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A lo largo de los años, la histórica Ruta 66 ha llevado a incontables viajeros al corazón de Joplin, una ciudad vibrante que se erige como la cuarta área metropolitana más grande de Missouri. Hoy en día, el espíritu de la carretera sigue vivo, atrayendo a miles de aventureros que, en su travesía por esta legendaria ruta, hacen una pausa en Joplin para descubrir el alma de las pequeñas ciudades estadounidenses y la historia que se esconde en cada esquina.
Hoy en dia, Tulsa, Oklahoma, dispone un importante legado histórico y trabaja para conmemorar la Ruta 66 y maximizar la experiencia de los viajeros, por la ciudad, conservando antiguas estaciones de servicio, hoteles, teatros y edificios Art Deco.
La Ballena Azul de Catoosa es una de las atracciones más famosas de la U.S. Route 66. Situada en la pequeña localidad de Catoosa, cerca de Tulsa, esta enorme ballena azul de 25 metros de largo fue construida en 1972 por Hugh Davis como regalo de aniversario para su esposa. Con el tiempo se convirtió en uno de los iconos más queridos de la Carretera Madre y hoy sigue siendo una parada imprescindible para los viajeros que recorren la histórica Ruta 66 en Oklahoma.
Continuamos por Carterville, Webb City en dirección a Joplin, donde notamos montones de chatarra y viejos recuerdos de las antiguas minas de la zona.
Entre Joplin, Missouri y Tulsa, Oklahoma, la Interestatal 44 es una carretera de peaje, por lo que muchos viajeros optan por una alternativa para evitar pagarlo. Paradójicamente, eso convierte a la I-44 en un aliado para promocionar la Ruta 66 puesto que ese peaje, inesperadamente ayuda a mantener vivos los pueblos y los negocios atravesados por la antigua Carretera Madre. Lugares donde el pasado sigue estando muy presente. De ese modo, cruzar Oklahoma se convierte en una aventura fascinante donde uno siente que forma parte del entorno que lo rodea.
A unos pocos kilómetros al noreste de Carthage, muy cerca de la ruta 66, hay que descubrir Red Oak II. Creado de la nada por el incansable artista Lowell Davis, este peculiar «pueblo» es una de las visitas imprescindibles para cualquier peregrino de la Carretera Madre. Davis dedicó décadas a trasladar y restaurar edificios históricos de su pueblo natal, el Red Oak original y otras localidades cercanas, para recrear un pequeño pueblo rural de principios del siglo XX y capturar perfectamente la esencia de la vida rural de la zona…
Esta especie de museo al aire libre es un maravilloso homenaje al pasado y, sin duda, una de las atracciones más importantes de la Ruta 66.
Para quienes se aventuran a recorrer la Ruta 66, Carthage es una parada obligatoria. La legendaria carretera cruza la ciudad descubriendo pequeñas joyas encapsuladas en el tiempo. Entre ellas, el 66 Drive-In Theatre, uno de los pocos autocines que todavía funcionan en la ruta, y el Boots Court, otro de los moteles clásicos imperdibles. Su distrito histórico está lleno de edificios icónicos, como el impresionante Palacio de Justicia del Condado de Jasper, un hito arquitectónico que recuerda a un castillo de cuento de hadas.
Desde Springfield hacia Carthage los viajeros recorrerán un tramo solitario que ofrece numerosos vistazos al pasado.
Cuando se creó en 1926, la Ruta 66 se alineó a lo largo del Ozark Trail, la antigua carretera de Springfield a Carthage. En ese tramo había varias pequeñas comunidades que prosperaron cuando llegó la nueva carretera, como Halltown, Paris Springs Junction / Gay Parita, Spencer, o Avilla. En 1965, cuando llegó la I-44, todas estas ciudades fueron ignoradas por completo.
Desde Springfield, en el cruce de la US 160 y W Chestnut Expressway, la Ruta 66 siguió lo que ahora es MO-266 hacia Plano y Halltown.
Durante el apogeo de la Carretera Madre, las Ozarks eran el patio de recreo de toda la nación. Y aunque los años han pasado, no han perdido ni un ápice de encanto. Puede que sus verdes colinas boscosas no sean calificadas como auténticas montañas, pero si uno no piensa en términos de altura, no cabe duda de que son hermosas y exuberantes.
Springfield está ubicada en pleno corazón de estas hermosas montañas.
La «Reina de los Ozarks» jugó un papel importante en el nacimiento de la Ruta 66, ya que fue aquí donde en 1926 se decidió oficialmente el nombre de esta legendaria carretera. Hoy en día, es una ciudad vibrante y moderna que ha crecido hasta encontrarse con la Interestatal 44, pero hubo un tiempo en que la Ruta 66 la atravesaba por el centro.