casi un siglo ha simbolizado la libertad, la aventura y el sueño americano.
Nuestro viaje por California
La entrada en California se produce tras cruzar el río Colorado y dejar atrás Arizona. El cambio de paisaje es inmediato. Las montañas desaparecen progresivamente y el inmenso desierto de Mojave se extiende ante nosotros con una sensación de amplitud y soledad difícil de encontrar en otros lugares de la Ruta 66. Durante muchos kilómetros, la carretera atraviesa un territorio áspero y fascinante que permite comprender mejor las dificultades que afrontaban los primeros viajeros.
La primera localidad importante es Needles, situada junto al río Colorado. Su nombre puede no resultar especialmente evocador, pero durante décadas fue una parada fundamental para quienes se aventuraban a cruzar el abrasador desierto californiano. Todavía conserva varios vestigios de la época dorada de la Ruta 66 y un ambiente tranquilo que recuerda tiempos más prósperos.
A medida que avanzamos hacia el oeste, la carretera se adentra en el corazón del desierto de Mojave, uno de los paisajes más característicos de California. El aislamiento, las largas rectas y las montañas que se recortan en el horizonte crean una atmósfera casi cinematográfica. En esta parte del recorrido aparecen pequeñas comunidades y antiguas estaciones de servicio que evocan el espíritu más auténtico de la vieja carretera.
Una de las paradas más curiosas es Amboy, una diminuta población que sobrevivió gracias a la Ruta 66 y que hoy se ha convertido en uno de sus grandes iconos. Su famoso Roy’s Motel & Café, con su inconfundible cartel de neón, es uno de los lugares más fotografiados de toda la carretera y un símbolo del esplendor de los años cincuenta.
El recorrido continúa entre paisajes desérticos hasta alcanzar Barstow, una de las ciudades más importantes del tramo californiano. Históricamente fue un gran centro ferroviario y una parada imprescindible para los viajeros. Hoy sigue siendo un excelente lugar para hacer una pausa y descubrir algunos de los testimonios mejor conservados de la historia de la Ruta 66.
Más al oeste aparece Victorville, una ciudad estrechamente vinculada al desarrollo de la carretera y al crecimiento del sur de California. Aquí el paisaje comienza a transformarse y la sensación de aislamiento del desierto da paso gradualmente a áreas cada vez más urbanizadas.
La llegada a San Bernardino marca uno de los momentos más significativos del recorrido. La ciudad ocupa un lugar destacado en la historia de la Ruta 66 y del automóvil en Estados Unidos. Además, fue aquí donde abrió uno de los primeros restaurantes de McDonald’s, un establecimiento que acabaría revolucionando la forma de viajar y de comer por carretera.
A partir de este punto, la Ruta 66 se integra en el inmenso entramado urbano del área metropolitana de Los Ángeles. Localidades como Rancho Cucamonga, Pasadena o Arcadia conservan numerosos edificios históricos, antiguos moteles y algunos de los neones más emblemáticos del recorrido. Aunque el tráfico y la expansión urbana han transformado profundamente la carretera, todavía es posible encontrar muchos rincones que evocan la edad dorada del viaje por carretera.
Finalmente, tras atravesar las grandes avenidas de Los Ángeles, la Ruta 66 alcanza Santa Mónica y las aguas del océano Pacífico. El famoso muelle y el cartel que señala el final del recorrido simbolizan la culminación de un viaje legendario que comenzó miles de kilómetros atrás, en Chicago.
Pocos lugares transmiten una sensación tan especial como este último tramo. El océano marca el final físico de la carretera, pero también el cierre de una experiencia que ha acompañado a generaciones de viajeros durante casi un siglo.
Al abandonar Santa Mónica, queda la sensación de haber recorrido uno de los capítulos más emblemáticos de toda la Ruta 66. Desde los silenciosos paisajes del desierto de Mojave hasta las vibrantes calles de Los Ángeles y el Pacífico, California representa la culminación perfecta de la carretera más famosa de América y el destino con el que soñaron millones de viajeros durante generaciones.
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