Salvaje y extensa, Arizona es de sobras conocida por su clima árido y sus paisajes desérticos. A su paso por este tramo, la Ruta 66 atraviesa reservas de los indios Navajo, el Desierto Pintado, el Parque Nacional del Bosque Petrificado, algunas ciudades que han sobrevivido al progreso y otros lugares que han sucumbido al inevitable paso del tiempo.
La Ruta 66 en este tramo, o está muy dañada o directamente no existe, y los únicos tramos que son todavía transitables se encuentran entre las diferentes atracciones que bordean la I-40, por lo que es mejor ir saliendo y entrando de la autopista como mínimo hasta Winslow.











